Es el tiempo de las limosnas.
Continúa el reparto de la limosna…. Los pobres sólo nos merecemos unos cuantos granos de frijol y de arroz. Ya vemos como se pasean los “políticos” que ansían mantenerse en el poder o los que quieren regresar. Aparecen las caras bondadosas, los besitos a los pobres. El desgarre de vestiduras para demostrar quien es el bueno, el que si apoya, el que si trabaja por la gente. ¿Usted les cree? mi querida ciudadana (o), sólo vean en qué llegan o cómo viven. Pobrecitos de los políticos tienen que llegar en autos lujosos, comer y divertirse en lugares costosos. Dar nómina a toda la familia. Todo por el bien de los pobres, todo para poder entregar una grandiosa y enorme despensa, una bolsa de dulces, un pastelito, un puñado verduras. ¿Pasa usted a creer? Por cierto, usted se ha preguntado ¿Cuántos frijoles se podrán comprar con el sueldo de un regidor o con los viáticos del patrón?
Adelantados y remisos
El adelanto de los tiempos políticos en Chicoloapan ha puesto nerviosos a unos. Los jaloneos y empujones tienen preocupados a otros. Y los más se sienten consolidados y comprometidos. “El bueno soy yo”, parecen decir en cada gesto y en cada palabra; “conmigo el triunfo está garantizado. Soy el que unifica”. “No te quedes afuera, aprovecha las promociones de temporada. Quizá mañana será demasiado tarde” y cosas por el estilo. Pero basta insinuar que él no es el bueno, para conocer su lado mezquino: “Si no soy yo, lo pensaré diez veces antes de apoyarte a ti” o “Tú no tienes trabajo ni imagen, no has comprado suficientes conciencias”. Y todos hacen sumas y restas y acomodan los números a su favor.
Aunque era sabido que los “morenos” se nutrirían de las filas del PRD, así como en su momento éste partido se nutrió de las filas del PRI, algunos se sorprenden ante los rumores acerca de las bolsas de dinero y de que Morena viene por todo.
Hago mis propias sumas y restas, en base al actuar político y sus ganancias electorales de los personajes representativos de la última década.
En el proceso electoral de 2006, el PRD en Chicoloapan se ubicaba en el punto mayor de poder político y económico. Tenía la más grande y aceitada estructura clientelar y electoral, sin divisionismos de por medio. Con un clima nacional favorable, con Obrador en las nubes en las encuestas y con los priistas divididos (la mitad de ellos quedó fuera de la campaña). El resultado es conocido: mientras que el candidato a la diputación federal ganó con 15 mil votos de diferencia (25.8 mil contra 10.5 mil del PRI), el candidato a la Presidencia Municipal obtuvo sólo 15 mil votos, apenas 1,000 más que el del PRI. La causa principal: el candidato era Adrián Galicia.
Tres años después, en 2009, con el control del partido, de la presidencia, de los recursos y con un candidato a la presidencia municipal “con imagen”, Galicia perdió la elección a la diputación federal. Para 2011, cuando se puso la playera del PRI, en un evento del candidato Eruviel Ávila, en los Reyes La Paz, habló de 10 mil perredistas que se sumaban con él a la campaña del priista. Es decir, en sus propias palabras, su caudal de simpatizantes iba a la baja.
Veamos los porcentajes: 2006, 46%; 2009, 31% y 2011, considerando los votos prometidos, aportó 19%.
La otra cara de la moneda: Como mencioné, San Martín, candidato a la diputación federal en 2006, ganó con el 52% del total de votos emitidos; en 2009, como candidato a la presidencia municipal por Convergencia, obtuvo 20% y en 2012, igualmente, como candidato por MC, tuvo el 10% de los votos.
En términos muy llanos, y si se quiere simplistas, la tendencia para el 2015, daría 7% de votos a Adrián Galicia y 5% a Manuel San Martín (en caso que repitiera como candidato de algún partido). Es decir, el boquete al PRD sería de entre 8 mil a 10 mil votos.
Frente opositor
Ante ese probable escenario, puede haber otros, al interior de ciertos grupos del PRD se analiza la posibilidad de promover un candidato externo, en respuesta a la coyuntura municipal.
Si bien se reconoce que la baja de las simpatías del tricolor entre los ciudadanos de Chicoloapan, puede facilitar un triunfo para el PRD, también se acepta que el riesgo principal, como ha sucedió en otros procesos electorales, es la dispersión del voto opositor. Es decir, varios candidatos diluirían los votos anti PRI.
Hay coincidencia en el sentido de detener la debacle que hunde a nuestro municipio, y de evitar el enquistamiento del patrón y, por tanto, un daño mayor a la comunidad.
Nadie a estas alturas puede hablar de lealtad a sus partidos o a los principios y programa de acción. Que se sepa, en ningún estatuto de ningún partido, se habla de meter a la nómina a la familia o de heredar los cargos.
Entonces, se iniciaron mesas de diálogo entre personajes y ciudadanos de diversos partidos, con miras a conformar un frente capaz de convertirse en mayoría y de desplazar al grupo en el poder, buscando reorientar la política local. El compromiso es Chicoloapan, y de ahí que, si hay acuerdo, quien encabece puede provenir de cualquier partido, agrupación o ser un ciudadano.
Pero esto no se acaba hasta que se acaba. Para aquéllos adelantados y remisos, decepcionados y triunfalistas, ingenuos y perversos. Estamos en el comienzo de un nuevo comienzo. La coyuntura muestra condiciones para un nuevo salto en Chicoloapan. Espero que exista la altura de miras. Primero el proyecto, luego el candidato. Ni buenos ni malos, sólo ciudadanos.
Juan Bautista Mendoza
Blog de Juan Bautista Mendoza que incluye la Columna Incómoda, que se publica en la Gaceta de Chicoloapan, y otras opiniones del acontecer local y global y textos de todo tipo, del autor y sus cómplices, sin mayor pretensión que ejercer la libertad de expresión.
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martes, 19 de agosto de 2014
Columna Incómoda 132
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martes, 22 de abril de 2014
Columna Incómoda 128
Los tiempos se adelantan.
A estas alturas y ante la decepción creciente por las ineficiencias del gobierno municipal, los tiempos políticos se aceleran. Ya se observan al menos cuatro carriles de suspirantes, en donde se entrelazan deseos, aspiraciones, ambiciones y desesperaciones. La línea del patrón, que echa a andar la maquinaria para extender su mandato por un trienio más a través de su cuñado. La línea de Morena y su ambivalencia. La línea amarilla y su insalvable bifurcación y la de los tricolores escindidos de la estructura partidista y administrativa.
El carril moreno, con sus dos vertientes: “resto menor” del GAP, que “controla” el comité municipal; y algunos de los fundadores del PRD, que mantienen una línea más “purista”. Busca posicionarse con miras al 2015, para alcanzar su registro. Este carril adelantará aún más el reloj electoral, pues en estos días tendrán que levantar la mano los que aspiran, para iniciar desde ya, la promoción y posicionamiento “casa por casa”. Claro que la decisión final del candidato vendrá de las alturas por medio de “una encuesta”. Están en la línea del centro. No irán unidos (ni la ley lo permite) con otro partido. El objetivo local: obtener un regidor (La cereza del pastel serían dos). Se mostrarán como los buenos y con probabilidades de ganar. Recién mostraron su músculo, en la plaza municipal a donde acudió el, casi seguro, tricandidato presidencial Andrés Manuel López ante 300 personas.
