Me dirijo a los decepcionados lectores que se lamentan de los últimos contenidos de esta columna, pues en vez de opinar de las grillas locales, le hago al mucho cambio con borrones y cuentos nuevos, y me dedico a citar a Reyes Heroles y Colosio. Pero yo les digo que la causa fue porque una de las actuales integrantes del Ayuntamiento me dijo: “con todo respeto, pero ahora casi todos somos licenciados”. Entonces, para no desmerecer tuve que, al contrario de lo que dice Cervantes (no el que ustedes piensan, sino el del tan manoseado señor Quijote) de “andarme buscando autores (licenciados) que digan lo que yo me sé decir sin ellos”. Y de paso para no ser señalado por lo que pienso. Que ya desde la mentada calavera literaria, que decía que “como aquí nadie es capaz, hoy nos manda un delegado”, nuevamente terminé corrido.
Pero volviendo a lo de los tales licenciados del PRI. Como estaban realizando las asambleas municipales y como se está estrenando el regreso del tricolor al poder, entonces convenía que los dichos fueran dichos por aquéllos que dirigieron al PRI, y no se me tome a mí, como si yo fuera quien mal hablara de aquéllos que mandan, y que luego hasta ya mi me saludan o me tienen ojeriza por ésta tan incómoda columna. Pues ya se sabe que los mandamases quisieran que todo sucediera entre ellos y nada trascendiera de las paredes de sus oficinas, que tan bien pintaditas y sin mácula están. Y que aquéllos que hablen o comuniquen lo que hacen o dejan de hacer, estarán señalados por dolidos, traidores y negadores de toda cosa buena.
DEL PARTIDO. La cosa es que se realizó la asamblea municipal para elegir delegados y recoger las propuestas de la militancia, y sobre esto, Colosio hablaba de abandonar los escenarios huecos, con una militancia desinformada y con discursos que no dicen nada. Así que estaba demás opinar de cómo se hizo la asamblea en Chicoloapan. También decía que los comités y cargos de elección popular se decidieran consultando a las bases. Entonces, para qué decir que aquí en Chicoloapan no sucede y que, es más, ha habido tiempos con dirigentes que ni atienden sus negocios o comités sin cabezas; sólo cuando hay elecciones los atienden. Pues si fuera como lo proponía Colosio, ni serían todos los que son, ni estarían todos los que están. Por eso venía a cuento lo dicho por el señor Jesús Reyes Heroles, de que se trabaje con las bases y dejen las antesalas de los altos gobernantes, que imponen candidatos a las tales comunidades pobres, aunque dichos candidatos carezcan de la sensibilidad para entender la problemática social y las prioridades, y engañen a la gente con promesas que ni pueden ni quieren cumplir. O su dicho de la barbarie que conlleva tener políticos sin ideas, o los que se acercan a la política sólo para hacer negocios.
DEL GOBIERNO. Y hube de pedirle al señor licenciado Reyes Heroles que reitere que “flotar no es gobernar”, y que les recuerde a los gobernantes que deben de atender los problemas desde raíz y no quedarse en la hojarasca. Y asimismo, de lo mal que se ven los políticos que contratan a sus familiares. Y a Colosio, su propósito de que hay que luchar contra aquéllos que llegan pobres a las oficinas y salen ricos; o del gran daño que provocan las arrogancias de las oficinas gubernamentales.
Pero algunos de ustedes me preguntan: ¿qué caso tiene recordar a uno que lo corrieron de la secretaría de gobernación por andar con sus dichos, o al otro, que hasta lo mataron por andarse creyendo eso de las democracias y las consultas a las bases?. Pero yo digo que porque a dichos licenciados, a uno le dicen ideólogo y al otro hasta le hacen homenajes, y hasta tiene su Fundación y los mismos “priyistas” de Chicoloapan tienen una foto en su comité. Pero para que no me tilden de nostálgico o de quedarme en el pasado les cito, con el debido respeto, al señor licenciado Beltrones, político vigente, con un cargo muy importante, a quien no pueden tachar de dolido o de estar en contra de los políticos de Chicoloapan, que dijo que los gobernantes “deben, con preocupación y responsabilidad, atender las necesidades de la población, y si no son capaces y suficientes de brindarles protección, seguridad y justicia, ...deberían de replantear en buena parte el funcionamiento de su gobierno y de ellos mismos”.
Y otros de ustedes me dicen que eso ya pasó. Pues en Chicoloapan no sucede lo dicho por tales licenciados. Aquí los comités del PRI y sus candidatos los eligen libremente los militantes informados y conocedores de las propuestas y trayectorias de los postulantes. Aquí los cargos no los deciden en lo oscurito, ni los candidatos son impuestos por los gobernadores o secretarios. Aquí no existe el nepotismo, pues los políticos capacitan a sus seguidores e impulsan a los luchadores sociales, y serían incapaces de darles los cargos a sus familiares. Que aquí en Chicoloapan a los políticos los guían los buenos propósitos y los compromisos con sus comunidades. Que no llegan para hacerse ricos ni comprarse autos lujosos, ni fraccionar terrenos o expropiar casas. En fin, que aquí ya pasó la época en que se autorizaban bandos a cambio de barbacoas.
Tú no eres de aquí.
Parece que el patrón siempre si tuvo necesidad de importar un capataz, que venga a ordenar y mandar a los que si son de aquí. ¿Dónde quedaron aquéllos aguerridos políticos que decían que ellos eran del pueblo y no tenían porqué aceptar que viniera alguien de fuera a mandarlos?
Obsesión por servir (se)
El patrón: 70 mil; síndico, 60 mil, regidor 50 mil.
Juan Bautista Mendoza
(Que nadie lo invite: Atte. El patrón)
P.D. Por supuesto que espero que todo quede en la no invitada, y no que se me desaparezca, me simulen un asalto o me caiga un rayo, pues que ustedes y yo sabemos de dónde y de quien vino la orden.
Blog de Juan Bautista Mendoza que incluye la Columna Incómoda, que se publica en la Gaceta de Chicoloapan, y otras opiniones del acontecer local y global y textos de todo tipo, del autor y sus cómplices, sin mayor pretensión que ejercer la libertad de expresión.
lunes, 18 de marzo de 2013
miércoles, 20 de febrero de 2013
Columna Incómoda 115
A Luis Donaldo Colosio le tocó jugar un papel protagónico en una década de gran cuestionamiento social al PRI y al sistema político mexicano. En el sexenio, que inició en 1982, se profundizó la crisis económica; un sismo histórico resquebrajó los cimientos de la capital del país, y, al interior del gobierno y del partido, las partes conservadoras, ante el temor de un efecto dominó, desconocieron o impidieron diversos triunfos de la oposición. Esta cerrazón hizo eclosión, primero en 1987, con el desprendimiento de la corriente democrática del PRI, y luego, con la elección de 1988 y la “caída del sistema”.
Enmedio de una gran crispación política, Colosio es designado, el 3 de diciembre, presidente del PRI nacional. Desde su toma de protesta reconoce la difícil situación del país y el necesario impulso democrático: “Vivimos un momento esencialmente político (pero) el PRI no teme a la democracia. Siempre la ha impulsado, y lo hará decididamente en estos momentos cruciales para México. Si nuestro partido fortalece su democracia, se democratiza México”.
