Es común repetir frases trilladas que, se afirma, fueron dichas por ciertos personajes, lo cual no necesariamente es cierto. Por ejemplo, el tan manoseado: Si los perros ladran es que avanzamos, que se atribuye a Cervantes, es decir al Quijote, no existe tal en su obra. En el caso de los políticos mexicanos se mencionan, a veces fuera de contexto o sin haberlo leído, frases o aforismos de Don Jesús Reyes Heroles, un personaje cuya talla política, ética, ideológica aún no ha sido igualada dentro de las filas del PRI.
Jesús Reyes Heroles representó en su momento para unos el prototipo del hombre de Estado, y un intelectual orgánico, en los términos de Gramsci, para otros. Su formación intelectual y académica le permitió entender y explicar el origen de nuestro país como nación. Pero no sólo, sino que ocupó cargos estratégicos que le permitieron llevar a cabo la cristalización de sus ideas. Entre otros, la presidencia del PRI Nacional y la Secretaría de Gobernación en una década fundamental de México, los años setenta, y terminó sus días al frente de la Secretaría de Educación, al principio de la década de los 80.
Su formación y su praxis política le daban autoridad para señalar, orientar, aconsejar o cuestionar a sus correligionarios: El que se autodefinía como “intelectual político o un político con ideas” recomendaba una formación teórica sólida que guiara el actuar de los políticos profesionales “Únicamente los anclados en lo elemental piensan que se puede seguir una política o hacer política sin ideas. La política es en su esencia una actividad cultural". Si bien reconocía que la teoría sin práctica podía ser estéril, “la práctica absoluta, sin teoría, puede llevar a la barbarie”.
Siempre tolerante, asumiendo una visión de estado, llegó a la dirigencia del PRI en 1972, en momentos delicados para el país, y con un alto descrédito hacia el partido. Recién se habían vivido los hechos del 68 y del 71. A sus compañeros habla de tolerancia y de inclusión, no de desaparecer al contrario: “Coloquio constante con todos, piensen como piensen; confianza en nuestras ideas; ver con ojo escudriñador lo que nos rodea; leer con avidez, escribir y hablar, ganar las cátedras, conquistar todas las trincheras ideológicas, ir a las plazas, ser, si esto sirve, hasta predicadores dominicales; dialogar con los campesinos, con los obreros, con la amplia y ramificada clase media, para ser orientados y poder orientar.”
Tenía claro el papel que representaba como dirigente del partido en el gobierno en los años del surgimiento de la guerrilla urbana. Era de la mayor prioridad iniciar la democratización del país, pero también la renovación de los procedimientos al interior del partido: “la auténtica y verdadera expectativa del progreso democrático está dentro de nuestro Partido. Tenemos que elevar la contienda interna, ocuparnos de las ideas, alzar la mira: que todos los militantes que aspiren a las candidaturas luchen ante la base, convenzan a sus compañeros de partido, obtengan adhesiones por su conducta y su modo de pensar y se olviden de las antesalas y de los corredores en las oficinas de funcionarios o dirigentes. Soluciones en la base y con ella, no arreglos desde la cúpula.”
Hacia afuera, buscó e impulsó los cauces para la participación y la confrontación de ideas para la solución de los problemas: “a quienes esgrimen ideas, combatámoslos con ideas. Respeto para nuestros adversarios, que no son nuestros enemigos, puesto que son mexicanos.” Pero también era claro al señalar que las ideas propias deberían defenderse con todo. El debate debía ganarse en todos los foros: “seremos inflexibles en la defensa de las ideas, pero respetuosos en las formas, pues en política, frecuentemente, la forma es fondo”.
Ya como Secretario de Gobernación (se dice que López Portillo afirmo que fue al único que le dejó escoger cargo) logró plasmar su proyecto de democratización de las instituciones públicas con la reforma electoral de 1977, que permitió la incorporación a la vida electoral a los partidos PCM, PDM, PST y PRT. A diferencia de quienes quisieron desaparecerlos o cerrarles las puertas los incorporó: creyente de la importancia de contar con una oposición real: lo que resiste apoya.
Al ser considerado como un ideólogo del PRI, sus militantes debieran de conocer, sino su obra teórica, que es muy densa, si sus discursos políticos (de donde se toman la mayor parte de las frases aquí citadas), que fueron pronunciados puntualmente. Otras de sus muy variadas prédicas, consignas o frases:
* “algunos piensan que sólo los parientes son capaces de desempeñar ciertas funciones y los designan. Quienes sinceramente lo creen tienen un círculo de acción muy reducido y un mirador muy estrecho, no ven más allá del minúsculo círculo familiar”.
* “la política demanda pasión, pero, a la par, mesura, sosiego interno, dominio de sí mismo, para no intentar dominar a otro u otros; aspirar a dominar las cosas y no a los hombres.”
* “Es más fácil ser dogmático que negociador, ser intolerante que tolerante; es más fácil dividir que juntar”.
* “Vamos a avanzar, reconstruyendo y construyendo al mismo tiempo, abordando los problemas desde su raíz, no quedándonos en el follaje”.
* “Flotar no es gobernar.”
* “Disponemos de un rico legado, de flexibilidad, que ha permitido vencer o eludir obstáculos y superar dificultades, sin quebrantar la línea esencial del Partido. Ahora, más que nunca debemos conocer nuestro rico pasado como Partido, para poder cimentar un mejor futuro, que esperamos pronto se convierta en buen gobierno”.
Juan Bautista Mendoza
Blog de Juan Bautista Mendoza que incluye la Columna Incómoda, que se publica en la Gaceta de Chicoloapan, y otras opiniones del acontecer local y global y textos de todo tipo, del autor y sus cómplices, sin mayor pretensión que ejercer la libertad de expresión.
miércoles, 23 de enero de 2013
domingo, 9 de diciembre de 2012
Columna Incómoda 113
Poder que no se comparte, se parte. J.R.H.
La Presidencia Imperial no sólo es un excelente libro de Enrique Krauze, que examina seis décadas del sistema político que caracterizó a nuestro país a partir de 1940, sino una categoría histórica para entender una forma de ejercer el poder presidencial. Quizá uno de los estigmas de los políticos mexicanos sea el desear ejercer el poder de forma absoluta, como si dijeran: “La presidencia soy yo”; e intentar seguir mandando, aunque haya terminado su periodo, a través de un sucesor sumiso y obediente. Esos intentos han terminado, a veces, en tragedias. Por eso es muy saludable que los políticos profesionales conozcan la historia y las biografías de México y sus gobernantes.
Cuando se escucha que en la próxima administración no se permitirán visiones o actitudes de grupo, ni tajadas de poder, sino la unicidad; uno se pregunta si será por temor o por el virus de la tiranía: Temor a perder el control de sus subordinados o satisfacer la megalomanía de “Yo soy el jefe”. Más aún cuando el poder atrae a las claques aplaudidoras; aquéllas que contestan: “las que usted quiera, señor presidente”, cuando el jefe les pregunta qué hora es. Es importante que fuerza no sea confundida con despotismo. Se debe distinguir perfectamente entre liderazgo, que convence y convoca, y disciplina, que a todo dice sí pero agazapa intenciones de todo tipo.