El carril amarillo muestra dos vertientes. La de quienes encabezan el comité municipal, con los movis a la cabeza, que tendrían mano en la decisión de las candidaturas, por su supuesto vínculo con las dirigencias estatales, y que son quienes decidirían los nombres; obviamente a través de una “encuesta”. Y la otra vertiente, encabezada por quienes han probado las mieles del poder y saben lo que es vivir de las arcas municipales, que buscarán hacer su roncha intentando torpedear al otro bloque, ya sea para decidir las candidaturas o para obtener una mayor tajada en la repartición. Con la doble opción: o llego yo, o no llegas tú. Esta última, opción del agrado del patrón. Y no porque el apoyo fuese para el tricolor, sino porque divide el voto opositor. Al menos eso vimos en la historia reciente. El argumento de muchos nostálgicos amarillos es: no importa que ahorita estemos peleados, pues al final, dicen, en el PRD nos juntamos. No es cierto. Al menos no fue el caso de las contiendas del 2009 y 2012.
Lo novedoso, dicen, es que en esta ocasión si han entendido que solos no ganan. ¡Pero no ganan ni aunque vayan unidos!, pues la comunidad no guarda buenos recuerdos ni de los gobiernos, ni de ciertos personajes perredistas. Tan es así que están explorando la opción de una candidatura externa. Lo cual no estaría mal, siempre y cuando esa candidatura conllevara un verdadero desprendimiento tricolor y una avalancha de votos hacia esta opción.
El cuarto carril estaría integrado por aquellos grupos priistas que han sido desplazados de la esfera del patrón, por no obedecer o no ser fieles seguidores de su línea, y que, de facto, han sido excluidos de toda participación partidista y administrativa, a los estos se sumarían, lo cual está por verse, los supuestos inconformes que, por conveniencia, se mantienen en la nómina, pero que apoyarían un proyecto alternativo.
¿Y en todo esto los ciudadanos en dónde quedan? Pues tendrán que aguantarse o decidirse a participar, al menos aquellos que se interesan por las cuestiones políticas y se preocupan por nuestro municipio. Se sumarían a alguna de las opciones mencionadas o generarían una quinta, a partir de las anteriores. Una de ellas sería la suma de fuerzas que, suena irreal, deje de lado las ambiciones y mezquindades de estar pensando cómo dejar a la familia en la nómina, y eleve la mira: Un proyecto por Chicoloapan, amplio, incluyente y tolerante que busque coincidencias entre los participantes; logre el diseño conjunto de un proyecto social, cultural y político para Chicoloapan; y consolide una fuerza política capaz de ganar el poder municipal para instrumentar dicho proyecto.
Ustedes conocen a los políticos, mis estimados ciudadanos. Saben bien quienes buscan sólo mantener sus prebendas y vivir del presupuesto, sin hacer nada por la comunidad. Conocen muy bien a quienes utilizarán el poder sólo para hacer negocios y embolsarse la lana.
¿De qué se ríe?
Si usted fue buscado, visitado y convocado en varias ocasiones en el 2011, fue porque necesitaban su voto para elegir al gobernador. Pero si usted no fue buscado, ni convocado, es más, ni siquiera informado, de la visita del gobernador a Chicoloapan, el pasado 24 de marzo, es porque usted no forma parte de los 200 notables a los que se les permitió asistir al evento en la plaza municipal. Pero no crea que fue olvidado, usted puede deleitarse con la foto del ayuntamiento en pleno con el mandatario estatal, en donde puede apreciar la felicidad de los integrantes por los grandes logros obtenidos. Faltaba más que usted quisiera estar presente, ciudadano sin llenadero.
¿Complot o incompetencia?
Ya es definitivo que el CECYT 18 (Vocacional 18), del Poli dice adiós a Chicoloapan. Será construido en el estado de Zacatecas. Sólo nos quedarán para el recuerdo las bardas, los panorámicos, los volantes y demás propaganda en donde se informaba o agradecía al patrón por su construcción.
Ahí viene antorcha.
Cosas de la política mexiquense. Cuando parece que se hicieron las paces entre la organización de Antorcha y el gobierno del estado, se reinician las marchas y mítines de esa organización en la plaza municipal para exigir al patrón que cumpla sus promesas de campaña.
A estas alturas y ante la decepción creciente por las ineficiencias del gobierno municipal, los tiempos políticos se aceleran. Ya se observan al menos cuatro carriles de suspirantes, en donde se entrelazan deseos, aspiraciones, ambiciones y desesperaciones. La línea del patrón, que echa a andar la maquinaria para extender su mandato por un trienio más a través de su cuñado. La línea de Morena y su ambivalencia. La línea amarilla y su insalvable bifurcación y la de los tricolores escindidos de la estructura partidista y administrativa.
El carril moreno, con sus dos vertientes: “resto menor” del GAP, que “controla” el comité municipal; y algunos de los fundadores del PRD, que mantienen una línea más “purista”. Busca posicionarse con miras al 2015, para alcanzar su registro. Este carril adelantará aún más el reloj electoral, pues en estos días tendrán que levantar la mano los que aspiran, para iniciar desde ya, la promoción y posicionamiento “casa por casa”. Claro que la decisión final del candidato vendrá de las alturas por medio de “una encuesta”. Están en la línea del centro. No irán unidos (ni la ley lo permite) con otro partido. El objetivo local: obtener un regidor (La cereza del pastel serían dos). Se mostrarán como los buenos y con probabilidades de ganar. Recién mostraron su músculo, en la plaza municipal a donde acudió el, casi seguro, tricandidato presidencial Andrés Manuel López ante 300 personas.
El carril amarillo muestra dos vertientes. La de quienes encabezan el comité municipal, con los movis a la cabeza, que tendrían mano en la decisión de las candidaturas, por su supuesto vínculo con las dirigencias estatales, y que son quienes decidirían los nombres; obviamente a través de una “encuesta”. Y la otra vertiente, encabezada por quienes han probado las mieles del poder y saben lo que es vivir de las arcas municipales, que buscarán hacer su roncha intentando torpedear al otro bloque, ya sea para decidir las candidaturas o para obtener una mayor tajada en la repartición. Con la doble opción: o llego yo, o no llegas tú. Esta última, opción del agrado del patrón. Y no porque el apoyo fuese para el tricolor, sino porque divide el voto opositor. Al menos eso vimos en la historia reciente. El argumento de muchos nostálgicos amarillos es: no importa que ahorita estemos peleados, pues al final, dicen, en el PRD nos juntamos. No es cierto. Al menos no fue el caso de las contiendas del 2009 y 2012.
Lo novedoso, dicen, es que en esta ocasión si han entendido que solos no ganan. ¡Pero no ganan ni aunque vayan unidos!, pues la comunidad no guarda buenos recuerdos ni de los gobiernos, ni de ciertos personajes perredistas. Tan es así que están explorando la opción de una candidatura externa. Lo cual no estaría mal, siempre y cuando esa candidatura conllevara un verdadero desprendimiento tricolor y una avalancha de votos hacia esta opción.
El cuarto carril estaría integrado por aquellos grupos priistas que han sido desplazados de la esfera del patrón, por no obedecer o no ser fieles seguidores de su línea, y que, de facto, han sido excluidos de toda participación partidista y administrativa, a los estos se sumarían, lo cual está por verse, los supuestos inconformes que, por conveniencia, se mantienen en la nómina, pero que apoyarían un proyecto alternativo.
¿Y en todo esto los ciudadanos en dónde quedan? Pues tendrán que aguantarse o decidirse a participar, al menos aquellos que se interesan por las cuestiones políticas y se preocupan por nuestro municipio. Se sumarían a alguna de las opciones mencionadas o generarían una quinta, a partir de las anteriores. Una de ellas sería la suma de fuerzas que, suena irreal, deje de lado las ambiciones y mezquindades de estar pensando cómo dejar a la familia en la nómina, y eleve la mira: Un proyecto por Chicoloapan, amplio, incluyente y tolerante que busque coincidencias entre los participantes; logre el diseño conjunto de un proyecto social, cultural y político para Chicoloapan; y consolide una fuerza política capaz de ganar el poder municipal para instrumentar dicho proyecto.
Ustedes conocen a los políticos, mis estimados ciudadanos. Saben bien quienes buscan sólo mantener sus prebendas y vivir del presupuesto, sin hacer nada por la comunidad. Conocen muy bien a quienes utilizarán el poder sólo para hacer negocios y embolsarse la lana.