Da muestras de sensibilidad política y una convicción democrática; instruye a sus correligionarios: “Hay que abrir las puertas, discutir en voz alta, dialogar permanentemente. No vamos por ello a romper la unidad sino a fortalecerla. Vamos a buscar una unidad fundada en consensos reales. Es tiempo de la política”.
Rescata en todo momento la participación real y efectiva de las bases. En febrero de 1989, al hablar de las asambleas estatales, municipales y seccionales, puntualiza: “No queremos una presencia desinformada de nuestros militantes en recintos específicamente arreglados para el efecto. No queremos discursos que no tienen, entre los asistentes a estas asambleas, el efecto debido.. concebimos asambleas auténticas de debate, de participación, donde el priísmo tenga voz y que su voz cuente y valga”.
Al iniciar la XIV Asamblea Nacional del PRI, en septiembre de 1990 afirmó: “Vamos juntos a poner punto final a la perversión política de las decisiones cupulares y centralizadas; vamos a poner punto final a la imposición y a la antidemocracia”. Y en la clausura: “La vida interna del partido resintió... la subordinación incondicional al poder de los gobernantes. La cultura del elogio, el mimetismo”. y agrega, satisfecho de los acuerdos: “en el futuro, por voluntad de esta Asamblea, quien aspire a un puesto de elección popular, por nuestro partido, tendrá que someterse al juicio de la ciudadanía a la que aspira representar”.
Buscó modernizar al PRI e impulsó su democratización interna. Qué distantes se ven esos procesos de efervescencia política que se vivieron aquéllos años en Chicoloapan y otros municipios del país, cuando la disputa del comité municipal y de las candidaturas se definían con la consulta a la base. Fue en esa época (1990) cuando Luis Donaldo visitó Chicoloapan.
El 28 de noviembre del 93 es designado precandidato del PRI a la Presidencia de la República. Ese día reitera: “soy heredero de una cultura del esfuerzo, y no del privilegio…Soy hombre de profunda convicción democrática… Mi compromiso con la democracia es irrenunciable”.
El 1 de enero de 1994, cuando México se aprestaba a ingresar al primer mundo con la entrada en vigor del TLC, irrumpe en la escena política el EZLN y cimbra, no sólo las estructuras de poder, sino las conciencias de la sociedad. Aparecen los más pobres de los pobres. Al iniciar su campaña Colosio menciona: “Los acontecimientos de Chiapas son un llamado a la conciencia de todos los mexicanos; es un llamado que nos habla de la urgencia de mayor justicia social”.
En un ambiente enrarecido, de presiones de todo tipo, con una sociedad informada y participativa y con rumores sobre la renuncia del candidato oficial, Colosio reafirma su compromiso social. El 1 de febrero, en Anenecuilco, habla así: “La nación no puede seguir adelante con este abismo de marginación y de atraso. Tenemos que cumplirles a los pobres entre los pobres”. Pero es claro en su visión: “Nuestras comunidades no quieren caridad, lo que demandan son oportunidades de desarrollo”. Y afirma: "Juntos pondremos punto final a la corrupción de los empleados públicos que llegan sin dinero y salen ricos de las comunidades pobres”.
El 6 de marzo en su discurso con motivo del LXV Aniversario del PRI en el Momumento a la Revolución, les dice a los priistas: “Cuando el gobierno ha pretendido concentrar la iniciativa política ha debilitado al PRI” y se compromete a “reformar el poder para democratizarlo y para acabar con cualquier vestigio de autoritarismo. Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder, que da lugar a decisiones equivocadas; al monopolio de iniciativas; a los abusos, a los excesos”.
Les habla no del México moderno, sino del México tercermundista agobiado por la pobreza, el desempleo, la inseguridad: “Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales.”. “Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan...Ese es el México que convoca a mi conciencia” Y Concluía, con vemencia y comvencido de sus principios: "¡Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad!"
Dos semanas después fue asesinado.
Enmedio de una gran crispación política, Colosio es designado, el 3 de diciembre, presidente del PRI nacional. Desde su toma de protesta reconoce la difícil situación del país y el necesario impulso democrático: “Vivimos un momento esencialmente político (pero) el PRI no teme a la democracia. Siempre la ha impulsado, y lo hará decididamente en estos momentos cruciales para México. Si nuestro partido fortalece su democracia, se democratiza México”.
Da muestras de sensibilidad política y una convicción democrática; instruye a sus correligionarios: “Hay que abrir las puertas, discutir en voz alta, dialogar permanentemente. No vamos por ello a romper la unidad sino a fortalecerla. Vamos a buscar una unidad fundada en consensos reales. Es tiempo de la política”.
Rescata en todo momento la participación real y efectiva de las bases. En febrero de 1989, al hablar de las asambleas estatales, municipales y seccionales, puntualiza: “No queremos una presencia desinformada de nuestros militantes en recintos específicamente arreglados para el efecto. No queremos discursos que no tienen, entre los asistentes a estas asambleas, el efecto debido.. concebimos asambleas auténticas de debate, de participación, donde el priísmo tenga voz y que su voz cuente y valga”.
Al iniciar la XIV Asamblea Nacional del PRI, en septiembre de 1990 afirmó: “Vamos juntos a poner punto final a la perversión política de las decisiones cupulares y centralizadas; vamos a poner punto final a la imposición y a la antidemocracia”. Y en la clausura: “La vida interna del partido resintió... la subordinación incondicional al poder de los gobernantes. La cultura del elogio, el mimetismo”. y agrega, satisfecho de los acuerdos: “en el futuro, por voluntad de esta Asamblea, quien aspire a un puesto de elección popular, por nuestro partido, tendrá que someterse al juicio de la ciudadanía a la que aspira representar”.
Buscó modernizar al PRI e impulsó su democratización interna. Qué distantes se ven esos procesos de efervescencia política que se vivieron aquéllos años en Chicoloapan y otros municipios del país, cuando la disputa del comité municipal y de las candidaturas se definían con la consulta a la base. Fue en esa época (1990) cuando Luis Donaldo visitó Chicoloapan.
El 28 de noviembre del 93 es designado precandidato del PRI a la Presidencia de la República. Ese día reitera: “soy heredero de una cultura del esfuerzo, y no del privilegio…Soy hombre de profunda convicción democrática… Mi compromiso con la democracia es irrenunciable”.
El 1 de enero de 1994, cuando México se aprestaba a ingresar al primer mundo con la entrada en vigor del TLC, irrumpe en la escena política el EZLN y cimbra, no sólo las estructuras de poder, sino las conciencias de la sociedad. Aparecen los más pobres de los pobres. Al iniciar su campaña Colosio menciona: “Los acontecimientos de Chiapas son un llamado a la conciencia de todos los mexicanos; es un llamado que nos habla de la urgencia de mayor justicia social”.