En política nadie está muerto hasta que lo está.
Decidir jubilar a ciertos personajes cuya intención no es precisamente el retiro, está fuera de toda realidad y reaparecerán cuando menos se lo esperen; sin contar con la existencia de los grupos contrarios al partido que, en enero, estará en el poder, y que pueden complicar el ejercicio del poder. Las coyunturas como la que se viven actualmente, exige contar con aliados, no con subordinados.
El equipo
Para lograr resultados es fundamental que las posiciones las ocupen las personas adecuadas. No basta la sólo presencia y supervisión del jefe. En una empresa, por más supervisión y control del patrón, no se podrá lograr que un obrero sin capacitación y sin experiencia haga lo que un obrero calificado. ¿En la administración municipal estarán los más capaces; los amigos o los incondicionales (que no es lo mismo); o los que necesitan chamba?
Una preocupación filtrada por uno de los prominentes próximos funcionarios: “Hay mucha inconformidad, nada más que ahorita no lo dicen, porque piensan que les van a poner tache. Pero lo que es más lamentable, es que en La Escuelita nadie diga qué piensa o qué va a hacer por Chicoloapan. A todos sólo les interesa en qué lugar van a quedar o cuánto van a ganar. Si seguimos así, en seis meses la ciudadanía nos va a señalar a todos como una bola de rateros”.
La casa del sol
Por cierto que recién se acaba de inaugurar una nueva casa de cultura. Y uno se pregunta ¿por qué siempre que se habla de cultura se piensa en clases de macramé o danzón y porqué se van más de 500 años atrás?. No dudo que haya quién hable nánuatl aquí en Chicoloapan, pero nunca he entendido esa tendencia de poner nombres prehispánicos a lo que se relacione con cultura. A veces creo que es el trauma de la conquista. El no poder olvidar a entes diferentes a nosotros, como a aquél aguerrido y enorme soldado español, de gran melena y barba rubia, cuya sola presencia deslumbraba a los nativos, al grado que lo llamaban el sol (Tonatiuh). ¿Hay alguna razón de fuerza para no poner un nombre mexicano a una casa de cultura. Por ejemplo: Juan Rulfo o José Revueltas o Ricardo Rosas Delgadillo?
La cuestión es que ya se inauguró, y es importante saber si el nuevo ayuntamiento tendrá una, dos o más casas de cultura, porque como ya hay otra en Auris, que por cierto también tiene nombre náhuatl. ¿O habrá una de primera y otra de segunda? No se porqué, pero eso me recuerda una anécdota de don Chava Flores, cuando afirmaba que él era sólo un poeta del pueblo y luego le preguntaban, qué si los poetas servían de algo o ¿para qué servían? Entonces, ¿Qué es eso de la cultura? ¿Es una casa? ¿Una actividad? ¿Una posición ante la vida? ¿Sólo existió en los pueblos prehispánicos?
Lamentable
Cuando creía que el crecimiento del pueblo de Chicoloapan, la cercanía con la ciudad que tiene el mayor nivel educativo del país y, sobre todo, la posibilidad de acudir a una escuela o universidad, generaría una apertura política y una visión más amplia entre los actores políticos, me doy cuenta de cuan errado estoy. Y todo por una simple calavera literaria.
El orgullo de su nepotismo
El presidente electo, como una respuesta al nepotismo que caracterizó a las pasadas administraciones, firmó el compromiso de no incluir a la familia en la nómina. La duda es si esto aplicará sólo para él, o alcanzará a todos los miembros del Ayuntamiento y los directores.
El ingenioso de Hidalgo
Juan Bautista Mendoza
La Presidencia Imperial no sólo es un excelente libro de Enrique Krauze, que examina seis décadas del sistema político que caracterizó a nuestro país a partir de 1940, sino una categoría histórica para entender una forma de ejercer el poder presidencial. Quizá uno de los estigmas de los políticos mexicanos sea el desear ejercer el poder de forma absoluta, como si dijeran: “La presidencia soy yo”; e intentar seguir mandando, aunque haya terminado su periodo, a través de un sucesor sumiso y obediente. Esos intentos han terminado, a veces, en tragedias. Por eso es muy saludable que los políticos profesionales conozcan la historia y las biografías de México y sus gobernantes.
Cuando se escucha que en la próxima administración no se permitirán visiones o actitudes de grupo, ni tajadas de poder, sino la unicidad; uno se pregunta si será por temor o por el virus de la tiranía: Temor a perder el control de sus subordinados o satisfacer la megalomanía de “Yo soy el jefe”. Más aún cuando el poder atrae a las claques aplaudidoras; aquéllas que contestan: “las que usted quiera, señor presidente”, cuando el jefe les pregunta qué hora es. Es importante que fuerza no sea confundida con despotismo. Se debe distinguir perfectamente entre liderazgo, que convence y convoca, y disciplina, que a todo dice sí pero agazapa intenciones de todo tipo.
En política nadie está muerto hasta que lo está.
Decidir jubilar a ciertos personajes cuya intención no es precisamente el retiro, está fuera de toda realidad y reaparecerán cuando menos se lo esperen; sin contar con la existencia de los grupos contrarios al partido que, en enero, estará en el poder, y que pueden complicar el ejercicio del poder. Las coyunturas como la que se viven actualmente, exige contar con aliados, no con subordinados.
El equipo
Para lograr resultados es fundamental que las posiciones las ocupen las personas adecuadas. No basta la sólo presencia y supervisión del jefe. En una empresa, por más supervisión y control del patrón, no se podrá lograr que un obrero sin capacitación y sin experiencia haga lo que un obrero calificado. ¿En la administración municipal estarán los más capaces; los amigos o los incondicionales (que no es lo mismo); o los que necesitan chamba?
Una preocupación filtrada por uno de los prominentes próximos funcionarios: “Hay mucha inconformidad, nada más que ahorita no lo dicen, porque piensan que les van a poner tache. Pero lo que es más lamentable, es que en La Escuelita nadie diga qué piensa o qué va a hacer por Chicoloapan. A todos sólo les interesa en qué lugar van a quedar o cuánto van a ganar. Si seguimos así, en seis meses la ciudadanía nos va a señalar a todos como una bola de rateros”.
La casa del sol
Por cierto que recién se acaba de inaugurar una nueva casa de cultura. Y uno se pregunta ¿por qué siempre que se habla de cultura se piensa en clases de macramé o danzón y porqué se van más de 500 años atrás?. No dudo que haya quién hable nánuatl aquí en Chicoloapan, pero nunca he entendido esa tendencia de poner nombres prehispánicos a lo que se relacione con cultura. A veces creo que es el trauma de la conquista. El no poder olvidar a entes diferentes a nosotros, como a aquél aguerrido y enorme soldado español, de gran melena y barba rubia, cuya sola presencia deslumbraba a los nativos, al grado que lo llamaban el sol (Tonatiuh). ¿Hay alguna razón de fuerza para no poner un nombre mexicano a una casa de cultura. Por ejemplo: Juan Rulfo o José Revueltas o Ricardo Rosas Delgadillo?