¿De qué se ríe?
Si usted fue buscado, visitado y convocado en varias ocasiones en el 2011, fue porque necesitaban su voto para elegir al gobernador. Pero si usted no fue buscado, ni convocado, es más, ni siquiera informado, de la visita del gobernador a Chicoloapan, el pasado 24 de marzo, es porque usted no forma parte de los 200 notables a los que se les permitió asistir al evento en la plaza municipal. Pero no crea que fue olvidado, usted puede deleitarse con la foto del ayuntamiento en pleno con el mandatario estatal, en donde puede apreciar la felicidad de los integrantes por los grandes logros obtenidos. Faltaba más que usted quisiera estar presente, ciudadano sin llenadero.
¿Complot o incompetencia?
Ya es definitivo que el CECYT 18 (Vocacional 18), del Poli dice adiós a Chicoloapan. Será construido en el estado de Zacatecas. Sólo nos quedarán para el recuerdo las bardas, los panorámicos, los volantes y demás propaganda en donde se informaba o agradecía al patrón por su construcción.
Ahí viene antorcha.
Cosas de la política mexiquense. Cuando parece que se hicieron las paces entre la organización de Antorcha y el gobierno del estado, se reinician las marchas y mítines de esa organización en la plaza municipal para exigir al patrón que cumpla sus promesas de campaña.
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 19 de julio de 2012
Columna Incómoda 109
La alternancia en el poder ha corrido paralela en los niveles federal y municipal. En el año 2000 el PRI perdió la Presidencia de la República, que ganó el PAN; y en Chicoloapan, la presidencia municipal, que ganó el PRD. En ese entonces el relevo se llevó de forma tersa sin que hubiere conflictos postelectorales de parte de los militantes del partido perdedor. En la democracia se gana y se pierde, y hay que aceptarlo, pues nadie gana para siempre ni nadie pierde para siempre. Así, luego de doce años y de varios procesos adversos, el PRI obtuvo nuevamente el triunfo el 1 de julio de 2012. Ganó la Presidencia de la República y, en Chicoloapan, el Ayuntamiento.
Los resultados
Con base en los datos del cómputo municipal proporcionados por el Consejo Municipal Electoral de Chicoloapan los resultados fueron:
En las Colonias sufragaron 29 mil personas; en las Unidades, 26 mil; y en la cabecera y sus barrios, 12 mil. El PRI ganó la mayoría de las secciones y las comunidades. El PRD ganó en los AURIS 2 y 3, en Santa Rosa y en Venustiano Carranza. La diferencia mayor a favor del PRI, fue en la Colonia San José (47 contra 28%), seguida de AURIS 1 (48 contra 32%) y de ARA 3 (46 a 33%). La colonia Emiliano Zapata la ganó el PRI por 1 voto.
Con estos resultados el Ayuntamiento, que entrará en funciones a partir del 1 de enero de 2013, estará conformado, por primera vez, por 15 integrantes: 9 del PRI (Presidente, Síndico y 7 Regidores), 4 Regidores del PRD, 1 de Movimiento Ciudadano y 1 del PAN. Sí, el partido que no hizo campaña, que no se vio, obtuvo lo mismo que el candidato que si tuvo estructura y armó mucho ruido en Chicoloapan. Pero así es la ley electoral y gracias a los 3,400 ciudadanos que votaron por el PAN, tendrá representación en el Ayuntamiento.
Si bien durante la campaña corrió mucha tinta y muchas voces, una constante crítica, descalificaciones e incluso ofensas, digamos que está dentro de la nueva cultura política. Se vale. Y qué bueno que haya crítica y opinión. Vivimos en una democracia y es bueno que exista. Pero como se repite constantemente: la democracia requiere de demócratas, que sepan ganar y que sepan perder. Es importante dejar atrás la mezquindad del perdedor que no acepta su derrota y la soberbia del ganador que se burla o humilla al derrotado. La gente ya votó y le dio el triunfo al PRI, viene una nueva etapa y ahora hay que colocarse en ese nuevo contexto.
Es obvio que se generaron fuertes expectativas entre los ciudadanos y entre los que apoyaron, muchas de las cuales quedarán en eso. Pero es importante darle el beneficio de la duda al que llega. Sabe de sobra que inició el proceso con una imagen inadecuada, que incluso lo llevó a pedir disculpas entre sus correligionarios. Ahora hay que ponerse a trabajar y no defraudar la confianza que la ciudadanía de Chicoloapan le ha otorgado.
Es de esperarse que el eslogan de campaña no quede sólo en el discurso (de la mano con la gente). Que las acciones y las obras se diseñen a partir de las prioridades de las diversas comunidades y con la participación de la gente. No está reñido el cumplimiento de los compromisos que se hicieron con los grupos, y la integración de una administración con perfiles adecuados para un buen gobierno. Tampoco se trata de volver a las formas viejas de gobernar, sino de ponerse al día con las nuevas necesidades y expectativas de la gente; gobernar en un escenario de alta competencia político electoral con una diversidad cultural y social inédita en Chicoloapan. Gobernar para los que votaron por el PRI, para quienes votaron por otro partido y también para aquéllos que no votaron (40 mil ciudadanos), y que fue su forma de expresar su punto de vista.
Y aunque digan que siempre digo que dicen que me dijeron, concluyo esta columna repitiendo la opinión de un ciudadano chicoloapanse: “Yo no voté. Todos los partidos me han desilusionado, a tal grado que en esta ocasión ni siquiera me enteré de quienes eran los candidatos. Pero visto así de fuera, ahora que me cuenta como quedaron, creo que estuvo bien que haya ganado el PRI; ya eran muchos años con el PRD, ya ni le echaban ganas.”
Juan Bautista Mendoza
P.D. Y no hubo efecto. Otra de las afirmaciones que se hacían era la del efecto Peña Nieto. Pero como dijimos en otra ocasión, no en Chicoloapan. Carezco de los datos completos para nuestro municipio, pues aunque los pedí a sendos personajes del PRI y del PRD, no me fueron proporcionados. Pero, de acuerdo con la información del IFE, en el distrito 39 (La Paz – Chicoloapan), perdió Peña por 32 votos. ¿Quién es el responsable de esa derrota?
Los resultados
Con base en los datos del cómputo municipal proporcionados por el Consejo Municipal Electoral de Chicoloapan los resultados fueron:
- PRI: 27,361 41.05 %
- PRD: 24,008 36.02 %
- M.C.: 6,564 9.85 %
- PAN: 3,401 5.10 %
- PT: 1,406 2.11 %
- N.R.: 134 0.20 %
- NULOS: 3,786 5.68 %
- TOTAL 66,660
En las Colonias sufragaron 29 mil personas; en las Unidades, 26 mil; y en la cabecera y sus barrios, 12 mil. El PRI ganó la mayoría de las secciones y las comunidades. El PRD ganó en los AURIS 2 y 3, en Santa Rosa y en Venustiano Carranza. La diferencia mayor a favor del PRI, fue en la Colonia San José (47 contra 28%), seguida de AURIS 1 (48 contra 32%) y de ARA 3 (46 a 33%). La colonia Emiliano Zapata la ganó el PRI por 1 voto.
Con estos resultados el Ayuntamiento, que entrará en funciones a partir del 1 de enero de 2013, estará conformado, por primera vez, por 15 integrantes: 9 del PRI (Presidente, Síndico y 7 Regidores), 4 Regidores del PRD, 1 de Movimiento Ciudadano y 1 del PAN. Sí, el partido que no hizo campaña, que no se vio, obtuvo lo mismo que el candidato que si tuvo estructura y armó mucho ruido en Chicoloapan. Pero así es la ley electoral y gracias a los 3,400 ciudadanos que votaron por el PAN, tendrá representación en el Ayuntamiento.