En un ambiente enrarecido, de presiones de todo tipo, con una sociedad informada y participativa y con rumores sobre la renuncia del candidato oficial, Colosio reafirma su compromiso social. El 1 de febrero, en Anenecuilco, habla así: “La nación no puede seguir adelante con este abismo de marginación y de atraso. Tenemos que cumplirles a los pobres entre los pobres”. Pero es claro en su visión: “Nuestras comunidades no quieren caridad, lo que demandan son oportunidades de desarrollo”. Y afirma: "Juntos pondremos punto final a la corrupción de los empleados públicos que llegan sin dinero y salen ricos de las comunidades pobres”.
El 6 de marzo en su discurso con motivo del LXV Aniversario del PRI en el Momumento a la Revolución, les dice a los priistas: “Cuando el gobierno ha pretendido concentrar la iniciativa política ha debilitado al PRI” y se compromete a “reformar el poder para democratizarlo y para acabar con cualquier vestigio de autoritarismo. Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder, que da lugar a decisiones equivocadas; al monopolio de iniciativas; a los abusos, a los excesos”.
Les habla no del México moderno, sino del México tercermundista agobiado por la pobreza, el desempleo, la inseguridad: “Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales.”. “Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan...Ese es el México que convoca a mi conciencia” Y Concluía, con vemencia y comvencido de sus principios: "¡Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad!"
Dos semanas después fue asesinado.
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miércoles, 23 de enero de 2013
Columna Incómoda 114
Es común repetir frases trilladas que, se afirma, fueron dichas por ciertos personajes, lo cual no necesariamente es cierto. Por ejemplo, el tan manoseado: Si los perros ladran es que avanzamos, que se atribuye a Cervantes, es decir al Quijote, no existe tal en su obra. En el caso de los políticos mexicanos se mencionan, a veces fuera de contexto o sin haberlo leído, frases o aforismos de Don Jesús Reyes Heroles, un personaje cuya talla política, ética, ideológica aún no ha sido igualada dentro de las filas del PRI.
Jesús Reyes Heroles representó en su momento para unos el prototipo del hombre de Estado, y un intelectual orgánico, en los términos de Gramsci, para otros. Su formación intelectual y académica le permitió entender y explicar el origen de nuestro país como nación. Pero no sólo, sino que ocupó cargos estratégicos que le permitieron llevar a cabo la cristalización de sus ideas. Entre otros, la presidencia del PRI Nacional y la Secretaría de Gobernación en una década fundamental de México, los años setenta, y terminó sus días al frente de la Secretaría de Educación, al principio de la década de los 80.
Su formación y su praxis política le daban autoridad para señalar, orientar, aconsejar o cuestionar a sus correligionarios: El que se autodefinía como “intelectual político o un político con ideas” recomendaba una formación teórica sólida que guiara el actuar de los políticos profesionales “Únicamente los anclados en lo elemental piensan que se puede seguir una política o hacer política sin ideas. La política es en su esencia una actividad cultural". Si bien reconocía que la teoría sin práctica podía ser estéril, “la práctica absoluta, sin teoría, puede llevar a la barbarie”.
Siempre tolerante, asumiendo una visión de estado, llegó a la dirigencia del PRI en 1972, en momentos delicados para el país, y con un alto descrédito hacia el partido. Recién se habían vivido los hechos del 68 y del 71. A sus compañeros habla de tolerancia y de inclusión, no de desaparecer al contrario: “Coloquio constante con todos, piensen como piensen; confianza en nuestras ideas; ver con ojo escudriñador lo que nos rodea; leer con avidez, escribir y hablar, ganar las cátedras, conquistar todas las trincheras ideológicas, ir a las plazas, ser, si esto sirve, hasta predicadores dominicales; dialogar con los campesinos, con los obreros, con la amplia y ramificada clase media, para ser orientados y poder orientar.”
Tenía claro el papel que representaba como dirigente del partido en el gobierno en los años del surgimiento de la guerrilla urbana. Era de la mayor prioridad iniciar la democratización del país, pero también la renovación de los procedimientos al interior del partido: “la auténtica y verdadera expectativa del progreso democrático está dentro de nuestro Partido. Tenemos que elevar la contienda interna, ocuparnos de las ideas, alzar la mira: que todos los militantes que aspiren a las candidaturas luchen ante la base, convenzan a sus compañeros de partido, obtengan adhesiones por su conducta y su modo de pensar y se olviden de las antesalas y de los corredores en las oficinas de funcionarios o dirigentes. Soluciones en la base y con ella, no arreglos desde la cúpula.”
Hacia afuera, buscó e impulsó los cauces para la participación y la confrontación de ideas para la solución de los problemas: “a quienes esgrimen ideas, combatámoslos con ideas. Respeto para nuestros adversarios, que no son nuestros enemigos, puesto que son mexicanos.” Pero también era claro al señalar que las ideas propias deberían defenderse con todo. El debate debía ganarse en todos los foros: “seremos inflexibles en la defensa de las ideas, pero respetuosos en las formas, pues en política, frecuentemente, la forma es fondo”.
Ya como Secretario de Gobernación (se dice que López Portillo afirmo que fue al único que le dejó escoger cargo) logró plasmar su proyecto de democratización de las instituciones públicas con la reforma electoral de 1977, que permitió la incorporación a la vida electoral a los partidos PCM, PDM, PST y PRT. A diferencia de quienes quisieron desaparecerlos o cerrarles las puertas los incorporó: creyente de la importancia de contar con una oposición real: lo que resiste apoya.
Al ser considerado como un ideólogo del PRI, sus militantes debieran de conocer, sino su obra teórica, que es muy densa, si sus discursos políticos (de donde se toman la mayor parte de las frases aquí citadas), que fueron pronunciados puntualmente. Otras de sus muy variadas prédicas, consignas o frases:
* “algunos piensan que sólo los parientes son capaces de desempeñar ciertas funciones y los designan. Quienes sinceramente lo creen tienen un círculo de acción muy reducido y un mirador muy estrecho, no ven más allá del minúsculo círculo familiar”.
* “la política demanda pasión, pero, a la par, mesura, sosiego interno, dominio de sí mismo, para no intentar dominar a otro u otros; aspirar a dominar las cosas y no a los hombres.”
* “Es más fácil ser dogmático que negociador, ser intolerante que tolerante; es más fácil dividir que juntar”.
* “Vamos a avanzar, reconstruyendo y construyendo al mismo tiempo, abordando los problemas desde su raíz, no quedándonos en el follaje”.
* “Flotar no es gobernar.”
* “Disponemos de un rico legado, de flexibilidad, que ha permitido vencer o eludir obstáculos y superar dificultades, sin quebrantar la línea esencial del Partido. Ahora, más que nunca debemos conocer nuestro rico pasado como Partido, para poder cimentar un mejor futuro, que esperamos pronto se convierta en buen gobierno”.
Juan Bautista Mendoza
Jesús Reyes Heroles representó en su momento para unos el prototipo del hombre de Estado, y un intelectual orgánico, en los términos de Gramsci, para otros. Su formación intelectual y académica le permitió entender y explicar el origen de nuestro país como nación. Pero no sólo, sino que ocupó cargos estratégicos que le permitieron llevar a cabo la cristalización de sus ideas. Entre otros, la presidencia del PRI Nacional y la Secretaría de Gobernación en una década fundamental de México, los años setenta, y terminó sus días al frente de la Secretaría de Educación, al principio de la década de los 80.