La cuestión es que ya se inauguró, y es importante saber si el nuevo ayuntamiento tendrá una, dos o más casas de cultura, porque como ya hay otra en Auris, que por cierto también tiene nombre náhuatl. ¿O habrá una de primera y otra de segunda? No se porqué, pero eso me recuerda una anécdota de don Chava Flores, cuando afirmaba que él era sólo un poeta del pueblo y luego le preguntaban, qué si los poetas servían de algo o ¿para qué servían? Entonces, ¿Qué es eso de la cultura? ¿Es una casa? ¿Una actividad? ¿Una posición ante la vida? ¿Sólo existió en los pueblos prehispánicos?
Lamentable
Cuando creía que el crecimiento del pueblo de Chicoloapan, la cercanía con la ciudad que tiene el mayor nivel educativo del país y, sobre todo, la posibilidad de acudir a una escuela o universidad, generaría una apertura política y una visión más amplia entre los actores políticos, me doy cuenta de cuan errado estoy. Y todo por una simple calavera literaria.
El orgullo de su nepotismo
El presidente electo, como una respuesta al nepotismo que caracterizó a las pasadas administraciones, firmó el compromiso de no incluir a la familia en la nómina. La duda es si esto aplicará sólo para él, o alcanzará a todos los miembros del Ayuntamiento y los directores.
El ingenioso de Hidalgo
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 15 de noviembre de 2012
LA CALAVERA INCÓMODA
(para mi amigo Ricardo Rosas (q.e.p.d.))Aprovechando la temporada de muertos y el fin del horario de verano, que tienen en común que uno llama a la flaca y el otro a la fiaca. Decidí sobarme el ego. Me inscribí, sin muchas pretensiones, en el concurso de calaveras literarias que organizó el comité municipal del PRI. Y para mi sorpresa, el jurado me sentenció con el primer lugar, y una futura regidora, con una entrevista con el preciso electo. Aquí la calavera, allá, lo otro.
LA MUERTE DEL COMITÉ DEL PRI
En un panteón que no recuerdo
la calaca convocó a un aquelarre.
Anda en busca de un amarre
o al menos de un acuerdo.
Llegaron los priistas bien dispuestos
con enjundia, cual sabuesos,
saboreando ya sus huesos
cargados de presupuestos
Un contingente viene de allá del basurero,
marchando con choferes y taxistas
todos de organismos cetemistas
gritan a coro: “¡NO al tiradero!”.
“¡A mi la muerte me pela los dientes!”
Salta el líder, dando un brinco,
“Pues yo soy 65
y me llamo Pepe Fuentes”
“Pues yo soy la dirigente
y no me quiero a ir de aquí
pregúntenle a mi gente
soy presidenta del PRI”.
“Por mis hue...sos, yo me quedo
de eso no vamos a hablar
me respalda el Popular
que controla don Alfredo”.
Un muerto, cual mercenario,
no permite a nadie entrar
Afirmando: “¡Soy el Secretario!
¡Y me toca a mí el lugar”!
Por más que tú lo estires
dice la flaca, se acabó el presupuesto
para ti no existe el puesto
aunque seas de los Ramírez.
“Me engañaste. Me dijiste que era yo el elegido”
Exclama una voz desde del auditorio
“No escuchaste, por andar en el jolgorio,
lo que dije, es que eras el del ejido”.
“Pues ahora estoy aquí entre ruinas
y debo de pagar el pato
mirando desde la Peña de Gato
cómo me toman las minas”
“¡No lo salves, no lo salves!”
Gritaba don Agustín
“¿Que no vez que este es el fin,
del mentado profe Gálvez?”
“Lo pescamos dándole al ‘cinco mil’”
El gritaba: “¡Son paletas! ¡Son paletas!”
“Pues aunque andes en muletas
te cayó Cambio 2000”
Estando todos ya reunidos
desde el fondo se oye un grito.
Un terrible: “¡Toriiiito! ¡Toriiiito!”
Pone a los priistas compungidos.
Al verlos mudar el semblante
la muerte aclara el malentendido:
“Como les había ofrecido
Con ustedes: ¡Pedro Infante!”
Con la siguiente me despido
esperando con horror,
que si no tienen humor
otra vez salga corrido:
“El comité murió en paz”,
canta un muerto renegado.
“Como aquí nadie es capaz
hoy nos manda “un delegado”
COPLA
El poeta:
Canta, canta el tecolote
Al final de los caminos.
Ya llegó hasta Los Pinos
Una enorme zopilote.
La muerte:
Hasta muerto eres idiota
mi querido Juan Bautista
¿Y te llamas columnista?
¡Que no ves que es La Gaviota!
El Calaco Naco
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jueves, 11 de octubre de 2012
Columna Incómoda 111
Lo que fue, eso mismo será; lo que se hizo, eso mismo se hará: ¡no hay nada nuevo bajo el sol!. Eclesiastés
Muchas expectativas se han generado en la conciencia colectiva de los mexicanos y por ende, de los vecinos de Chicoloapan. Pasó la elección. Tenemos Presidente de la República electo y también Ayuntamiento electo. ¿Qué viene? Se preguntan los ciudadanos. Nada fuera de lo conocido. No hay nada nuevo bajo el sol como afirma del libro antiguo. Las tonalidades serán las definitorias y las que marcarían la diferencia.
El municipio, pese a sus limitaciones, ha sido una forma de gobierno local idónea establecida por generaciones de mexicanos desde la llegada de los españoles a territorio mexicano. Le da legalidad, organización, orientación y los instrumentos para el buen gobierno, además de los mecanismos para garantizar los derechos, obligaciones y la participación de los ciudadanos. El modelo municipal exige elegir a los gobernantes dentro de los mismos vecinos, quienes, presumiblemente, son conocedores de la problemática local y de sus posibles soluciones. Y sólo por corto tiempo (tres años), suficiente para demostrar la capacidad para administrar los bienes y recursos de las comunidades. Este tiempo tan corto tiene entre otras, la virtud de provocar entre quienes llegan al poder muchas ganas de hacer cosas, ansias de transformar el mundo. No es el caso cuando están enquistados en el poder.
El diseño municipal tiene mecanismos de autocontrol y buen funcionamiento: Por una parte está la asamblea deliberativa integrada por todos los miembros del Ayuntamiento, quienes representan grupos, organizaciones, comunidades y partidos políticos; esto le da una pluralidad necesaria para la discusión y argumentación acerca de las prioridades y, por tanto, del destino de los recursos. En esta etapa la ley incorpora e impulsa la participación ciudadana en la planeación de las obras y acciones comunitarias. La otra parte estratégica del diseño del municipio libre y autónomo es la administración pública, dividida en áreas sustantivas de acuerdo con el ordenamiento legal y para la atención adecuada de la problemática social. Esta instancia permite incorporar a ciudadanos(as) con las características requeridas para un desempeño adecuado.