Si bien durante la campaña corrió mucha tinta y muchas voces, una constante crítica, descalificaciones e incluso ofensas, digamos que está dentro de la nueva cultura política. Se vale. Y qué bueno que haya crítica y opinión. Vivimos en una democracia y es bueno que exista. Pero como se repite constantemente: la democracia requiere de demócratas, que sepan ganar y que sepan perder. Es importante dejar atrás la mezquindad del perdedor que no acepta su derrota y la soberbia del ganador que se burla o humilla al derrotado. La gente ya votó y le dio el triunfo al PRI, viene una nueva etapa y ahora hay que colocarse en ese nuevo contexto.
Es obvio que se generaron fuertes expectativas entre los ciudadanos y entre los que apoyaron, muchas de las cuales quedarán en eso. Pero es importante darle el beneficio de la duda al que llega. Sabe de sobra que inició el proceso con una imagen inadecuada, que incluso lo llevó a pedir disculpas entre sus correligionarios. Ahora hay que ponerse a trabajar y no defraudar la confianza que la ciudadanía de Chicoloapan le ha otorgado.
Es de esperarse que el eslogan de campaña no quede sólo en el discurso (de la mano con la gente). Que las acciones y las obras se diseñen a partir de las prioridades de las diversas comunidades y con la participación de la gente. No está reñido el cumplimiento de los compromisos que se hicieron con los grupos, y la integración de una administración con perfiles adecuados para un buen gobierno. Tampoco se trata de volver a las formas viejas de gobernar, sino de ponerse al día con las nuevas necesidades y expectativas de la gente; gobernar en un escenario de alta competencia político electoral con una diversidad cultural y social inédita en Chicoloapan. Gobernar para los que votaron por el PRI, para quienes votaron por otro partido y también para aquéllos que no votaron (40 mil ciudadanos), y que fue su forma de expresar su punto de vista.
Y aunque digan que siempre digo que dicen que me dijeron, concluyo esta columna repitiendo la opinión de un ciudadano chicoloapanse: “Yo no voté. Todos los partidos me han desilusionado, a tal grado que en esta ocasión ni siquiera me enteré de quienes eran los candidatos. Pero visto así de fuera, ahora que me cuenta como quedaron, creo que estuvo bien que haya ganado el PRI; ya eran muchos años con el PRD, ya ni le echaban ganas.”
Juan Bautista Mendoza
P.D. Y no hubo efecto. Otra de las afirmaciones que se hacían era la del efecto Peña Nieto. Pero como dijimos en otra ocasión, no en Chicoloapan. Carezco de los datos completos para nuestro municipio, pues aunque los pedí a sendos personajes del PRI y del PRD, no me fueron proporcionados. Pero, de acuerdo con la información del IFE, en el distrito 39 (La Paz – Chicoloapan), perdió Peña por 32 votos. ¿Quién es el responsable de esa derrota?
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lunes, 25 de junio de 2012
Columna Incómoda 108
“La elección municipal está muy pareja” me comentan los ciudadanos con quienes platico acerca del proceso electoral local. De forma ingenua pregunto “¿Usted cree?” Y la contestación es la misma: “Si. No hay a quien irle”. Y entonces pienso en la amonestación recibida el 7 de junio por uno de los seudolíderes tricolores: me recrimina por “jugarle al vivo” con la Columna Incómoda y no apoyar a su candidato lo cual complica recuperar Chicoloapan. Zas. Precisamente el día de la libertad de expresión.
Vivimos en una aldea global, y gracias a las tecnologías y al internet nos enteramos, en el momento, de sucesos ocurridos en el otro lado del mundo, y opinamos y decimos y descalificamos a través de las redes sociales, casi siempre bajo la cobardía del seudónimo. Pero nos indignamos si alguien se atreve a escribir respecto de su entorno municipal con su nombre y apellido.
Veo claramente la distancia y la diferencia de entender la política entre quienes viven del presupuesto y quienes viven de su trabajo y sólo son importantes en los procesos electorales. Yo entendí junto con Aristóteles que el hombre es un animal político. Que la política es consustancial al ser racional. O visto desde otra perspectiva, lo que hace racional al ser humano es la actividad política, que no es otra cosa que los asuntos de la comunidad, los asuntos del gobierno y de administración de los recursos colectivos. Y por eso escribo, porque soy un ciudadano. Y si bien, de quienes me distinguen con su lectura, recibo felicitaciones, incitaciones, sugerencias y comentarios positivos; de parte de quienes se sienten “la clase política”, me cuestionan o incluso me retiran el saludo. Y allí los veo pasar, cuando no son nada me invitan a platicar, me preguntan mi opinión, soy un “gran analista”, “tengo una visión más completa de la política”. Pero en cuanto tienen un cargo…
Por eso hablo de percepciones, de lo que la gente me comparte como su visión, y de allí salen las columnas ¿Si eso les incomoda a los “políticos”? Pues cambien la percepción de la gente con un buen comportamiento público, cambien la soberbia por la humildad, el mandar por el servir, la corrupción por el ejercicio eficiente del presupuesto. Hagan alto un momento y pregúntense qué han hecho para merecer un cargo público.
No se quien va a ganar la elección municipal. Opino igual que la gente: la competencia está tan pareja porque no hay a quien irle. Pero como de todas formas uno ganará, si se decirme porqué ganaría:
Si ganan los amarillos será porque enfrente les pusieron como rival, al que más negativos tiene entre la ciudadanía. Por el manejo clientelar de los programas sociales y porque tienen bajo su control las arcas municipales y la nómina. De otra forma, estarían preparando sus maletas.
Si gana el tricolor será gracias al esfuerzo que están realizando todas las organizaciones y agrupaciones priistas, que dejaron de lado las descalificaciones y humillaciones de que fueron objeto en le proceso previo, para sumarse al objetivo de sacar a los amarillos de la presidencia municipal. Y será gracias a que mucha gente ya está harta del actual grupo en el poder y a la división interna que viven en sus filas, que provocó que haya hasta tres candidatos entre quienes antes estaban juntos.
Y si Cuauhtémoc (perdón, por el lapsus del “águila que cae”), si el socio águila hiciera lo propio, sería porque son tantos los negativos de los otros dos, que opacarían los suyos.
De parte de los colaboradores de los tres candidatos he escuchado: La gente nos recibe muy bien, pensamos que nos iban a cerrar la puerta, pero no, nuestro candidato ha tenido buena aceptación. Qué esperaban, la gente no es grosera ni tiene porqué decirles que no los apoyan. El voto es secreto.
Se confirma que hay una gran distancia entre los políticos y la ciudadanía, pues aquéllos piensan en la cooptación, en la compra del voto, en el manipuleo, y creen, equivocadamente, que por dar una despensa o tomarles, perdón, cortarles el pelo, van a votar por ellos. Es indignante lo que me dijo un dirigente: “la gente está bien necesitada, con una despensa están contigo”.
Y sí, hay muchas necesidades. Por eso la gente acude a recibir los apoyos, porque además sabe que son para ellos, y no salen del bolsillo de los candidatos. Pero donde veo más necesidad es en ciertos líderes y dirigentes: les urge estar dentro del presupuesto para enriquecerse; y los que están dentro, ven con terror quedarse fuera.
Habrá quien afirme, cínicamente, que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen. No es cierto. Los pueblos tenemos los gobiernos que no podemos evitar. ¿Qué hacer?¿Votar o no votar?¿Y por quién? Con el mismo cinismo dicen algunos: “por el menos peor” ¿Cuándo Chicoloapan brillará con luz propia y elegirá a sus gobernantes dentro de sus mejores ciudadanos?
Pero este arroz ya se coció. El próximo domingo los ciudadanos decidirán, y entonces se multiplicará la soberbia del ganador, quien creerá, junto con su claque, que ganó gracias a él, y verá disminuidos los esfuerzos realizados por sus aliados, no se diga de los ciudadanos que votaron por él, quienes tendrán que esperar un nuevo proceso electoral para volver a ser importantes.