Su formación y su praxis política le daban autoridad para señalar, orientar, aconsejar o cuestionar a sus correligionarios: El que se autodefinía como “intelectual político o un político con ideas” recomendaba una formación teórica sólida que guiara el actuar de los políticos profesionales “Únicamente los anclados en lo elemental piensan que se puede seguir una política o hacer política sin ideas. La política es en su esencia una actividad cultural". Si bien reconocía que la teoría sin práctica podía ser estéril, “la práctica absoluta, sin teoría, puede llevar a la barbarie”.
Siempre tolerante, asumiendo una visión de estado, llegó a la dirigencia del PRI en 1972, en momentos delicados para el país, y con un alto descrédito hacia el partido. Recién se habían vivido los hechos del 68 y del 71. A sus compañeros habla de tolerancia y de inclusión, no de desaparecer al contrario: “Coloquio constante con todos, piensen como piensen; confianza en nuestras ideas; ver con ojo escudriñador lo que nos rodea; leer con avidez, escribir y hablar, ganar las cátedras, conquistar todas las trincheras ideológicas, ir a las plazas, ser, si esto sirve, hasta predicadores dominicales; dialogar con los campesinos, con los obreros, con la amplia y ramificada clase media, para ser orientados y poder orientar.”
Tenía claro el papel que representaba como dirigente del partido en el gobierno en los años del surgimiento de la guerrilla urbana. Era de la mayor prioridad iniciar la democratización del país, pero también la renovación de los procedimientos al interior del partido: “la auténtica y verdadera expectativa del progreso democrático está dentro de nuestro Partido. Tenemos que elevar la contienda interna, ocuparnos de las ideas, alzar la mira: que todos los militantes que aspiren a las candidaturas luchen ante la base, convenzan a sus compañeros de partido, obtengan adhesiones por su conducta y su modo de pensar y se olviden de las antesalas y de los corredores en las oficinas de funcionarios o dirigentes. Soluciones en la base y con ella, no arreglos desde la cúpula.”
Hacia afuera, buscó e impulsó los cauces para la participación y la confrontación de ideas para la solución de los problemas: “a quienes esgrimen ideas, combatámoslos con ideas. Respeto para nuestros adversarios, que no son nuestros enemigos, puesto que son mexicanos.” Pero también era claro al señalar que las ideas propias deberían defenderse con todo. El debate debía ganarse en todos los foros: “seremos inflexibles en la defensa de las ideas, pero respetuosos en las formas, pues en política, frecuentemente, la forma es fondo”.
Ya como Secretario de Gobernación (se dice que López Portillo afirmo que fue al único que le dejó escoger cargo) logró plasmar su proyecto de democratización de las instituciones públicas con la reforma electoral de 1977, que permitió la incorporación a la vida electoral a los partidos PCM, PDM, PST y PRT. A diferencia de quienes quisieron desaparecerlos o cerrarles las puertas los incorporó: creyente de la importancia de contar con una oposición real: lo que resiste apoya.
Al ser considerado como un ideólogo del PRI, sus militantes debieran de conocer, sino su obra teórica, que es muy densa, si sus discursos políticos (de donde se toman la mayor parte de las frases aquí citadas), que fueron pronunciados puntualmente. Otras de sus muy variadas prédicas, consignas o frases:
* “algunos piensan que sólo los parientes son capaces de desempeñar ciertas funciones y los designan. Quienes sinceramente lo creen tienen un círculo de acción muy reducido y un mirador muy estrecho, no ven más allá del minúsculo círculo familiar”.
* “la política demanda pasión, pero, a la par, mesura, sosiego interno, dominio de sí mismo, para no intentar dominar a otro u otros; aspirar a dominar las cosas y no a los hombres.”
* “Es más fácil ser dogmático que negociador, ser intolerante que tolerante; es más fácil dividir que juntar”.
* “Vamos a avanzar, reconstruyendo y construyendo al mismo tiempo, abordando los problemas desde su raíz, no quedándonos en el follaje”.
* “Flotar no es gobernar.”
* “Disponemos de un rico legado, de flexibilidad, que ha permitido vencer o eludir obstáculos y superar dificultades, sin quebrantar la línea esencial del Partido. Ahora, más que nunca debemos conocer nuestro rico pasado como Partido, para poder cimentar un mejor futuro, que esperamos pronto se convierta en buen gobierno”.
Juan Bautista Mendoza
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domingo, 9 de diciembre de 2012
Columna Incómoda 113
Poder que no se comparte, se parte. J.R.H.
La Presidencia Imperial no sólo es un excelente libro de Enrique Krauze, que examina seis décadas del sistema político que caracterizó a nuestro país a partir de 1940, sino una categoría histórica para entender una forma de ejercer el poder presidencial. Quizá uno de los estigmas de los políticos mexicanos sea el desear ejercer el poder de forma absoluta, como si dijeran: “La presidencia soy yo”; e intentar seguir mandando, aunque haya terminado su periodo, a través de un sucesor sumiso y obediente. Esos intentos han terminado, a veces, en tragedias. Por eso es muy saludable que los políticos profesionales conozcan la historia y las biografías de México y sus gobernantes.
Cuando se escucha que en la próxima administración no se permitirán visiones o actitudes de grupo, ni tajadas de poder, sino la unicidad; uno se pregunta si será por temor o por el virus de la tiranía: Temor a perder el control de sus subordinados o satisfacer la megalomanía de “Yo soy el jefe”. Más aún cuando el poder atrae a las claques aplaudidoras; aquéllas que contestan: “las que usted quiera, señor presidente”, cuando el jefe les pregunta qué hora es. Es importante que fuerza no sea confundida con despotismo. Se debe distinguir perfectamente entre liderazgo, que convence y convoca, y disciplina, que a todo dice sí pero agazapa intenciones de todo tipo.
En política nadie está muerto hasta que lo está.
Decidir jubilar a ciertos personajes cuya intención no es precisamente el retiro, está fuera de toda realidad y reaparecerán cuando menos se lo esperen; sin contar con la existencia de los grupos contrarios al partido que, en enero, estará en el poder, y que pueden complicar el ejercicio del poder. Las coyunturas como la que se viven actualmente, exige contar con aliados, no con subordinados.
El equipo
Para lograr resultados es fundamental que las posiciones las ocupen las personas adecuadas. No basta la sólo presencia y supervisión del jefe. En una empresa, por más supervisión y control del patrón, no se podrá lograr que un obrero sin capacitación y sin experiencia haga lo que un obrero calificado. ¿En la administración municipal estarán los más capaces; los amigos o los incondicionales (que no es lo mismo); o los que necesitan chamba?
