El grupo en el poder ha tenido un desgaste político ganado a pulso que le ha generado divisiones internas, por ello, se preveía que el proceso electoral del 2012 se encaminaría hacia la alternancia. Pero los nombres de los candidatos alternos diluyó esa percepción, pues hay una gran incertidumbre de hacia dónde se irán la mayoría de los votos en Chicoloapan.
No es nueva la reacción de rechazo de cualquier candidato una vez designado por su partido. Siempre habrá seguidores o detractores, o a quien le importe un bledo lo que suceda en la política. Pero en esta ocasión el preámbulo dentro del PRI Chicoloapan mostraba un rechazo generalizado hacia un personaje. Muchos llegaron a afirmar que ante el escenario positivo que vivía el PRI entre los ciudadanos, cualquier candidato o candidata podría ganar, menos uno. Así lo manifestaron ante diversas instancias y de diversas formas. El resultado ya se sabe, fue impuesto el que no querían; el que dijeron que perdería la elección. Y así el PRI de Chicoloapan tiene candidato a la Presidencia Municipal.
Y al parecer no estaban equivocados los dirigentes priistas, pues al darse a conocer el nombre vino, primero, el desencanto entre los militantes y simpatizantes; luego, el malestar al sentirse ninguneados, por decir lo menos, por parte de la cúpula estatal por su insensibilidad o desprecio de las expectativas municipales. Consumada la imposición, se viene dando un rechazo generalizado, ya no de los dirigentes que velarán por sus intereses, sino entre la ciudadanía que enfrenta un nuevo dilema: ¿Y ahora, a quién dar el voto?
Esta incertidumbre se incrementará cuando sean difundidas las planillas. Era de esperarse que si el PRI quiere rescatar el poder municipal, los líderes y dirigentes habrían de conformar una planilla atractiva, que incluyera a los líderes vecinales de las comunidades, que han apoyado siempre al partido y no han sido jamás beneficiados. Pero esto es un asunto de familia, parece ser el mensaje del los priistas, y la planilla se integrará con los familiares más cercanos de los dirigentes. Faltaba más.
Y en los otros dos bandos ¿qué se puede esperar? Por un lado un candidato que dice no interesarle el poder, pero que seguramente hará todo por imponerse y aparecer en la boleta electoral. Y por otro, un candidato gris, rodeado, siempre por los mismos, a los que la gente quiere cambiar.
“Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco” proverbio antiguo.
Como siempre, en unos días estaremos presenciando, por partida triple, la hybris (soberbia) política: la del Tricolor, en donde se considerará ganada la elección por el efecto Peña Nieto y el despilfarro de apoyos, que haría olvidar la imagen del candidato. La del Socio Águila con sus encuestas a modo y captando las inconformidades de sus dos expartidos y prometiendo el “cambio verdadero”, que haría olvidar la imagen del candidato; y la del Amarrillo, engallado por la nominación del candidato tricolor, con un grupo enquistado en el poder que confía en el manejo clientelar de los programas sociales, lo que haría olvidar la mala imagen de gobierno. Seremos testigos de los señalamientos de la paja en el ojo ajeno de los adversarios; el avasallamiento y descalificación de sus equipos a quien no esté de acuerdo con ellos y una proliferación de libelos y mensajes clandestinos
Por lo que he escuchado y a decir de algunos, se incrementaría el abstencionismo; asimismo, se afirma que el 1 de julio vendrán en avalancha los votos sancionadores hacia las imágenes negativas de los tres candidatos ¿Quién será el principal depositario de los votos de castigo?
Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. Vivimos un proceso interesante en Chicoloapan. La ciudadanía, tan heterogénea con sus 123 mil votantes, sabe que tiene en sus manos la decisión. Sabe que todos irán a buscarlos, tocarán sus puertas y recibirán muchos besos y obsequios. Y sobre todo, promesas, que pasada la elección se irán al bote de la basura, igual que la propaganda. Está elección, con unos candidatos impuestos por encima de las expectativas de la gente, está impulsando la madurez política. Quien siga pensando que la gente es tonta, se va a llevar una gran sorpresa; quienes crean que sus dádivas comprarán un voto, viven fuera de la realidad. Insisto, la gente acudirá a los eventos, reuniones y mítines precisamente porque no es tonta; recibirá los apoyos porque son para ellos y no salen de la bolsa de los candidatos. Pero el 1 de julio, en la intimidad de las mamparas electorales, los ciudadanos decidirán en libertad quién es el candidato que menos daño generará en nuestro municipio. Los sorprendidos, como siempre, serán los candidatos perdedores.