Eso en el diseño. En la realidad el ayuntamiento y la administración municipal se integrarán con gente de carne y hueso (a veces más hueso que carne). Por un lado están quienes se preguntan por los hombres y mujeres que integrarán la nueva administración. Les preocupan más los nombres y sus perfiles, pues de eso dependerá el resultado en la gestión. Están los más involucrados, quienes esperan su parte del pastel. No sabemos si están pensando en la administración como instrumento para resolver la problemática comunitaria o para obtener beneficios personales. Están los ingenuos creyentes en poder solucionar de un tajo la problemática municipal. Están quienes se sentirán desplazados de las posiciones estratégicas y renegarán por no tener el pleno reconocimiento de su poder o peso político. Están los que llegarán y sentirán como propio el cargo y no querrán volver a dejarlo. Están en fin los desplazados políticos a punto de quedar fuera del presupuesto en busca de recovecos para acomodarse en la estructura actual o prepararse para el asalto al poder en el futuro cercano.
La problemática es enorme y nos está rebasando, se requieren acciones y logros enormes. Pronto sabremos si en los próximos tres años aparecerán verdaderos servidores públicos comprometidos con el desarrollo político, social y cultural de la población de Chicoloapan o simples funcionarios que ejerzan el poder por meras ocurrencias. El ayuntamiento y la administración próximos a asumir el poder en Chicoloapan tienen ante sí un reto y una oportunidad para responder a las expectativas de la ciudadanía. Por el bien de Chicoloapan se espera que estén a la altura de lo que la gente quiere.
Los integrantes del ayuntamiento electo reúnen un perfil colectivo adecuado para Chicoloapan, conocen la problemática, la estructura política y social y cuentan con respaldo de grupo y de comunidad. Son los encargados de demostrar por qué la gente decidió cambiar de partido en el poder. Se espera que lleguen con ganas de hacer cosas. Es verdad que no hay nada nuevo bajo el sol, pero la ciudadanía espera que se hagan bien las cosas. Hay compromisos, es cierto, pero el compromiso principal es con la comunidad ¿Habrán entendido el mensaje de la ciudadanía? ¿Su desempeño hará brillar a Chicoloapan como un municipio ejemplar en la zona oriente o seguiremos siendo noticia sólo por los peores acontecimientos?
Juan Bautista Mendoza
El municipio, pese a sus limitaciones, ha sido una forma de gobierno local idónea establecida por generaciones de mexicanos desde la llegada de los españoles a territorio mexicano. Le da legalidad, organización, orientación y los instrumentos para el buen gobierno, además de los mecanismos para garantizar los derechos, obligaciones y la participación de los ciudadanos. El modelo municipal exige elegir a los gobernantes dentro de los mismos vecinos, quienes, presumiblemente, son conocedores de la problemática local y de sus posibles soluciones. Y sólo por corto tiempo (tres años), suficiente para demostrar la capacidad para administrar los bienes y recursos de las comunidades. Este tiempo tan corto tiene entre otras, la virtud de provocar entre quienes llegan al poder muchas ganas de hacer cosas, ansias de transformar el mundo. No es el caso cuando están enquistados en el poder.
El diseño municipal tiene mecanismos de autocontrol y buen funcionamiento: Por una parte está la asamblea deliberativa integrada por todos los miembros del Ayuntamiento, quienes representan grupos, organizaciones, comunidades y partidos políticos; esto le da una pluralidad necesaria para la discusión y argumentación acerca de las prioridades y, por tanto, del destino de los recursos. En esta etapa la ley incorpora e impulsa la participación ciudadana en la planeación de las obras y acciones comunitarias. La otra parte estratégica del diseño del municipio libre y autónomo es la administración pública, dividida en áreas sustantivas de acuerdo con el ordenamiento legal y para la atención adecuada de la problemática social. Esta instancia permite incorporar a ciudadanos(as) con las características requeridas para un desempeño adecuado.
Eso en el diseño. En la realidad el ayuntamiento y la administración municipal se integrarán con gente de carne y hueso (a veces más hueso que carne). Por un lado están quienes se preguntan por los hombres y mujeres que integrarán la nueva administración. Les preocupan más los nombres y sus perfiles, pues de eso dependerá el resultado en la gestión. Están los más involucrados, quienes esperan su parte del pastel. No sabemos si están pensando en la administración como instrumento para resolver la problemática comunitaria o para obtener beneficios personales. Están los ingenuos creyentes en poder solucionar de un tajo la problemática municipal. Están quienes se sentirán desplazados de las posiciones estratégicas y renegarán por no tener el pleno reconocimiento de su poder o peso político. Están los que llegarán y sentirán como propio el cargo y no querrán volver a dejarlo. Están en fin los desplazados políticos a punto de quedar fuera del presupuesto en busca de recovecos para acomodarse en la estructura actual o prepararse para el asalto al poder en el futuro cercano.
La problemática es enorme y nos está rebasando, se requieren acciones y logros enormes. Pronto sabremos si en los próximos tres años aparecerán verdaderos servidores públicos comprometidos con el desarrollo político, social y cultural de la población de Chicoloapan o simples funcionarios que ejerzan el poder por meras ocurrencias. El ayuntamiento y la administración próximos a asumir el poder en Chicoloapan tienen ante sí un reto y una oportunidad para responder a las expectativas de la ciudadanía. Por el bien de Chicoloapan se espera que estén a la altura de lo que la gente quiere.
Los integrantes del ayuntamiento electo reúnen un perfil colectivo adecuado para Chicoloapan, conocen la problemática, la estructura política y social y cuentan con respaldo de grupo y de comunidad. Son los encargados de demostrar por qué la gente decidió cambiar de partido en el poder. Se espera que lleguen con ganas de hacer cosas. Es verdad que no hay nada nuevo bajo el sol, pero la ciudadanía espera que se hagan bien las cosas. Hay compromisos, es cierto, pero el compromiso principal es con la comunidad ¿Habrán entendido el mensaje de la ciudadanía? ¿Su desempeño hará brillar a Chicoloapan como un municipio ejemplar en la zona oriente o seguiremos siendo noticia sólo por los peores acontecimientos?
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 19 de julio de 2012
Columna Incómoda 109
La alternancia en el poder ha corrido paralela en los niveles federal y municipal. En el año 2000 el PRI perdió la Presidencia de la República, que ganó el PAN; y en Chicoloapan, la presidencia municipal, que ganó el PRD. En ese entonces el relevo se llevó de forma tersa sin que hubiere conflictos postelectorales de parte de los militantes del partido perdedor. En la democracia se gana y se pierde, y hay que aceptarlo, pues nadie gana para siempre ni nadie pierde para siempre. Así, luego de doce años y de varios procesos adversos, el PRI obtuvo nuevamente el triunfo el 1 de julio de 2012. Ganó la Presidencia de la República y, en Chicoloapan, el Ayuntamiento.