Una preocupación filtrada por uno de los prominentes próximos funcionarios: “Hay mucha inconformidad, nada más que ahorita no lo dicen, porque piensan que les van a poner tache. Pero lo que es más lamentable, es que en La Escuelita nadie diga qué piensa o qué va a hacer por Chicoloapan. A todos sólo les interesa en qué lugar van a quedar o cuánto van a ganar. Si seguimos así, en seis meses la ciudadanía nos va a señalar a todos como una bola de rateros”.
La casa del sol
Por cierto que recién se acaba de inaugurar una nueva casa de cultura. Y uno se pregunta ¿por qué siempre que se habla de cultura se piensa en clases de macramé o danzón y porqué se van más de 500 años atrás?. No dudo que haya quién hable nánuatl aquí en Chicoloapan, pero nunca he entendido esa tendencia de poner nombres prehispánicos a lo que se relacione con cultura. A veces creo que es el trauma de la conquista. El no poder olvidar a entes diferentes a nosotros, como a aquél aguerrido y enorme soldado español, de gran melena y barba rubia, cuya sola presencia deslumbraba a los nativos, al grado que lo llamaban el sol (Tonatiuh). ¿Hay alguna razón de fuerza para no poner un nombre mexicano a una casa de cultura. Por ejemplo: Juan Rulfo o José Revueltas o Ricardo Rosas Delgadillo?
La cuestión es que ya se inauguró, y es importante saber si el nuevo ayuntamiento tendrá una, dos o más casas de cultura, porque como ya hay otra en Auris, que por cierto también tiene nombre náhuatl. ¿O habrá una de primera y otra de segunda? No se porqué, pero eso me recuerda una anécdota de don Chava Flores, cuando afirmaba que él era sólo un poeta del pueblo y luego le preguntaban, qué si los poetas servían de algo o ¿para qué servían? Entonces, ¿Qué es eso de la cultura? ¿Es una casa? ¿Una actividad? ¿Una posición ante la vida? ¿Sólo existió en los pueblos prehispánicos?
Lamentable
Cuando creía que el crecimiento del pueblo de Chicoloapan, la cercanía con la ciudad que tiene el mayor nivel educativo del país y, sobre todo, la posibilidad de acudir a una escuela o universidad, generaría una apertura política y una visión más amplia entre los actores políticos, me doy cuenta de cuan errado estoy. Y todo por una simple calavera literaria.
El orgullo de su nepotismo
El presidente electo, como una respuesta al nepotismo que caracterizó a las pasadas administraciones, firmó el compromiso de no incluir a la familia en la nómina. La duda es si esto aplicará sólo para él, o alcanzará a todos los miembros del Ayuntamiento y los directores.
El ingenioso de Hidalgo
Juan Bautista Mendoza
La Presidencia Imperial no sólo es un excelente libro de Enrique Krauze, que examina seis décadas del sistema político que caracterizó a nuestro país a partir de 1940, sino una categoría histórica para entender una forma de ejercer el poder presidencial. Quizá uno de los estigmas de los políticos mexicanos sea el desear ejercer el poder de forma absoluta, como si dijeran: “La presidencia soy yo”; e intentar seguir mandando, aunque haya terminado su periodo, a través de un sucesor sumiso y obediente. Esos intentos han terminado, a veces, en tragedias. Por eso es muy saludable que los políticos profesionales conozcan la historia y las biografías de México y sus gobernantes.
Cuando se escucha que en la próxima administración no se permitirán visiones o actitudes de grupo, ni tajadas de poder, sino la unicidad; uno se pregunta si será por temor o por el virus de la tiranía: Temor a perder el control de sus subordinados o satisfacer la megalomanía de “Yo soy el jefe”. Más aún cuando el poder atrae a las claques aplaudidoras; aquéllas que contestan: “las que usted quiera, señor presidente”, cuando el jefe les pregunta qué hora es. Es importante que fuerza no sea confundida con despotismo. Se debe distinguir perfectamente entre liderazgo, que convence y convoca, y disciplina, que a todo dice sí pero agazapa intenciones de todo tipo.
En política nadie está muerto hasta que lo está.
Decidir jubilar a ciertos personajes cuya intención no es precisamente el retiro, está fuera de toda realidad y reaparecerán cuando menos se lo esperen; sin contar con la existencia de los grupos contrarios al partido que, en enero, estará en el poder, y que pueden complicar el ejercicio del poder. Las coyunturas como la que se viven actualmente, exige contar con aliados, no con subordinados.
El equipo
Para lograr resultados es fundamental que las posiciones las ocupen las personas adecuadas. No basta la sólo presencia y supervisión del jefe. En una empresa, por más supervisión y control del patrón, no se podrá lograr que un obrero sin capacitación y sin experiencia haga lo que un obrero calificado. ¿En la administración municipal estarán los más capaces; los amigos o los incondicionales (que no es lo mismo); o los que necesitan chamba?
Una preocupación filtrada por uno de los prominentes próximos funcionarios: “Hay mucha inconformidad, nada más que ahorita no lo dicen, porque piensan que les van a poner tache. Pero lo que es más lamentable, es que en La Escuelita nadie diga qué piensa o qué va a hacer por Chicoloapan. A todos sólo les interesa en qué lugar van a quedar o cuánto van a ganar. Si seguimos así, en seis meses la ciudadanía nos va a señalar a todos como una bola de rateros”.
La casa del sol
Por cierto que recién se acaba de inaugurar una nueva casa de cultura. Y uno se pregunta ¿por qué siempre que se habla de cultura se piensa en clases de macramé o danzón y porqué se van más de 500 años atrás?. No dudo que haya quién hable nánuatl aquí en Chicoloapan, pero nunca he entendido esa tendencia de poner nombres prehispánicos a lo que se relacione con cultura. A veces creo que es el trauma de la conquista. El no poder olvidar a entes diferentes a nosotros, como a aquél aguerrido y enorme soldado español, de gran melena y barba rubia, cuya sola presencia deslumbraba a los nativos, al grado que lo llamaban el sol (Tonatiuh). ¿Hay alguna razón de fuerza para no poner un nombre mexicano a una casa de cultura. Por ejemplo: Juan Rulfo o José Revueltas o Ricardo Rosas Delgadillo?
La cuestión es que ya se inauguró, y es importante saber si el nuevo ayuntamiento tendrá una, dos o más casas de cultura, porque como ya hay otra en Auris, que por cierto también tiene nombre náhuatl. ¿O habrá una de primera y otra de segunda? No se porqué, pero eso me recuerda una anécdota de don Chava Flores, cuando afirmaba que él era sólo un poeta del pueblo y luego le preguntaban, qué si los poetas servían de algo o ¿para qué servían? Entonces, ¿Qué es eso de la cultura? ¿Es una casa? ¿Una actividad? ¿Una posición ante la vida? ¿Sólo existió en los pueblos prehispánicos?
Lamentable
Cuando creía que el crecimiento del pueblo de Chicoloapan, la cercanía con la ciudad que tiene el mayor nivel educativo del país y, sobre todo, la posibilidad de acudir a una escuela o universidad, generaría una apertura política y una visión más amplia entre los actores políticos, me doy cuenta de cuan errado estoy. Y todo por una simple calavera literaria.