A la planilla que gane le pido, le exijo: Sean humildes y pónganse a trabajar por el bien común. Si ganaron es porque no hubo otra alternativa. Y recuerden siempre que los recursos son del pueblo, no de ustedes. Que tienen que gobernar para todos, es lo menos que se merece Chicoloapan.
Juan Bautista Mendoza
Vivimos en una aldea global, y gracias a las tecnologías y al internet nos enteramos, en el momento, de sucesos ocurridos en el otro lado del mundo, y opinamos y decimos y descalificamos a través de las redes sociales, casi siempre bajo la cobardía del seudónimo. Pero nos indignamos si alguien se atreve a escribir respecto de su entorno municipal con su nombre y apellido.
Veo claramente la distancia y la diferencia de entender la política entre quienes viven del presupuesto y quienes viven de su trabajo y sólo son importantes en los procesos electorales. Yo entendí junto con Aristóteles que el hombre es un animal político. Que la política es consustancial al ser racional. O visto desde otra perspectiva, lo que hace racional al ser humano es la actividad política, que no es otra cosa que los asuntos de la comunidad, los asuntos del gobierno y de administración de los recursos colectivos. Y por eso escribo, porque soy un ciudadano. Y si bien, de quienes me distinguen con su lectura, recibo felicitaciones, incitaciones, sugerencias y comentarios positivos; de parte de quienes se sienten “la clase política”, me cuestionan o incluso me retiran el saludo. Y allí los veo pasar, cuando no son nada me invitan a platicar, me preguntan mi opinión, soy un “gran analista”, “tengo una visión más completa de la política”. Pero en cuanto tienen un cargo…
Por eso hablo de percepciones, de lo que la gente me comparte como su visión, y de allí salen las columnas ¿Si eso les incomoda a los “políticos”? Pues cambien la percepción de la gente con un buen comportamiento público, cambien la soberbia por la humildad, el mandar por el servir, la corrupción por el ejercicio eficiente del presupuesto. Hagan alto un momento y pregúntense qué han hecho para merecer un cargo público.
No se quien va a ganar la elección municipal. Opino igual que la gente: la competencia está tan pareja porque no hay a quien irle. Pero como de todas formas uno ganará, si se decirme porqué ganaría:
Si ganan los amarillos será porque enfrente les pusieron como rival, al que más negativos tiene entre la ciudadanía. Por el manejo clientelar de los programas sociales y porque tienen bajo su control las arcas municipales y la nómina. De otra forma, estarían preparando sus maletas.
Si gana el tricolor será gracias al esfuerzo que están realizando todas las organizaciones y agrupaciones priistas, que dejaron de lado las descalificaciones y humillaciones de que fueron objeto en le proceso previo, para sumarse al objetivo de sacar a los amarillos de la presidencia municipal. Y será gracias a que mucha gente ya está harta del actual grupo en el poder y a la división interna que viven en sus filas, que provocó que haya hasta tres candidatos entre quienes antes estaban juntos.
Y si Cuauhtémoc (perdón, por el lapsus del “águila que cae”), si el socio águila hiciera lo propio, sería porque son tantos los negativos de los otros dos, que opacarían los suyos.
De parte de los colaboradores de los tres candidatos he escuchado: La gente nos recibe muy bien, pensamos que nos iban a cerrar la puerta, pero no, nuestro candidato ha tenido buena aceptación. Qué esperaban, la gente no es grosera ni tiene porqué decirles que no los apoyan. El voto es secreto.
Se confirma que hay una gran distancia entre los políticos y la ciudadanía, pues aquéllos piensan en la cooptación, en la compra del voto, en el manipuleo, y creen, equivocadamente, que por dar una despensa o tomarles, perdón, cortarles el pelo, van a votar por ellos. Es indignante lo que me dijo un dirigente: “la gente está bien necesitada, con una despensa están contigo”.
Y sí, hay muchas necesidades. Por eso la gente acude a recibir los apoyos, porque además sabe que son para ellos, y no salen del bolsillo de los candidatos. Pero donde veo más necesidad es en ciertos líderes y dirigentes: les urge estar dentro del presupuesto para enriquecerse; y los que están dentro, ven con terror quedarse fuera.
Habrá quien afirme, cínicamente, que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen. No es cierto. Los pueblos tenemos los gobiernos que no podemos evitar. ¿Qué hacer?¿Votar o no votar?¿Y por quién? Con el mismo cinismo dicen algunos: “por el menos peor” ¿Cuándo Chicoloapan brillará con luz propia y elegirá a sus gobernantes dentro de sus mejores ciudadanos?
Pero este arroz ya se coció. El próximo domingo los ciudadanos decidirán, y entonces se multiplicará la soberbia del ganador, quien creerá, junto con su claque, que ganó gracias a él, y verá disminuidos los esfuerzos realizados por sus aliados, no se diga de los ciudadanos que votaron por él, quienes tendrán que esperar un nuevo proceso electoral para volver a ser importantes.
A la planilla que gane le pido, le exijo: Sean humildes y pónganse a trabajar por el bien común. Si ganaron es porque no hubo otra alternativa. Y recuerden siempre que los recursos son del pueblo, no de ustedes. Que tienen que gobernar para todos, es lo menos que se merece Chicoloapan.
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 24 de mayo de 2012
Columna Incómoda 107
El grupo en el poder ha tenido un desgaste político ganado a pulso que le ha generado divisiones internas, por ello, se preveía que el proceso electoral del 2012 se encaminaría hacia la alternancia. Pero los nombres de los candidatos alternos diluyó esa percepción, pues hay una gran incertidumbre de hacia dónde se irán la mayoría de los votos en Chicoloapan.
No es nueva la reacción de rechazo de cualquier candidato una vez designado por su partido. Siempre habrá seguidores o detractores, o a quien le importe un bledo lo que suceda en la política. Pero en esta ocasión el preámbulo dentro del PRI Chicoloapan mostraba un rechazo generalizado hacia un personaje. Muchos llegaron a afirmar que ante el escenario positivo que vivía el PRI entre los ciudadanos, cualquier candidato o candidata podría ganar, menos uno. Así lo manifestaron ante diversas instancias y de diversas formas. El resultado ya se sabe, fue impuesto el que no querían; el que dijeron que perdería la elección. Y así el PRI de Chicoloapan tiene candidato a la Presidencia Municipal.
Y al parecer no estaban equivocados los dirigentes priistas, pues al darse a conocer el nombre vino, primero, el desencanto entre los militantes y simpatizantes; luego, el malestar al sentirse ninguneados, por decir lo menos, por parte de la cúpula estatal por su insensibilidad o desprecio de las expectativas municipales. Consumada la imposición, se viene dando un rechazo generalizado, ya no de los dirigentes que velarán por sus intereses, sino entre la ciudadanía que enfrenta un nuevo dilema: ¿Y ahora, a quién dar el voto?
Esta incertidumbre se incrementará cuando sean difundidas las planillas. Era de esperarse que si el PRI quiere rescatar el poder municipal, los líderes y dirigentes habrían de conformar una planilla atractiva, que incluyera a los líderes vecinales de las comunidades, que han apoyado siempre al partido y no han sido jamás beneficiados. Pero esto es un asunto de familia, parece ser el mensaje del los priistas, y la planilla se integrará con los familiares más cercanos de los dirigentes. Faltaba más.
Y en los otros dos bandos ¿qué se puede esperar? Por un lado un candidato que dice no interesarle el poder, pero que seguramente hará todo por imponerse y aparecer en la boleta electoral. Y por otro, un candidato gris, rodeado, siempre por los mismos, a los que la gente quiere cambiar.
“Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco” proverbio antiguo.