Los resultados
Con base en los datos del cómputo municipal proporcionados por el Consejo Municipal Electoral de Chicoloapan los resultados fueron:
En las Colonias sufragaron 29 mil personas; en las Unidades, 26 mil; y en la cabecera y sus barrios, 12 mil. El PRI ganó la mayoría de las secciones y las comunidades. El PRD ganó en los AURIS 2 y 3, en Santa Rosa y en Venustiano Carranza. La diferencia mayor a favor del PRI, fue en la Colonia San José (47 contra 28%), seguida de AURIS 1 (48 contra 32%) y de ARA 3 (46 a 33%). La colonia Emiliano Zapata la ganó el PRI por 1 voto.
Con estos resultados el Ayuntamiento, que entrará en funciones a partir del 1 de enero de 2013, estará conformado, por primera vez, por 15 integrantes: 9 del PRI (Presidente, Síndico y 7 Regidores), 4 Regidores del PRD, 1 de Movimiento Ciudadano y 1 del PAN. Sí, el partido que no hizo campaña, que no se vio, obtuvo lo mismo que el candidato que si tuvo estructura y armó mucho ruido en Chicoloapan. Pero así es la ley electoral y gracias a los 3,400 ciudadanos que votaron por el PAN, tendrá representación en el Ayuntamiento.
Si bien durante la campaña corrió mucha tinta y muchas voces, una constante crítica, descalificaciones e incluso ofensas, digamos que está dentro de la nueva cultura política. Se vale. Y qué bueno que haya crítica y opinión. Vivimos en una democracia y es bueno que exista. Pero como se repite constantemente: la democracia requiere de demócratas, que sepan ganar y que sepan perder. Es importante dejar atrás la mezquindad del perdedor que no acepta su derrota y la soberbia del ganador que se burla o humilla al derrotado. La gente ya votó y le dio el triunfo al PRI, viene una nueva etapa y ahora hay que colocarse en ese nuevo contexto.
Es obvio que se generaron fuertes expectativas entre los ciudadanos y entre los que apoyaron, muchas de las cuales quedarán en eso. Pero es importante darle el beneficio de la duda al que llega. Sabe de sobra que inició el proceso con una imagen inadecuada, que incluso lo llevó a pedir disculpas entre sus correligionarios. Ahora hay que ponerse a trabajar y no defraudar la confianza que la ciudadanía de Chicoloapan le ha otorgado.
Es de esperarse que el eslogan de campaña no quede sólo en el discurso (de la mano con la gente). Que las acciones y las obras se diseñen a partir de las prioridades de las diversas comunidades y con la participación de la gente. No está reñido el cumplimiento de los compromisos que se hicieron con los grupos, y la integración de una administración con perfiles adecuados para un buen gobierno. Tampoco se trata de volver a las formas viejas de gobernar, sino de ponerse al día con las nuevas necesidades y expectativas de la gente; gobernar en un escenario de alta competencia político electoral con una diversidad cultural y social inédita en Chicoloapan. Gobernar para los que votaron por el PRI, para quienes votaron por otro partido y también para aquéllos que no votaron (40 mil ciudadanos), y que fue su forma de expresar su punto de vista.
Y aunque digan que siempre digo que dicen que me dijeron, concluyo esta columna repitiendo la opinión de un ciudadano chicoloapanse: “Yo no voté. Todos los partidos me han desilusionado, a tal grado que en esta ocasión ni siquiera me enteré de quienes eran los candidatos. Pero visto así de fuera, ahora que me cuenta como quedaron, creo que estuvo bien que haya ganado el PRI; ya eran muchos años con el PRD, ya ni le echaban ganas.”
Juan Bautista Mendoza
P.D. Y no hubo efecto. Otra de las afirmaciones que se hacían era la del efecto Peña Nieto. Pero como dijimos en otra ocasión, no en Chicoloapan. Carezco de los datos completos para nuestro municipio, pues aunque los pedí a sendos personajes del PRI y del PRD, no me fueron proporcionados. Pero, de acuerdo con la información del IFE, en el distrito 39 (La Paz – Chicoloapan), perdió Peña por 32 votos. ¿Quién es el responsable de esa derrota?
Los resultados
Con base en los datos del cómputo municipal proporcionados por el Consejo Municipal Electoral de Chicoloapan los resultados fueron:
- PRI: 27,361 41.05 %
- PRD: 24,008 36.02 %
- M.C.: 6,564 9.85 %
- PAN: 3,401 5.10 %
- PT: 1,406 2.11 %
- N.R.: 134 0.20 %
- NULOS: 3,786 5.68 %
- TOTAL 66,660
En las Colonias sufragaron 29 mil personas; en las Unidades, 26 mil; y en la cabecera y sus barrios, 12 mil. El PRI ganó la mayoría de las secciones y las comunidades. El PRD ganó en los AURIS 2 y 3, en Santa Rosa y en Venustiano Carranza. La diferencia mayor a favor del PRI, fue en la Colonia San José (47 contra 28%), seguida de AURIS 1 (48 contra 32%) y de ARA 3 (46 a 33%). La colonia Emiliano Zapata la ganó el PRI por 1 voto.
Con estos resultados el Ayuntamiento, que entrará en funciones a partir del 1 de enero de 2013, estará conformado, por primera vez, por 15 integrantes: 9 del PRI (Presidente, Síndico y 7 Regidores), 4 Regidores del PRD, 1 de Movimiento Ciudadano y 1 del PAN. Sí, el partido que no hizo campaña, que no se vio, obtuvo lo mismo que el candidato que si tuvo estructura y armó mucho ruido en Chicoloapan. Pero así es la ley electoral y gracias a los 3,400 ciudadanos que votaron por el PAN, tendrá representación en el Ayuntamiento.
Si bien durante la campaña corrió mucha tinta y muchas voces, una constante crítica, descalificaciones e incluso ofensas, digamos que está dentro de la nueva cultura política. Se vale. Y qué bueno que haya crítica y opinión. Vivimos en una democracia y es bueno que exista. Pero como se repite constantemente: la democracia requiere de demócratas, que sepan ganar y que sepan perder. Es importante dejar atrás la mezquindad del perdedor que no acepta su derrota y la soberbia del ganador que se burla o humilla al derrotado. La gente ya votó y le dio el triunfo al PRI, viene una nueva etapa y ahora hay que colocarse en ese nuevo contexto.
Es obvio que se generaron fuertes expectativas entre los ciudadanos y entre los que apoyaron, muchas de las cuales quedarán en eso. Pero es importante darle el beneficio de la duda al que llega. Sabe de sobra que inició el proceso con una imagen inadecuada, que incluso lo llevó a pedir disculpas entre sus correligionarios. Ahora hay que ponerse a trabajar y no defraudar la confianza que la ciudadanía de Chicoloapan le ha otorgado.