El orgullo de su nepotismo
El presidente electo, como una respuesta al nepotismo que caracterizó a las pasadas administraciones, firmó el compromiso de no incluir a la familia en la nómina. La duda es si esto aplicará sólo para él, o alcanzará a todos los miembros del Ayuntamiento y los directores.
El ingenioso de Hidalgo
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 15 de noviembre de 2012
LA CALAVERA INCÓMODA
(para mi amigo Ricardo Rosas (q.e.p.d.))Aprovechando la temporada de muertos y el fin del horario de verano, que tienen en común que uno llama a la flaca y el otro a la fiaca. Decidí sobarme el ego. Me inscribí, sin muchas pretensiones, en el concurso de calaveras literarias que organizó el comité municipal del PRI. Y para mi sorpresa, el jurado me sentenció con el primer lugar, y una futura regidora, con una entrevista con el preciso electo. Aquí la calavera, allá, lo otro.
LA MUERTE DEL COMITÉ DEL PRI
En un panteón que no recuerdo
la calaca convocó a un aquelarre.
Anda en busca de un amarre
o al menos de un acuerdo.
Llegaron los priistas bien dispuestos
con enjundia, cual sabuesos,
saboreando ya sus huesos
cargados de presupuestos
Un contingente viene de allá del basurero,
marchando con choferes y taxistas
todos de organismos cetemistas
gritan a coro: “¡NO al tiradero!”.
“¡A mi la muerte me pela los dientes!”
Salta el líder, dando un brinco,
“Pues yo soy 65
y me llamo Pepe Fuentes”
“Pues yo soy la dirigente
y no me quiero a ir de aquí
pregúntenle a mi gente
soy presidenta del PRI”.
“Por mis hue...sos, yo me quedo
de eso no vamos a hablar
me respalda el Popular
que controla don Alfredo”.
Un muerto, cual mercenario,
no permite a nadie entrar
Afirmando: “¡Soy el Secretario!
¡Y me toca a mí el lugar”!
Por más que tú lo estires
dice la flaca, se acabó el presupuesto
para ti no existe el puesto
aunque seas de los Ramírez.
“Me engañaste. Me dijiste que era yo el elegido”
Exclama una voz desde del auditorio
“No escuchaste, por andar en el jolgorio,
lo que dije, es que eras el del ejido”.
“Pues ahora estoy aquí entre ruinas
y debo de pagar el pato
mirando desde la Peña de Gato
cómo me toman las minas”
“¡No lo salves, no lo salves!”
Gritaba don Agustín
“¿Que no vez que este es el fin,
del mentado profe Gálvez?”
“Lo pescamos dándole al ‘cinco mil’”
El gritaba: “¡Son paletas! ¡Son paletas!”
“Pues aunque andes en muletas
te cayó Cambio 2000”
Estando todos ya reunidos
desde el fondo se oye un grito.
Un terrible: “¡Toriiiito! ¡Toriiiito!”
Pone a los priistas compungidos.
Al verlos mudar el semblante
la muerte aclara el malentendido:
“Como les había ofrecido
Con ustedes: ¡Pedro Infante!”
Con la siguiente me despido
esperando con horror,
que si no tienen humor
otra vez salga corrido:
“El comité murió en paz”,
canta un muerto renegado.
“Como aquí nadie es capaz
hoy nos manda “un delegado”
COPLA
El poeta:
Canta, canta el tecolote
Al final de los caminos.
Ya llegó hasta Los Pinos
Una enorme zopilote.
La muerte:
Hasta muerto eres idiota
mi querido Juan Bautista
¿Y te llamas columnista?
¡Que no ves que es La Gaviota!
El Calaco Naco
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jueves, 11 de octubre de 2012
Columna Incómoda 111
Lo que fue, eso mismo será; lo que se hizo, eso mismo se hará: ¡no hay nada nuevo bajo el sol!. Eclesiastés
Muchas expectativas se han generado en la conciencia colectiva de los mexicanos y por ende, de los vecinos de Chicoloapan. Pasó la elección. Tenemos Presidente de la República electo y también Ayuntamiento electo. ¿Qué viene? Se preguntan los ciudadanos. Nada fuera de lo conocido. No hay nada nuevo bajo el sol como afirma del libro antiguo. Las tonalidades serán las definitorias y las que marcarían la diferencia.
El municipio, pese a sus limitaciones, ha sido una forma de gobierno local idónea establecida por generaciones de mexicanos desde la llegada de los españoles a territorio mexicano. Le da legalidad, organización, orientación y los instrumentos para el buen gobierno, además de los mecanismos para garantizar los derechos, obligaciones y la participación de los ciudadanos. El modelo municipal exige elegir a los gobernantes dentro de los mismos vecinos, quienes, presumiblemente, son conocedores de la problemática local y de sus posibles soluciones. Y sólo por corto tiempo (tres años), suficiente para demostrar la capacidad para administrar los bienes y recursos de las comunidades. Este tiempo tan corto tiene entre otras, la virtud de provocar entre quienes llegan al poder muchas ganas de hacer cosas, ansias de transformar el mundo. No es el caso cuando están enquistados en el poder.
El diseño municipal tiene mecanismos de autocontrol y buen funcionamiento: Por una parte está la asamblea deliberativa integrada por todos los miembros del Ayuntamiento, quienes representan grupos, organizaciones, comunidades y partidos políticos; esto le da una pluralidad necesaria para la discusión y argumentación acerca de las prioridades y, por tanto, del destino de los recursos. En esta etapa la ley incorpora e impulsa la participación ciudadana en la planeación de las obras y acciones comunitarias. La otra parte estratégica del diseño del municipio libre y autónomo es la administración pública, dividida en áreas sustantivas de acuerdo con el ordenamiento legal y para la atención adecuada de la problemática social. Esta instancia permite incorporar a ciudadanos(as) con las características requeridas para un desempeño adecuado.
Eso en el diseño. En la realidad el ayuntamiento y la administración municipal se integrarán con gente de carne y hueso (a veces más hueso que carne). Por un lado están quienes se preguntan por los hombres y mujeres que integrarán la nueva administración. Les preocupan más los nombres y sus perfiles, pues de eso dependerá el resultado en la gestión. Están los más involucrados, quienes esperan su parte del pastel. No sabemos si están pensando en la administración como instrumento para resolver la problemática comunitaria o para obtener beneficios personales. Están los ingenuos creyentes en poder solucionar de un tajo la problemática municipal. Están quienes se sentirán desplazados de las posiciones estratégicas y renegarán por no tener el pleno reconocimiento de su poder o peso político. Están los que llegarán y sentirán como propio el cargo y no querrán volver a dejarlo. Están en fin los desplazados políticos a punto de quedar fuera del presupuesto en busca de recovecos para acomodarse en la estructura actual o prepararse para el asalto al poder en el futuro cercano.
La problemática es enorme y nos está rebasando, se requieren acciones y logros enormes. Pronto sabremos si en los próximos tres años aparecerán verdaderos servidores públicos comprometidos con el desarrollo político, social y cultural de la población de Chicoloapan o simples funcionarios que ejerzan el poder por meras ocurrencias. El ayuntamiento y la administración próximos a asumir el poder en Chicoloapan tienen ante sí un reto y una oportunidad para responder a las expectativas de la ciudadanía. Por el bien de Chicoloapan se espera que estén a la altura de lo que la gente quiere.