Juan Bautista Mendoza
Blog de Juan Bautista Mendoza que incluye la Columna Incómoda, que se publica en la Gaceta de Chicoloapan, y otras opiniones del acontecer local y global y textos de todo tipo, del autor y sus cómplices, sin mayor pretensión que ejercer la libertad de expresión.
jueves, 24 de mayo de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
Columna Incómoda 106
Los pueblos tienen los gobiernos que no pueden evitar. Al momento de escribir esta columneja, aún cuando no están definidos totalmente los candidatos, ya están perfilados tres. Y los comentarios que escucho al difundirse los nombres de los nominados son en el tenor de: Esto ya se complicó. Pues al parecer ningún candidato satisface las expectativas de la comunidad. Es de entenderse, si a los ciudadanos no se les toma en cuenta para definir aspirantes en los partidos, cuando se conocen vienen los desencantos. Pero así es actualmente la competencia electoral. Los partidos tienen dueños y ellos deciden a quien invitan y a quien no a la fiesta. Si le gustan o no los candidatos, mis queridos ciudadanos, tienen de dos sopas: o no vota o razona su voto. De todas maneras uno va a ganar.
La diatriba.
En épocas electorales circulan los libelos clandestinos denostando y lanzando todo tipo de diatribas contra los candidatos o sus equipos. Sin embargo, ese tipo de descalificaciones normalmente no permea en las decisiones de la ciudadanía. Son más efectivas las críticas abiertas. Es el momento de hacerlo, hay sustancia y materia. Mostremos a los candidatos y a la comunidad que se puede elevar el nivel de la política. Es tiempo de dignificarla.
Muchos piensan y esperan que este columnista empiece a despotricar contra los candidatos, lo que equivale para algunos a un desfogue pasajero; pero al final regresan a la realidad. Hace algunos años, en las discusiones de los actores de teatro social, decían que era muy fácil atacar e incluso destruir al enemigo en el escenario, pero que eso servía sólo como una válvula de escape y volvía complaciente a la gente. Por ello la alternativa era plantear el problema en escena, e incluso, volverlo extremo, no resolverlo, para motivar a la gente a modificar su realidad. Es como el video de los “niños incómodos”. Allí está la bronca. Hay que resolverla en la vida real.
El defecto del efecto.
Los ciudadanos actúan de forma madura en las cuestiones electorales. Dentro de las opciones limitadas que les dejan los partidos para escoger, saben diferenciar con precisión y crear equilibrios. Los políticos creen que pueden comprar el voto, y que con una despensa, una beca o un tinaco pueden decidir la elección. Quizá sea cierto en parte. La gente acude y recibe las dádivas porque necesita esos apoyos y porque sabe que son adquiridos con recursos públicos, que no provienen de la bolsa de los candidatos. Pero en solitario, en la intimidad de las mamparas electorales deciden su voto con libertad. No hay despensa que borre del imaginario colectivo las buenas o malas imágenes de los candidatos.
Y esta situación es válida incluso cuando de forma paralela, se lleve a cabo una elección presidencial atractiva, como ha sucedido en los últimos sexenios. Cuando se ha hablado de “El efecto”, y entonces los candidatos locales, estiman que el puro efecto los hará ganar. Pues no. Al menos no en Chicoloapan. Y aquí están los antecedentes
AÑO Efecto Partido Pdte. de la Presidente
República Municipal
2000 Fox PAN 11,451 6,197
2006 Obrador PRD 27,996 15,167
2012 Peña Nieto PRI 33,949 ¿ ?
En el año 2000, con el llamado “efecto Fox”, el PAN obtuvo 11,451 votos, en tanto que su candidato municipal, desconocido para la gente y con un mínimo trabajo comunitario, obtuvo poco más de la mitad (6 mil). Para 2006, con el control total por parte del PRD de los cargos públicos (Diputación Federal y Local y Ayuntamiento), Obrador obtuvo casi 28 mil votos, mientras que el candidato del PRD a la Presidencia Municipal apenas logró 15 mil y estuvo cerca de perder. Para 2012, con el “efecto Peña Nieto” es de esperarse que el candidato a la Presidencia de la República obtenga al menos los votos que recibió Eruviel el año pasado (34 mil). Los ciudadanos decidirán cuántos votos le tocarán al candidato local.
Ante el escenario de tres (PRI, PRD, MC), digamos que empezarán empatados la campaña, con un rezagado, como sucedió hace tres años. Es decir que cualquiera puede ganar. Sería interesante, para darle más sabor al caldo, que el PAN nomine a un ciudadano con presencia municipal.
Las condicionantes.
Son diversas las condicionantes para inclinar hacia uno u otro lado la mayoría de los votos. Aunque parece cliché, la inclusión tiene un peso fundamental. No es lo mismo sumar a todos, que sólo a los cuates. Eso funciona en la burocracia no en la contienda electoral. Dicha inclusión se observa desde la integración de la planilla que conformará el Ayuntamiento. ¿Cada uno de los partidos integrará a las fuerzas reales, en busca de los consensos, o sólo será una rebatinga por los despojos?
La imagen. Cada uno de los candidatos ha hecho su tarea y tiene la aceptación o el rechazo que se hayan forjado. Por ello quienes pierdan debieran de decir como los suicidas: “No se culpe a nadie de mi derrota”.
La cargada. Hace años funcionaba y era una muestra del control de los partidos sobre sus simpatizantes. Se esforzaban por “acarrear” (ahora dicen “transportar”) a la mayor cantidad de personas a sus actos y recorridos. Actualmente no es necesariamente cierto. Más aún cuando los que trasportan tampoco gozan de la imagen deseada.