Es de esperarse que el eslogan de campaña no quede sólo en el discurso (de la mano con la gente). Que las acciones y las obras se diseñen a partir de las prioridades de las diversas comunidades y con la participación de la gente. No está reñido el cumplimiento de los compromisos que se hicieron con los grupos, y la integración de una administración con perfiles adecuados para un buen gobierno. Tampoco se trata de volver a las formas viejas de gobernar, sino de ponerse al día con las nuevas necesidades y expectativas de la gente; gobernar en un escenario de alta competencia político electoral con una diversidad cultural y social inédita en Chicoloapan. Gobernar para los que votaron por el PRI, para quienes votaron por otro partido y también para aquéllos que no votaron (40 mil ciudadanos), y que fue su forma de expresar su punto de vista.
Y aunque digan que siempre digo que dicen que me dijeron, concluyo esta columna repitiendo la opinión de un ciudadano chicoloapanse: “Yo no voté. Todos los partidos me han desilusionado, a tal grado que en esta ocasión ni siquiera me enteré de quienes eran los candidatos. Pero visto así de fuera, ahora que me cuenta como quedaron, creo que estuvo bien que haya ganado el PRI; ya eran muchos años con el PRD, ya ni le echaban ganas.”
Juan Bautista Mendoza
P.D. Y no hubo efecto. Otra de las afirmaciones que se hacían era la del efecto Peña Nieto. Pero como dijimos en otra ocasión, no en Chicoloapan. Carezco de los datos completos para nuestro municipio, pues aunque los pedí a sendos personajes del PRI y del PRD, no me fueron proporcionados. Pero, de acuerdo con la información del IFE, en el distrito 39 (La Paz – Chicoloapan), perdió Peña por 32 votos. ¿Quién es el responsable de esa derrota?
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lunes, 25 de junio de 2012
Columna Incómoda 108
“La elección municipal está muy pareja” me comentan los ciudadanos con quienes platico acerca del proceso electoral local. De forma ingenua pregunto “¿Usted cree?” Y la contestación es la misma: “Si. No hay a quien irle”. Y entonces pienso en la amonestación recibida el 7 de junio por uno de los seudolíderes tricolores: me recrimina por “jugarle al vivo” con la Columna Incómoda y no apoyar a su candidato lo cual complica recuperar Chicoloapan. Zas. Precisamente el día de la libertad de expresión.
Vivimos en una aldea global, y gracias a las tecnologías y al internet nos enteramos, en el momento, de sucesos ocurridos en el otro lado del mundo, y opinamos y decimos y descalificamos a través de las redes sociales, casi siempre bajo la cobardía del seudónimo. Pero nos indignamos si alguien se atreve a escribir respecto de su entorno municipal con su nombre y apellido.
Veo claramente la distancia y la diferencia de entender la política entre quienes viven del presupuesto y quienes viven de su trabajo y sólo son importantes en los procesos electorales. Yo entendí junto con Aristóteles que el hombre es un animal político. Que la política es consustancial al ser racional. O visto desde otra perspectiva, lo que hace racional al ser humano es la actividad política, que no es otra cosa que los asuntos de la comunidad, los asuntos del gobierno y de administración de los recursos colectivos. Y por eso escribo, porque soy un ciudadano. Y si bien, de quienes me distinguen con su lectura, recibo felicitaciones, incitaciones, sugerencias y comentarios positivos; de parte de quienes se sienten “la clase política”, me cuestionan o incluso me retiran el saludo. Y allí los veo pasar, cuando no son nada me invitan a platicar, me preguntan mi opinión, soy un “gran analista”, “tengo una visión más completa de la política”. Pero en cuanto tienen un cargo…
Por eso hablo de percepciones, de lo que la gente me comparte como su visión, y de allí salen las columnas ¿Si eso les incomoda a los “políticos”? Pues cambien la percepción de la gente con un buen comportamiento público, cambien la soberbia por la humildad, el mandar por el servir, la corrupción por el ejercicio eficiente del presupuesto. Hagan alto un momento y pregúntense qué han hecho para merecer un cargo público.
No se quien va a ganar la elección municipal. Opino igual que la gente: la competencia está tan pareja porque no hay a quien irle. Pero como de todas formas uno ganará, si se decirme porqué ganaría:
Si ganan los amarillos será porque enfrente les pusieron como rival, al que más negativos tiene entre la ciudadanía. Por el manejo clientelar de los programas sociales y porque tienen bajo su control las arcas municipales y la nómina. De otra forma, estarían preparando sus maletas.
Si gana el tricolor será gracias al esfuerzo que están realizando todas las organizaciones y agrupaciones priistas, que dejaron de lado las descalificaciones y humillaciones de que fueron objeto en le proceso previo, para sumarse al objetivo de sacar a los amarillos de la presidencia municipal. Y será gracias a que mucha gente ya está harta del actual grupo en el poder y a la división interna que viven en sus filas, que provocó que haya hasta tres candidatos entre quienes antes estaban juntos.
Y si Cuauhtémoc (perdón, por el lapsus del “águila que cae”), si el socio águila hiciera lo propio, sería porque son tantos los negativos de los otros dos, que opacarían los suyos.
De parte de los colaboradores de los tres candidatos he escuchado: La gente nos recibe muy bien, pensamos que nos iban a cerrar la puerta, pero no, nuestro candidato ha tenido buena aceptación. Qué esperaban, la gente no es grosera ni tiene porqué decirles que no los apoyan. El voto es secreto.
Se confirma que hay una gran distancia entre los políticos y la ciudadanía, pues aquéllos piensan en la cooptación, en la compra del voto, en el manipuleo, y creen, equivocadamente, que por dar una despensa o tomarles, perdón, cortarles el pelo, van a votar por ellos. Es indignante lo que me dijo un dirigente: “la gente está bien necesitada, con una despensa están contigo”.
Y sí, hay muchas necesidades. Por eso la gente acude a recibir los apoyos, porque además sabe que son para ellos, y no salen del bolsillo de los candidatos. Pero donde veo más necesidad es en ciertos líderes y dirigentes: les urge estar dentro del presupuesto para enriquecerse; y los que están dentro, ven con terror quedarse fuera.
Habrá quien afirme, cínicamente, que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen. No es cierto. Los pueblos tenemos los gobiernos que no podemos evitar. ¿Qué hacer?¿Votar o no votar?¿Y por quién? Con el mismo cinismo dicen algunos: “por el menos peor” ¿Cuándo Chicoloapan brillará con luz propia y elegirá a sus gobernantes dentro de sus mejores ciudadanos?
Pero este arroz ya se coció. El próximo domingo los ciudadanos decidirán, y entonces se multiplicará la soberbia del ganador, quien creerá, junto con su claque, que ganó gracias a él, y verá disminuidos los esfuerzos realizados por sus aliados, no se diga de los ciudadanos que votaron por él, quienes tendrán que esperar un nuevo proceso electoral para volver a ser importantes.