Los integrantes del ayuntamiento electo reúnen un perfil colectivo adecuado para Chicoloapan, conocen la problemática, la estructura política y social y cuentan con respaldo de grupo y de comunidad. Son los encargados de demostrar por qué la gente decidió cambiar de partido en el poder. Se espera que lleguen con ganas de hacer cosas. Es verdad que no hay nada nuevo bajo el sol, pero la ciudadanía espera que se hagan bien las cosas. Hay compromisos, es cierto, pero el compromiso principal es con la comunidad ¿Habrán entendido el mensaje de la ciudadanía? ¿Su desempeño hará brillar a Chicoloapan como un municipio ejemplar en la zona oriente o seguiremos siendo noticia sólo por los peores acontecimientos?
Juan Bautista Mendoza
El municipio, pese a sus limitaciones, ha sido una forma de gobierno local idónea establecida por generaciones de mexicanos desde la llegada de los españoles a territorio mexicano. Le da legalidad, organización, orientación y los instrumentos para el buen gobierno, además de los mecanismos para garantizar los derechos, obligaciones y la participación de los ciudadanos. El modelo municipal exige elegir a los gobernantes dentro de los mismos vecinos, quienes, presumiblemente, son conocedores de la problemática local y de sus posibles soluciones. Y sólo por corto tiempo (tres años), suficiente para demostrar la capacidad para administrar los bienes y recursos de las comunidades. Este tiempo tan corto tiene entre otras, la virtud de provocar entre quienes llegan al poder muchas ganas de hacer cosas, ansias de transformar el mundo. No es el caso cuando están enquistados en el poder.
El diseño municipal tiene mecanismos de autocontrol y buen funcionamiento: Por una parte está la asamblea deliberativa integrada por todos los miembros del Ayuntamiento, quienes representan grupos, organizaciones, comunidades y partidos políticos; esto le da una pluralidad necesaria para la discusión y argumentación acerca de las prioridades y, por tanto, del destino de los recursos. En esta etapa la ley incorpora e impulsa la participación ciudadana en la planeación de las obras y acciones comunitarias. La otra parte estratégica del diseño del municipio libre y autónomo es la administración pública, dividida en áreas sustantivas de acuerdo con el ordenamiento legal y para la atención adecuada de la problemática social. Esta instancia permite incorporar a ciudadanos(as) con las características requeridas para un desempeño adecuado.
Eso en el diseño. En la realidad el ayuntamiento y la administración municipal se integrarán con gente de carne y hueso (a veces más hueso que carne). Por un lado están quienes se preguntan por los hombres y mujeres que integrarán la nueva administración. Les preocupan más los nombres y sus perfiles, pues de eso dependerá el resultado en la gestión. Están los más involucrados, quienes esperan su parte del pastel. No sabemos si están pensando en la administración como instrumento para resolver la problemática comunitaria o para obtener beneficios personales. Están los ingenuos creyentes en poder solucionar de un tajo la problemática municipal. Están quienes se sentirán desplazados de las posiciones estratégicas y renegarán por no tener el pleno reconocimiento de su poder o peso político. Están los que llegarán y sentirán como propio el cargo y no querrán volver a dejarlo. Están en fin los desplazados políticos a punto de quedar fuera del presupuesto en busca de recovecos para acomodarse en la estructura actual o prepararse para el asalto al poder en el futuro cercano.
La problemática es enorme y nos está rebasando, se requieren acciones y logros enormes. Pronto sabremos si en los próximos tres años aparecerán verdaderos servidores públicos comprometidos con el desarrollo político, social y cultural de la población de Chicoloapan o simples funcionarios que ejerzan el poder por meras ocurrencias. El ayuntamiento y la administración próximos a asumir el poder en Chicoloapan tienen ante sí un reto y una oportunidad para responder a las expectativas de la ciudadanía. Por el bien de Chicoloapan se espera que estén a la altura de lo que la gente quiere.
Los integrantes del ayuntamiento electo reúnen un perfil colectivo adecuado para Chicoloapan, conocen la problemática, la estructura política y social y cuentan con respaldo de grupo y de comunidad. Son los encargados de demostrar por qué la gente decidió cambiar de partido en el poder. Se espera que lleguen con ganas de hacer cosas. Es verdad que no hay nada nuevo bajo el sol, pero la ciudadanía espera que se hagan bien las cosas. Hay compromisos, es cierto, pero el compromiso principal es con la comunidad ¿Habrán entendido el mensaje de la ciudadanía? ¿Su desempeño hará brillar a Chicoloapan como un municipio ejemplar en la zona oriente o seguiremos siendo noticia sólo por los peores acontecimientos?
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 19 de julio de 2012
Columna Incómoda 109
La alternancia en el poder ha corrido paralela en los niveles federal y municipal. En el año 2000 el PRI perdió la Presidencia de la República, que ganó el PAN; y en Chicoloapan, la presidencia municipal, que ganó el PRD. En ese entonces el relevo se llevó de forma tersa sin que hubiere conflictos postelectorales de parte de los militantes del partido perdedor. En la democracia se gana y se pierde, y hay que aceptarlo, pues nadie gana para siempre ni nadie pierde para siempre. Así, luego de doce años y de varios procesos adversos, el PRI obtuvo nuevamente el triunfo el 1 de julio de 2012. Ganó la Presidencia de la República y, en Chicoloapan, el Ayuntamiento.
Los resultados
Con base en los datos del cómputo municipal proporcionados por el Consejo Municipal Electoral de Chicoloapan los resultados fueron:
En las Colonias sufragaron 29 mil personas; en las Unidades, 26 mil; y en la cabecera y sus barrios, 12 mil. El PRI ganó la mayoría de las secciones y las comunidades. El PRD ganó en los AURIS 2 y 3, en Santa Rosa y en Venustiano Carranza. La diferencia mayor a favor del PRI, fue en la Colonia San José (47 contra 28%), seguida de AURIS 1 (48 contra 32%) y de ARA 3 (46 a 33%). La colonia Emiliano Zapata la ganó el PRI por 1 voto.
Con estos resultados el Ayuntamiento, que entrará en funciones a partir del 1 de enero de 2013, estará conformado, por primera vez, por 15 integrantes: 9 del PRI (Presidente, Síndico y 7 Regidores), 4 Regidores del PRD, 1 de Movimiento Ciudadano y 1 del PAN. Sí, el partido que no hizo campaña, que no se vio, obtuvo lo mismo que el candidato que si tuvo estructura y armó mucho ruido en Chicoloapan. Pero así es la ley electoral y gracias a los 3,400 ciudadanos que votaron por el PAN, tendrá representación en el Ayuntamiento.