Como siempre, en unos días estaremos presenciando, por partida triple, la hybris (soberbia) política: la del Tricolor, en donde se considerará ganada la elección por el efecto Peña Nieto y el despilfarro de apoyos, que haría olvidar la imagen del candidato. La del Socio Águila con sus encuestas a modo y captando las inconformidades de sus dos expartidos y prometiendo el “cambio verdadero”, que haría olvidar la imagen del candidato; y la del Amarrillo, engallado por la nominación del candidato tricolor, con un grupo enquistado en el poder que confía en el manejo clientelar de los programas sociales, lo que haría olvidar la mala imagen de gobierno. Seremos testigos de los señalamientos de la paja en el ojo ajeno de los adversarios; el avasallamiento y descalificación de sus equipos a quien no esté de acuerdo con ellos y una proliferación de libelos y mensajes clandestinos
Por lo que he escuchado y a decir de algunos, se incrementaría el abstencionismo; asimismo, se afirma que el 1 de julio vendrán en avalancha los votos sancionadores hacia las imágenes negativas de los tres candidatos ¿Quién será el principal depositario de los votos de castigo?
Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. Vivimos un proceso interesante en Chicoloapan. La ciudadanía, tan heterogénea con sus 123 mil votantes, sabe que tiene en sus manos la decisión. Sabe que todos irán a buscarlos, tocarán sus puertas y recibirán muchos besos y obsequios. Y sobre todo, promesas, que pasada la elección se irán al bote de la basura, igual que la propaganda. Está elección, con unos candidatos impuestos por encima de las expectativas de la gente, está impulsando la madurez política. Quien siga pensando que la gente es tonta, se va a llevar una gran sorpresa; quienes crean que sus dádivas comprarán un voto, viven fuera de la realidad. Insisto, la gente acudirá a los eventos, reuniones y mítines precisamente porque no es tonta; recibirá los apoyos porque son para ellos y no salen de la bolsa de los candidatos. Pero el 1 de julio, en la intimidad de las mamparas electorales, los ciudadanos decidirán en libertad quién es el candidato que menos daño generará en nuestro municipio. Los sorprendidos, como siempre, serán los candidatos perdedores.
Juan Bautista Mendoza
No es nueva la reacción de rechazo de cualquier candidato una vez designado por su partido. Siempre habrá seguidores o detractores, o a quien le importe un bledo lo que suceda en la política. Pero en esta ocasión el preámbulo dentro del PRI Chicoloapan mostraba un rechazo generalizado hacia un personaje. Muchos llegaron a afirmar que ante el escenario positivo que vivía el PRI entre los ciudadanos, cualquier candidato o candidata podría ganar, menos uno. Así lo manifestaron ante diversas instancias y de diversas formas. El resultado ya se sabe, fue impuesto el que no querían; el que dijeron que perdería la elección. Y así el PRI de Chicoloapan tiene candidato a la Presidencia Municipal.
Y al parecer no estaban equivocados los dirigentes priistas, pues al darse a conocer el nombre vino, primero, el desencanto entre los militantes y simpatizantes; luego, el malestar al sentirse ninguneados, por decir lo menos, por parte de la cúpula estatal por su insensibilidad o desprecio de las expectativas municipales. Consumada la imposición, se viene dando un rechazo generalizado, ya no de los dirigentes que velarán por sus intereses, sino entre la ciudadanía que enfrenta un nuevo dilema: ¿Y ahora, a quién dar el voto?
Esta incertidumbre se incrementará cuando sean difundidas las planillas. Era de esperarse que si el PRI quiere rescatar el poder municipal, los líderes y dirigentes habrían de conformar una planilla atractiva, que incluyera a los líderes vecinales de las comunidades, que han apoyado siempre al partido y no han sido jamás beneficiados. Pero esto es un asunto de familia, parece ser el mensaje del los priistas, y la planilla se integrará con los familiares más cercanos de los dirigentes. Faltaba más.
Y en los otros dos bandos ¿qué se puede esperar? Por un lado un candidato que dice no interesarle el poder, pero que seguramente hará todo por imponerse y aparecer en la boleta electoral. Y por otro, un candidato gris, rodeado, siempre por los mismos, a los que la gente quiere cambiar.
“Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco” proverbio antiguo.
Como siempre, en unos días estaremos presenciando, por partida triple, la hybris (soberbia) política: la del Tricolor, en donde se considerará ganada la elección por el efecto Peña Nieto y el despilfarro de apoyos, que haría olvidar la imagen del candidato. La del Socio Águila con sus encuestas a modo y captando las inconformidades de sus dos expartidos y prometiendo el “cambio verdadero”, que haría olvidar la imagen del candidato; y la del Amarrillo, engallado por la nominación del candidato tricolor, con un grupo enquistado en el poder que confía en el manejo clientelar de los programas sociales, lo que haría olvidar la mala imagen de gobierno. Seremos testigos de los señalamientos de la paja en el ojo ajeno de los adversarios; el avasallamiento y descalificación de sus equipos a quien no esté de acuerdo con ellos y una proliferación de libelos y mensajes clandestinos
Por lo que he escuchado y a decir de algunos, se incrementaría el abstencionismo; asimismo, se afirma que el 1 de julio vendrán en avalancha los votos sancionadores hacia las imágenes negativas de los tres candidatos ¿Quién será el principal depositario de los votos de castigo?
Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. Vivimos un proceso interesante en Chicoloapan. La ciudadanía, tan heterogénea con sus 123 mil votantes, sabe que tiene en sus manos la decisión. Sabe que todos irán a buscarlos, tocarán sus puertas y recibirán muchos besos y obsequios. Y sobre todo, promesas, que pasada la elección se irán al bote de la basura, igual que la propaganda. Está elección, con unos candidatos impuestos por encima de las expectativas de la gente, está impulsando la madurez política. Quien siga pensando que la gente es tonta, se va a llevar una gran sorpresa; quienes crean que sus dádivas comprarán un voto, viven fuera de la realidad. Insisto, la gente acudirá a los eventos, reuniones y mítines precisamente porque no es tonta; recibirá los apoyos porque son para ellos y no salen de la bolsa de los candidatos. Pero el 1 de julio, en la intimidad de las mamparas electorales, los ciudadanos decidirán en libertad quién es el candidato que menos daño generará en nuestro municipio. Los sorprendidos, como siempre, serán los candidatos perdedores.
Juan Bautista Mendoza
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domingo, 22 de abril de 2012
Columna Incómoda 106
Los pueblos tienen los gobiernos que no pueden evitar. Al momento de escribir esta columneja, aún cuando no están definidos totalmente los candidatos, ya están perfilados tres. Y los comentarios que escucho al difundirse los nombres de los nominados son en el tenor de: Esto ya se complicó. Pues al parecer ningún candidato satisface las expectativas de la comunidad. Es de entenderse, si a los ciudadanos no se les toma en cuenta para definir aspirantes en los partidos, cuando se conocen vienen los desencantos. Pero así es actualmente la competencia electoral. Los partidos tienen dueños y ellos deciden a quien invitan y a quien no a la fiesta. Si le gustan o no los candidatos, mis queridos ciudadanos, tienen de dos sopas: o no vota o razona su voto. De todas maneras uno va a ganar.
La diatriba.
En épocas electorales circulan los libelos clandestinos denostando y lanzando todo tipo de diatribas contra los candidatos o sus equipos. Sin embargo, ese tipo de descalificaciones normalmente no permea en las decisiones de la ciudadanía. Son más efectivas las críticas abiertas. Es el momento de hacerlo, hay sustancia y materia. Mostremos a los candidatos y a la comunidad que se puede elevar el nivel de la política. Es tiempo de dignificarla.
Muchos piensan y esperan que este columnista empiece a despotricar contra los candidatos, lo que equivale para algunos a un desfogue pasajero; pero al final regresan a la realidad. Hace algunos años, en las discusiones de los actores de teatro social, decían que era muy fácil atacar e incluso destruir al enemigo en el escenario, pero que eso servía sólo como una válvula de escape y volvía complaciente a la gente. Por ello la alternativa era plantear el problema en escena, e incluso, volverlo extremo, no resolverlo, para motivar a la gente a modificar su realidad. Es como el video de los “niños incómodos”. Allí está la bronca. Hay que resolverla en la vida real.