A la planilla que gane le pido, le exijo: Sean humildes y pónganse a trabajar por el bien común. Si ganaron es porque no hubo otra alternativa. Y recuerden siempre que los recursos son del pueblo, no de ustedes. Que tienen que gobernar para todos, es lo menos que se merece Chicoloapan.
Juan Bautista Mendoza
Vivimos en una aldea global, y gracias a las tecnologías y al internet nos enteramos, en el momento, de sucesos ocurridos en el otro lado del mundo, y opinamos y decimos y descalificamos a través de las redes sociales, casi siempre bajo la cobardía del seudónimo. Pero nos indignamos si alguien se atreve a escribir respecto de su entorno municipal con su nombre y apellido.
Veo claramente la distancia y la diferencia de entender la política entre quienes viven del presupuesto y quienes viven de su trabajo y sólo son importantes en los procesos electorales. Yo entendí junto con Aristóteles que el hombre es un animal político. Que la política es consustancial al ser racional. O visto desde otra perspectiva, lo que hace racional al ser humano es la actividad política, que no es otra cosa que los asuntos de la comunidad, los asuntos del gobierno y de administración de los recursos colectivos. Y por eso escribo, porque soy un ciudadano. Y si bien, de quienes me distinguen con su lectura, recibo felicitaciones, incitaciones, sugerencias y comentarios positivos; de parte de quienes se sienten “la clase política”, me cuestionan o incluso me retiran el saludo. Y allí los veo pasar, cuando no son nada me invitan a platicar, me preguntan mi opinión, soy un “gran analista”, “tengo una visión más completa de la política”. Pero en cuanto tienen un cargo…
Por eso hablo de percepciones, de lo que la gente me comparte como su visión, y de allí salen las columnas ¿Si eso les incomoda a los “políticos”? Pues cambien la percepción de la gente con un buen comportamiento público, cambien la soberbia por la humildad, el mandar por el servir, la corrupción por el ejercicio eficiente del presupuesto. Hagan alto un momento y pregúntense qué han hecho para merecer un cargo público.
No se quien va a ganar la elección municipal. Opino igual que la gente: la competencia está tan pareja porque no hay a quien irle. Pero como de todas formas uno ganará, si se decirme porqué ganaría:
Si ganan los amarillos será porque enfrente les pusieron como rival, al que más negativos tiene entre la ciudadanía. Por el manejo clientelar de los programas sociales y porque tienen bajo su control las arcas municipales y la nómina. De otra forma, estarían preparando sus maletas.
Si gana el tricolor será gracias al esfuerzo que están realizando todas las organizaciones y agrupaciones priistas, que dejaron de lado las descalificaciones y humillaciones de que fueron objeto en le proceso previo, para sumarse al objetivo de sacar a los amarillos de la presidencia municipal. Y será gracias a que mucha gente ya está harta del actual grupo en el poder y a la división interna que viven en sus filas, que provocó que haya hasta tres candidatos entre quienes antes estaban juntos.
Y si Cuauhtémoc (perdón, por el lapsus del “águila que cae”), si el socio águila hiciera lo propio, sería porque son tantos los negativos de los otros dos, que opacarían los suyos.
De parte de los colaboradores de los tres candidatos he escuchado: La gente nos recibe muy bien, pensamos que nos iban a cerrar la puerta, pero no, nuestro candidato ha tenido buena aceptación. Qué esperaban, la gente no es grosera ni tiene porqué decirles que no los apoyan. El voto es secreto.
Se confirma que hay una gran distancia entre los políticos y la ciudadanía, pues aquéllos piensan en la cooptación, en la compra del voto, en el manipuleo, y creen, equivocadamente, que por dar una despensa o tomarles, perdón, cortarles el pelo, van a votar por ellos. Es indignante lo que me dijo un dirigente: “la gente está bien necesitada, con una despensa están contigo”.
Y sí, hay muchas necesidades. Por eso la gente acude a recibir los apoyos, porque además sabe que son para ellos, y no salen del bolsillo de los candidatos. Pero donde veo más necesidad es en ciertos líderes y dirigentes: les urge estar dentro del presupuesto para enriquecerse; y los que están dentro, ven con terror quedarse fuera.
Habrá quien afirme, cínicamente, que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen. No es cierto. Los pueblos tenemos los gobiernos que no podemos evitar. ¿Qué hacer?¿Votar o no votar?¿Y por quién? Con el mismo cinismo dicen algunos: “por el menos peor” ¿Cuándo Chicoloapan brillará con luz propia y elegirá a sus gobernantes dentro de sus mejores ciudadanos?
Pero este arroz ya se coció. El próximo domingo los ciudadanos decidirán, y entonces se multiplicará la soberbia del ganador, quien creerá, junto con su claque, que ganó gracias a él, y verá disminuidos los esfuerzos realizados por sus aliados, no se diga de los ciudadanos que votaron por él, quienes tendrán que esperar un nuevo proceso electoral para volver a ser importantes.
A la planilla que gane le pido, le exijo: Sean humildes y pónganse a trabajar por el bien común. Si ganaron es porque no hubo otra alternativa. Y recuerden siempre que los recursos son del pueblo, no de ustedes. Que tienen que gobernar para todos, es lo menos que se merece Chicoloapan.
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 24 de mayo de 2012
Columna Incómoda 107
El grupo en el poder ha tenido un desgaste político ganado a pulso que le ha generado divisiones internas, por ello, se preveía que el proceso electoral del 2012 se encaminaría hacia la alternancia. Pero los nombres de los candidatos alternos diluyó esa percepción, pues hay una gran incertidumbre de hacia dónde se irán la mayoría de los votos en Chicoloapan.
No es nueva la reacción de rechazo de cualquier candidato una vez designado por su partido. Siempre habrá seguidores o detractores, o a quien le importe un bledo lo que suceda en la política. Pero en esta ocasión el preámbulo dentro del PRI Chicoloapan mostraba un rechazo generalizado hacia un personaje. Muchos llegaron a afirmar que ante el escenario positivo que vivía el PRI entre los ciudadanos, cualquier candidato o candidata podría ganar, menos uno. Así lo manifestaron ante diversas instancias y de diversas formas. El resultado ya se sabe, fue impuesto el que no querían; el que dijeron que perdería la elección. Y así el PRI de Chicoloapan tiene candidato a la Presidencia Municipal.
Y al parecer no estaban equivocados los dirigentes priistas, pues al darse a conocer el nombre vino, primero, el desencanto entre los militantes y simpatizantes; luego, el malestar al sentirse ninguneados, por decir lo menos, por parte de la cúpula estatal por su insensibilidad o desprecio de las expectativas municipales. Consumada la imposición, se viene dando un rechazo generalizado, ya no de los dirigentes que velarán por sus intereses, sino entre la ciudadanía que enfrenta un nuevo dilema: ¿Y ahora, a quién dar el voto?