Si bien durante la campaña corrió mucha tinta y muchas voces, una constante crítica, descalificaciones e incluso ofensas, digamos que está dentro de la nueva cultura política. Se vale. Y qué bueno que haya crítica y opinión. Vivimos en una democracia y es bueno que exista. Pero como se repite constantemente: la democracia requiere de demócratas, que sepan ganar y que sepan perder. Es importante dejar atrás la mezquindad del perdedor que no acepta su derrota y la soberbia del ganador que se burla o humilla al derrotado. La gente ya votó y le dio el triunfo al PRI, viene una nueva etapa y ahora hay que colocarse en ese nuevo contexto.
Es obvio que se generaron fuertes expectativas entre los ciudadanos y entre los que apoyaron, muchas de las cuales quedarán en eso. Pero es importante darle el beneficio de la duda al que llega. Sabe de sobra que inició el proceso con una imagen inadecuada, que incluso lo llevó a pedir disculpas entre sus correligionarios. Ahora hay que ponerse a trabajar y no defraudar la confianza que la ciudadanía de Chicoloapan le ha otorgado.
Es de esperarse que el eslogan de campaña no quede sólo en el discurso (de la mano con la gente). Que las acciones y las obras se diseñen a partir de las prioridades de las diversas comunidades y con la participación de la gente. No está reñido el cumplimiento de los compromisos que se hicieron con los grupos, y la integración de una administración con perfiles adecuados para un buen gobierno. Tampoco se trata de volver a las formas viejas de gobernar, sino de ponerse al día con las nuevas necesidades y expectativas de la gente; gobernar en un escenario de alta competencia político electoral con una diversidad cultural y social inédita en Chicoloapan. Gobernar para los que votaron por el PRI, para quienes votaron por otro partido y también para aquéllos que no votaron (40 mil ciudadanos), y que fue su forma de expresar su punto de vista.
Y aunque digan que siempre digo que dicen que me dijeron, concluyo esta columna repitiendo la opinión de un ciudadano chicoloapanse: “Yo no voté. Todos los partidos me han desilusionado, a tal grado que en esta ocasión ni siquiera me enteré de quienes eran los candidatos. Pero visto así de fuera, ahora que me cuenta como quedaron, creo que estuvo bien que haya ganado el PRI; ya eran muchos años con el PRD, ya ni le echaban ganas.”
Juan Bautista Mendoza
P.D. Y no hubo efecto. Otra de las afirmaciones que se hacían era la del efecto Peña Nieto. Pero como dijimos en otra ocasión, no en Chicoloapan. Carezco de los datos completos para nuestro municipio, pues aunque los pedí a sendos personajes del PRI y del PRD, no me fueron proporcionados. Pero, de acuerdo con la información del IFE, en el distrito 39 (La Paz – Chicoloapan), perdió Peña por 32 votos. ¿Quién es el responsable de esa derrota?
Los resultados
Con base en los datos del cómputo municipal proporcionados por el Consejo Municipal Electoral de Chicoloapan los resultados fueron:
- PRI: 27,361 41.05 %
- PRD: 24,008 36.02 %
- M.C.: 6,564 9.85 %
- PAN: 3,401 5.10 %
- PT: 1,406 2.11 %
- N.R.: 134 0.20 %
- NULOS: 3,786 5.68 %
- TOTAL 66,660
En las Colonias sufragaron 29 mil personas; en las Unidades, 26 mil; y en la cabecera y sus barrios, 12 mil. El PRI ganó la mayoría de las secciones y las comunidades. El PRD ganó en los AURIS 2 y 3, en Santa Rosa y en Venustiano Carranza. La diferencia mayor a favor del PRI, fue en la Colonia San José (47 contra 28%), seguida de AURIS 1 (48 contra 32%) y de ARA 3 (46 a 33%). La colonia Emiliano Zapata la ganó el PRI por 1 voto.
Con estos resultados el Ayuntamiento, que entrará en funciones a partir del 1 de enero de 2013, estará conformado, por primera vez, por 15 integrantes: 9 del PRI (Presidente, Síndico y 7 Regidores), 4 Regidores del PRD, 1 de Movimiento Ciudadano y 1 del PAN. Sí, el partido que no hizo campaña, que no se vio, obtuvo lo mismo que el candidato que si tuvo estructura y armó mucho ruido en Chicoloapan. Pero así es la ley electoral y gracias a los 3,400 ciudadanos que votaron por el PAN, tendrá representación en el Ayuntamiento.
Si bien durante la campaña corrió mucha tinta y muchas voces, una constante crítica, descalificaciones e incluso ofensas, digamos que está dentro de la nueva cultura política. Se vale. Y qué bueno que haya crítica y opinión. Vivimos en una democracia y es bueno que exista. Pero como se repite constantemente: la democracia requiere de demócratas, que sepan ganar y que sepan perder. Es importante dejar atrás la mezquindad del perdedor que no acepta su derrota y la soberbia del ganador que se burla o humilla al derrotado. La gente ya votó y le dio el triunfo al PRI, viene una nueva etapa y ahora hay que colocarse en ese nuevo contexto.
Es obvio que se generaron fuertes expectativas entre los ciudadanos y entre los que apoyaron, muchas de las cuales quedarán en eso. Pero es importante darle el beneficio de la duda al que llega. Sabe de sobra que inició el proceso con una imagen inadecuada, que incluso lo llevó a pedir disculpas entre sus correligionarios. Ahora hay que ponerse a trabajar y no defraudar la confianza que la ciudadanía de Chicoloapan le ha otorgado.
Es de esperarse que el eslogan de campaña no quede sólo en el discurso (de la mano con la gente). Que las acciones y las obras se diseñen a partir de las prioridades de las diversas comunidades y con la participación de la gente. No está reñido el cumplimiento de los compromisos que se hicieron con los grupos, y la integración de una administración con perfiles adecuados para un buen gobierno. Tampoco se trata de volver a las formas viejas de gobernar, sino de ponerse al día con las nuevas necesidades y expectativas de la gente; gobernar en un escenario de alta competencia político electoral con una diversidad cultural y social inédita en Chicoloapan. Gobernar para los que votaron por el PRI, para quienes votaron por otro partido y también para aquéllos que no votaron (40 mil ciudadanos), y que fue su forma de expresar su punto de vista.
Y aunque digan que siempre digo que dicen que me dijeron, concluyo esta columna repitiendo la opinión de un ciudadano chicoloapanse: “Yo no voté. Todos los partidos me han desilusionado, a tal grado que en esta ocasión ni siquiera me enteré de quienes eran los candidatos. Pero visto así de fuera, ahora que me cuenta como quedaron, creo que estuvo bien que haya ganado el PRI; ya eran muchos años con el PRD, ya ni le echaban ganas.”
Juan Bautista Mendoza
P.D. Y no hubo efecto. Otra de las afirmaciones que se hacían era la del efecto Peña Nieto. Pero como dijimos en otra ocasión, no en Chicoloapan. Carezco de los datos completos para nuestro municipio, pues aunque los pedí a sendos personajes del PRI y del PRD, no me fueron proporcionados. Pero, de acuerdo con la información del IFE, en el distrito 39 (La Paz – Chicoloapan), perdió Peña por 32 votos. ¿Quién es el responsable de esa derrota?
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