El defecto del efecto.
Los ciudadanos actúan de forma madura en las cuestiones electorales. Dentro de las opciones limitadas que les dejan los partidos para escoger, saben diferenciar con precisión y crear equilibrios. Los políticos creen que pueden comprar el voto, y que con una despensa, una beca o un tinaco pueden decidir la elección. Quizá sea cierto en parte. La gente acude y recibe las dádivas porque necesita esos apoyos y porque sabe que son adquiridos con recursos públicos, que no provienen de la bolsa de los candidatos. Pero en solitario, en la intimidad de las mamparas electorales deciden su voto con libertad. No hay despensa que borre del imaginario colectivo las buenas o malas imágenes de los candidatos.
Y esta situación es válida incluso cuando de forma paralela, se lleve a cabo una elección presidencial atractiva, como ha sucedido en los últimos sexenios. Cuando se ha hablado de “El efecto”, y entonces los candidatos locales, estiman que el puro efecto los hará ganar. Pues no. Al menos no en Chicoloapan. Y aquí están los antecedentes
AÑO Efecto Partido Pdte. de la Presidente
República Municipal
2000 Fox PAN 11,451 6,197
2006 Obrador PRD 27,996 15,167
2012 Peña Nieto PRI 33,949 ¿ ?
En el año 2000, con el llamado “efecto Fox”, el PAN obtuvo 11,451 votos, en tanto que su candidato municipal, desconocido para la gente y con un mínimo trabajo comunitario, obtuvo poco más de la mitad (6 mil). Para 2006, con el control total por parte del PRD de los cargos públicos (Diputación Federal y Local y Ayuntamiento), Obrador obtuvo casi 28 mil votos, mientras que el candidato del PRD a la Presidencia Municipal apenas logró 15 mil y estuvo cerca de perder. Para 2012, con el “efecto Peña Nieto” es de esperarse que el candidato a la Presidencia de la República obtenga al menos los votos que recibió Eruviel el año pasado (34 mil). Los ciudadanos decidirán cuántos votos le tocarán al candidato local.
Ante el escenario de tres (PRI, PRD, MC), digamos que empezarán empatados la campaña, con un rezagado, como sucedió hace tres años. Es decir que cualquiera puede ganar. Sería interesante, para darle más sabor al caldo, que el PAN nomine a un ciudadano con presencia municipal.
Las condicionantes.
Son diversas las condicionantes para inclinar hacia uno u otro lado la mayoría de los votos. Aunque parece cliché, la inclusión tiene un peso fundamental. No es lo mismo sumar a todos, que sólo a los cuates. Eso funciona en la burocracia no en la contienda electoral. Dicha inclusión se observa desde la integración de la planilla que conformará el Ayuntamiento. ¿Cada uno de los partidos integrará a las fuerzas reales, en busca de los consensos, o sólo será una rebatinga por los despojos?
La imagen. Cada uno de los candidatos ha hecho su tarea y tiene la aceptación o el rechazo que se hayan forjado. Por ello quienes pierdan debieran de decir como los suicidas: “No se culpe a nadie de mi derrota”.
La cargada. Hace años funcionaba y era una muestra del control de los partidos sobre sus simpatizantes. Se esforzaban por “acarrear” (ahora dicen “transportar”) a la mayor cantidad de personas a sus actos y recorridos. Actualmente no es necesariamente cierto. Más aún cuando los que trasportan tampoco gozan de la imagen deseada.
El Proyecto. ¿Realmente piensan los candidatos que los ciudadanos les creerán sus promesas de campaña, si cuando han tenido los cargos no lo han hecho? La gente identifica a quienes sólo pretenden llegar para llevarse lo más que se pueda, sin importar la situación social, cultural y económica de Chicoloapan. Si han hecho un buen trabajo, entonces, sin recato, podrán repetir con el puntero en las encuestas Enrique Peña: “Tu me conoces. Sabes que se comprometerme. Pero los más importante: Se cumplir”
Juan Bautista Mendoza
La diatriba.
En épocas electorales circulan los libelos clandestinos denostando y lanzando todo tipo de diatribas contra los candidatos o sus equipos. Sin embargo, ese tipo de descalificaciones normalmente no permea en las decisiones de la ciudadanía. Son más efectivas las críticas abiertas. Es el momento de hacerlo, hay sustancia y materia. Mostremos a los candidatos y a la comunidad que se puede elevar el nivel de la política. Es tiempo de dignificarla.
Muchos piensan y esperan que este columnista empiece a despotricar contra los candidatos, lo que equivale para algunos a un desfogue pasajero; pero al final regresan a la realidad. Hace algunos años, en las discusiones de los actores de teatro social, decían que era muy fácil atacar e incluso destruir al enemigo en el escenario, pero que eso servía sólo como una válvula de escape y volvía complaciente a la gente. Por ello la alternativa era plantear el problema en escena, e incluso, volverlo extremo, no resolverlo, para motivar a la gente a modificar su realidad. Es como el video de los “niños incómodos”. Allí está la bronca. Hay que resolverla en la vida real.
El defecto del efecto.
Los ciudadanos actúan de forma madura en las cuestiones electorales. Dentro de las opciones limitadas que les dejan los partidos para escoger, saben diferenciar con precisión y crear equilibrios. Los políticos creen que pueden comprar el voto, y que con una despensa, una beca o un tinaco pueden decidir la elección. Quizá sea cierto en parte. La gente acude y recibe las dádivas porque necesita esos apoyos y porque sabe que son adquiridos con recursos públicos, que no provienen de la bolsa de los candidatos. Pero en solitario, en la intimidad de las mamparas electorales deciden su voto con libertad. No hay despensa que borre del imaginario colectivo las buenas o malas imágenes de los candidatos.
Y esta situación es válida incluso cuando de forma paralela, se lleve a cabo una elección presidencial atractiva, como ha sucedido en los últimos sexenios. Cuando se ha hablado de “El efecto”, y entonces los candidatos locales, estiman que el puro efecto los hará ganar. Pues no. Al menos no en Chicoloapan. Y aquí están los antecedentes
AÑO Efecto Partido Pdte. de la Presidente
República Municipal
2000 Fox PAN 11,451 6,197
2006 Obrador PRD 27,996 15,167
2012 Peña Nieto PRI 33,949 ¿ ?
En el año 2000, con el llamado “efecto Fox”, el PAN obtuvo 11,451 votos, en tanto que su candidato municipal, desconocido para la gente y con un mínimo trabajo comunitario, obtuvo poco más de la mitad (6 mil). Para 2006, con el control total por parte del PRD de los cargos públicos (Diputación Federal y Local y Ayuntamiento), Obrador obtuvo casi 28 mil votos, mientras que el candidato del PRD a la Presidencia Municipal apenas logró 15 mil y estuvo cerca de perder. Para 2012, con el “efecto Peña Nieto” es de esperarse que el candidato a la Presidencia de la República obtenga al menos los votos que recibió Eruviel el año pasado (34 mil). Los ciudadanos decidirán cuántos votos le tocarán al candidato local.
Ante el escenario de tres (PRI, PRD, MC), digamos que empezarán empatados la campaña, con un rezagado, como sucedió hace tres años. Es decir que cualquiera puede ganar. Sería interesante, para darle más sabor al caldo, que el PAN nomine a un ciudadano con presencia municipal.
Las condicionantes.
Son diversas las condicionantes para inclinar hacia uno u otro lado la mayoría de los votos. Aunque parece cliché, la inclusión tiene un peso fundamental. No es lo mismo sumar a todos, que sólo a los cuates. Eso funciona en la burocracia no en la contienda electoral. Dicha inclusión se observa desde la integración de la planilla que conformará el Ayuntamiento. ¿Cada uno de los partidos integrará a las fuerzas reales, en busca de los consensos, o sólo será una rebatinga por los despojos?