Esta incertidumbre se incrementará cuando sean difundidas las planillas. Era de esperarse que si el PRI quiere rescatar el poder municipal, los líderes y dirigentes habrían de conformar una planilla atractiva, que incluyera a los líderes vecinales de las comunidades, que han apoyado siempre al partido y no han sido jamás beneficiados. Pero esto es un asunto de familia, parece ser el mensaje del los priistas, y la planilla se integrará con los familiares más cercanos de los dirigentes. Faltaba más.
Y en los otros dos bandos ¿qué se puede esperar? Por un lado un candidato que dice no interesarle el poder, pero que seguramente hará todo por imponerse y aparecer en la boleta electoral. Y por otro, un candidato gris, rodeado, siempre por los mismos, a los que la gente quiere cambiar.
“Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco” proverbio antiguo.
Como siempre, en unos días estaremos presenciando, por partida triple, la hybris (soberbia) política: la del Tricolor, en donde se considerará ganada la elección por el efecto Peña Nieto y el despilfarro de apoyos, que haría olvidar la imagen del candidato. La del Socio Águila con sus encuestas a modo y captando las inconformidades de sus dos expartidos y prometiendo el “cambio verdadero”, que haría olvidar la imagen del candidato; y la del Amarrillo, engallado por la nominación del candidato tricolor, con un grupo enquistado en el poder que confía en el manejo clientelar de los programas sociales, lo que haría olvidar la mala imagen de gobierno. Seremos testigos de los señalamientos de la paja en el ojo ajeno de los adversarios; el avasallamiento y descalificación de sus equipos a quien no esté de acuerdo con ellos y una proliferación de libelos y mensajes clandestinos
Por lo que he escuchado y a decir de algunos, se incrementaría el abstencionismo; asimismo, se afirma que el 1 de julio vendrán en avalancha los votos sancionadores hacia las imágenes negativas de los tres candidatos ¿Quién será el principal depositario de los votos de castigo?
Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. Vivimos un proceso interesante en Chicoloapan. La ciudadanía, tan heterogénea con sus 123 mil votantes, sabe que tiene en sus manos la decisión. Sabe que todos irán a buscarlos, tocarán sus puertas y recibirán muchos besos y obsequios. Y sobre todo, promesas, que pasada la elección se irán al bote de la basura, igual que la propaganda. Está elección, con unos candidatos impuestos por encima de las expectativas de la gente, está impulsando la madurez política. Quien siga pensando que la gente es tonta, se va a llevar una gran sorpresa; quienes crean que sus dádivas comprarán un voto, viven fuera de la realidad. Insisto, la gente acudirá a los eventos, reuniones y mítines precisamente porque no es tonta; recibirá los apoyos porque son para ellos y no salen de la bolsa de los candidatos. Pero el 1 de julio, en la intimidad de las mamparas electorales, los ciudadanos decidirán en libertad quién es el candidato que menos daño generará en nuestro municipio. Los sorprendidos, como siempre, serán los candidatos perdedores.
Juan Bautista Mendoza
No es nueva la reacción de rechazo de cualquier candidato una vez designado por su partido. Siempre habrá seguidores o detractores, o a quien le importe un bledo lo que suceda en la política. Pero en esta ocasión el preámbulo dentro del PRI Chicoloapan mostraba un rechazo generalizado hacia un personaje. Muchos llegaron a afirmar que ante el escenario positivo que vivía el PRI entre los ciudadanos, cualquier candidato o candidata podría ganar, menos uno. Así lo manifestaron ante diversas instancias y de diversas formas. El resultado ya se sabe, fue impuesto el que no querían; el que dijeron que perdería la elección. Y así el PRI de Chicoloapan tiene candidato a la Presidencia Municipal.
Y al parecer no estaban equivocados los dirigentes priistas, pues al darse a conocer el nombre vino, primero, el desencanto entre los militantes y simpatizantes; luego, el malestar al sentirse ninguneados, por decir lo menos, por parte de la cúpula estatal por su insensibilidad o desprecio de las expectativas municipales. Consumada la imposición, se viene dando un rechazo generalizado, ya no de los dirigentes que velarán por sus intereses, sino entre la ciudadanía que enfrenta un nuevo dilema: ¿Y ahora, a quién dar el voto?
Esta incertidumbre se incrementará cuando sean difundidas las planillas. Era de esperarse que si el PRI quiere rescatar el poder municipal, los líderes y dirigentes habrían de conformar una planilla atractiva, que incluyera a los líderes vecinales de las comunidades, que han apoyado siempre al partido y no han sido jamás beneficiados. Pero esto es un asunto de familia, parece ser el mensaje del los priistas, y la planilla se integrará con los familiares más cercanos de los dirigentes. Faltaba más.
Y en los otros dos bandos ¿qué se puede esperar? Por un lado un candidato que dice no interesarle el poder, pero que seguramente hará todo por imponerse y aparecer en la boleta electoral. Y por otro, un candidato gris, rodeado, siempre por los mismos, a los que la gente quiere cambiar.
“Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco” proverbio antiguo.
Como siempre, en unos días estaremos presenciando, por partida triple, la hybris (soberbia) política: la del Tricolor, en donde se considerará ganada la elección por el efecto Peña Nieto y el despilfarro de apoyos, que haría olvidar la imagen del candidato. La del Socio Águila con sus encuestas a modo y captando las inconformidades de sus dos expartidos y prometiendo el “cambio verdadero”, que haría olvidar la imagen del candidato; y la del Amarrillo, engallado por la nominación del candidato tricolor, con un grupo enquistado en el poder que confía en el manejo clientelar de los programas sociales, lo que haría olvidar la mala imagen de gobierno. Seremos testigos de los señalamientos de la paja en el ojo ajeno de los adversarios; el avasallamiento y descalificación de sus equipos a quien no esté de acuerdo con ellos y una proliferación de libelos y mensajes clandestinos
Por lo que he escuchado y a decir de algunos, se incrementaría el abstencionismo; asimismo, se afirma que el 1 de julio vendrán en avalancha los votos sancionadores hacia las imágenes negativas de los tres candidatos ¿Quién será el principal depositario de los votos de castigo?
Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. Vivimos un proceso interesante en Chicoloapan. La ciudadanía, tan heterogénea con sus 123 mil votantes, sabe que tiene en sus manos la decisión. Sabe que todos irán a buscarlos, tocarán sus puertas y recibirán muchos besos y obsequios. Y sobre todo, promesas, que pasada la elección se irán al bote de la basura, igual que la propaganda. Está elección, con unos candidatos impuestos por encima de las expectativas de la gente, está impulsando la madurez política. Quien siga pensando que la gente es tonta, se va a llevar una gran sorpresa; quienes crean que sus dádivas comprarán un voto, viven fuera de la realidad. Insisto, la gente acudirá a los eventos, reuniones y mítines precisamente porque no es tonta; recibirá los apoyos porque son para ellos y no salen de la bolsa de los candidatos. Pero el 1 de julio, en la intimidad de las mamparas electorales, los ciudadanos decidirán en libertad quién es el candidato que menos daño generará en nuestro municipio. Los sorprendidos, como siempre, serán los candidatos perdedores.
Juan Bautista Mendoza
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