La imagen. Cada uno de los candidatos ha hecho su tarea y tiene la aceptación o el rechazo que se hayan forjado. Por ello quienes pierdan debieran de decir como los suicidas: “No se culpe a nadie de mi derrota”.
La cargada. Hace años funcionaba y era una muestra del control de los partidos sobre sus simpatizantes. Se esforzaban por “acarrear” (ahora dicen “transportar”) a la mayor cantidad de personas a sus actos y recorridos. Actualmente no es necesariamente cierto. Más aún cuando los que trasportan tampoco gozan de la imagen deseada.
El Proyecto. ¿Realmente piensan los candidatos que los ciudadanos les creerán sus promesas de campaña, si cuando han tenido los cargos no lo han hecho? La gente identifica a quienes sólo pretenden llegar para llevarse lo más que se pueda, sin importar la situación social, cultural y económica de Chicoloapan. Si han hecho un buen trabajo, entonces, sin recato, podrán repetir con el puntero en las encuestas Enrique Peña: “Tu me conoces. Sabes que se comprometerme. Pero los más importante: Se cumplir”
Juan Bautista Mendoza
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sábado, 7 de mayo de 2011
Columna Incómoda 97
La última vez que el PRI ganó en Chicoloapan fue en 1999, cuando Arturo Montiel compitió por la gubernatura del Estado de México, y lo hizo con un margen de 17%. Después de esa elección, el PRI ha perdido todas (La ocasión en que estuvo más cerca fue en 2003, cuando la diferencia fue de 89 votos -Jesús Tolentino ganó la diputación federal con amplitud por los votos obtenidos en Chimalhuacán-). En 1995 se pierde por primera vez la gubernatura, con alrededor de medio punto (137 votos y más de mil nulos). En aquél entonces, la división entre los grupos priistas era muy evidente, además de que todos hacían como que trabajaban. Pero nunca hubo un trabajo sistemático y coordinado para sacar adelante la elección. Conocidos los resultados, pregunté a dos personajes representativos de los bloques que se habían formado, y ambos coincidieron en su opinión: “Estuvo bien. Pues de esa manera se muestra la incompetencia de quienes dirigen el comité municipal y evitamos que se fortalezcan”, me dijo uno; y, el otro: “Estuvo bien el resultado, pues con ello queda evidenciado como los otros grupos no trabajan, sólo descalifican al comité”.
En 2011 nuevamente se lleva a cabo el proceso electoral para renovar la gubernatura, con Eruviel Ávila como candidato del PRI (Cuando escribo esto, los otros partidos aún no han registrado a sus candidatos). El escenario en Chicoloapan se ve muy complicado para el PRI. Por un lado, porque la diferencia de votos es cada vez mayor. En 2006 hubo dos elecciones, en marzo, con el peor candidato que ha tenido el PRD, el PRI perdió la elección de ayuntamiento con una diferencia de 1,044 votos; en julio, el resultado de la elección federal fue aplastante: Manuel San Martín obtuvo 25, 810 votos (más de 15 mil respecto al candidato del PRI). En 2009, la diferencia “disminuye” a 3,928, debido a la caída electoral del PRD, que obtiene 18,456 votos, como resultado de la salida de San Martín.
Por otro lado, porque el proceso de unidad ha sido muy difícil por los conflictos personales y de intereses, aunado a que quienes debieran de propiciar la unidad, hacen lo contrario: basten dos ejemplos: Mientras Luis Videgaray, nuevo presidente del PRI en el estado declara que “la fortaleza del Partido Revolucionario Institucional del Estado de México está en sus comités municipales que representan la columna vertebral de la actividad partidista”, en Chicoloapan, “el diputado” desconoce al comité municipal y a todos los que coincidan con él. Asimismo, mientras el mensaje del PRI es de unidad y se muestra incluyente, rescatando a personajes que habían abandonado el Partido, “el diputado” en Chicoloapan impulsa una política de exclusión, dividiendo al PRI, jalando a personajes menores a los que hace tres años desconoció por no tener ninguna representatividad.
Como consecuencia, los resultados en Chicoloapan parecen ser de mero trámite, sólo habrá que añadir en qué sentido operará el grupo de Manuel San Martín para proyectar la diferencia de votos. Pero sobre todo, los mensajes parecen repetir la misma película de hace seis años: Ante la posible debacle, los actores buscarán curarse en salud, culpando al de enfrente por su incompetencia y, creyendo que con ello se fortalecen.
El Bosco, el gran pintor holandés medieval, representaba a la soberbia con un personaje que se cubría la cabeza con un cubo, para no ver ni escuchar a los demás, pues consideraba tener la verdad absoluta. En ese sentido es que me refiero cuando hablo de soberbia política y que casi siempre conduce a la derrota electoral. Pues como me dijo en una ocasión don Jesús: “En el PRI todos se sienten chingones, pero ninguno es chingón”.
El Bosco, el gran pintor holandés medieval, representaba a la soberbia con un personaje que se cubría la cabeza con un cubo, para no ver ni escuchar a los demás, pues consideraba tener la verdad absoluta. En ese sentido es que me refiero cuando hablo de soberbia política y que casi siempre conduce a la derrota electoral. Pues como me dijo en una ocasión don Jesús: “En el PRI todos se sienten chingones, pero ninguno es chingón”.
Lo único que les queda, a quienes desean un resultado positivo sería, como se dice en el futbol, hacer la “hombrada” y buscar un resultado honroso.
¿Y en dónde están los mexiquenses?
Al ver la fotografía publicada en un periódico de una de las visitas que hizo Alejando Encinas al Estado de México (pues como se sabe, vive en Coyoacán), aparece rodeado por personajes como Marcelo Ebrard, Jesús Zambrano, Alejandra Barrales, Dolores Padierna y Porfirio Muñozledo, ninguno de los cuales vive en el Estado de México, pero todos ellos hablando de lo que tiene que hacer Encinas en caso de ser Gobernador; y al ver el documento que el tabasqueño Obrador ha hecho firmar a Encinas, comprometiéndolo a realizar diferentes acciones, en caso de ganar, habría que preguntarse ¿Y en dónde están los mexiquenses? ¿Su opinión será tomada en cuenta? ¿Dónde están los dirigentes estatales que habían decidido aliarse con el PAN? ¿Y en Chicoloapan, que explicación darán los grupos a la gente que acudió a la consulta por la alianza?
¿Y en dónde están los mexiquenses?
Al ver la fotografía publicada en un periódico de una de las visitas que hizo Alejando Encinas al Estado de México (pues como se sabe, vive en Coyoacán), aparece rodeado por personajes como Marcelo Ebrard, Jesús Zambrano, Alejandra Barrales, Dolores Padierna y Porfirio Muñozledo, ninguno de los cuales vive en el Estado de México, pero todos ellos hablando de lo que tiene que hacer Encinas en caso de ser Gobernador; y al ver el documento que el tabasqueño Obrador ha hecho firmar a Encinas, comprometiéndolo a realizar diferentes acciones, en caso de ganar, habría que preguntarse ¿Y en dónde están los mexiquenses? ¿Su opinión será tomada en cuenta? ¿Dónde están los dirigentes estatales que habían decidido aliarse con el PAN? ¿Y en Chicoloapan, que explicación darán los grupos a la gente que acudió a la consulta por la alianza?

El preguntón
Juan Bautista Mendoza
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P.D. Ante la ausencia de una real oposición, la pugna se estaría dando dentro las propias filas del PRD. Veanlo si no: “Deja de que sea gris. El problema es que tenemos un presidente muy flojo. En lugar de estarse quejando de que no tiene lana, debería de ponerse a trabajar, levantarse de la comodidad de su silla y tocar puertas, hacer gestiones, luchar por obtener recursos”. No, no lo dijo ningún priista, ni siquiera el columnista incómodo, sino un prominente dirigente municipal del PRD.
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