El Proyecto. ¿Realmente piensan los candidatos que los ciudadanos les creerán sus promesas de campaña, si cuando han tenido los cargos no lo han hecho? La gente identifica a quienes sólo pretenden llegar para llevarse lo más que se pueda, sin importar la situación social, cultural y económica de Chicoloapan. Si han hecho un buen trabajo, entonces, sin recato, podrán repetir con el puntero en las encuestas Enrique Peña: “Tu me conoces. Sabes que se comprometerme. Pero los más importante: Se cumplir”
Juan Bautista Mendoza
La diatriba.
En épocas electorales circulan los libelos clandestinos denostando y lanzando todo tipo de diatribas contra los candidatos o sus equipos. Sin embargo, ese tipo de descalificaciones normalmente no permea en las decisiones de la ciudadanía. Son más efectivas las críticas abiertas. Es el momento de hacerlo, hay sustancia y materia. Mostremos a los candidatos y a la comunidad que se puede elevar el nivel de la política. Es tiempo de dignificarla.
Muchos piensan y esperan que este columnista empiece a despotricar contra los candidatos, lo que equivale para algunos a un desfogue pasajero; pero al final regresan a la realidad. Hace algunos años, en las discusiones de los actores de teatro social, decían que era muy fácil atacar e incluso destruir al enemigo en el escenario, pero que eso servía sólo como una válvula de escape y volvía complaciente a la gente. Por ello la alternativa era plantear el problema en escena, e incluso, volverlo extremo, no resolverlo, para motivar a la gente a modificar su realidad. Es como el video de los “niños incómodos”. Allí está la bronca. Hay que resolverla en la vida real.
El defecto del efecto.
Los ciudadanos actúan de forma madura en las cuestiones electorales. Dentro de las opciones limitadas que les dejan los partidos para escoger, saben diferenciar con precisión y crear equilibrios. Los políticos creen que pueden comprar el voto, y que con una despensa, una beca o un tinaco pueden decidir la elección. Quizá sea cierto en parte. La gente acude y recibe las dádivas porque necesita esos apoyos y porque sabe que son adquiridos con recursos públicos, que no provienen de la bolsa de los candidatos. Pero en solitario, en la intimidad de las mamparas electorales deciden su voto con libertad. No hay despensa que borre del imaginario colectivo las buenas o malas imágenes de los candidatos.
Y esta situación es válida incluso cuando de forma paralela, se lleve a cabo una elección presidencial atractiva, como ha sucedido en los últimos sexenios. Cuando se ha hablado de “El efecto”, y entonces los candidatos locales, estiman que el puro efecto los hará ganar. Pues no. Al menos no en Chicoloapan. Y aquí están los antecedentes
AÑO Efecto Partido Pdte. de la Presidente
República Municipal
2000 Fox PAN 11,451 6,197
2006 Obrador PRD 27,996 15,167
2012 Peña Nieto PRI 33,949 ¿ ?
En el año 2000, con el llamado “efecto Fox”, el PAN obtuvo 11,451 votos, en tanto que su candidato municipal, desconocido para la gente y con un mínimo trabajo comunitario, obtuvo poco más de la mitad (6 mil). Para 2006, con el control total por parte del PRD de los cargos públicos (Diputación Federal y Local y Ayuntamiento), Obrador obtuvo casi 28 mil votos, mientras que el candidato del PRD a la Presidencia Municipal apenas logró 15 mil y estuvo cerca de perder. Para 2012, con el “efecto Peña Nieto” es de esperarse que el candidato a la Presidencia de la República obtenga al menos los votos que recibió Eruviel el año pasado (34 mil). Los ciudadanos decidirán cuántos votos le tocarán al candidato local.
Ante el escenario de tres (PRI, PRD, MC), digamos que empezarán empatados la campaña, con un rezagado, como sucedió hace tres años. Es decir que cualquiera puede ganar. Sería interesante, para darle más sabor al caldo, que el PAN nomine a un ciudadano con presencia municipal.
Las condicionantes.
Son diversas las condicionantes para inclinar hacia uno u otro lado la mayoría de los votos. Aunque parece cliché, la inclusión tiene un peso fundamental. No es lo mismo sumar a todos, que sólo a los cuates. Eso funciona en la burocracia no en la contienda electoral. Dicha inclusión se observa desde la integración de la planilla que conformará el Ayuntamiento. ¿Cada uno de los partidos integrará a las fuerzas reales, en busca de los consensos, o sólo será una rebatinga por los despojos?
La imagen. Cada uno de los candidatos ha hecho su tarea y tiene la aceptación o el rechazo que se hayan forjado. Por ello quienes pierdan debieran de decir como los suicidas: “No se culpe a nadie de mi derrota”.
La cargada. Hace años funcionaba y era una muestra del control de los partidos sobre sus simpatizantes. Se esforzaban por “acarrear” (ahora dicen “transportar”) a la mayor cantidad de personas a sus actos y recorridos. Actualmente no es necesariamente cierto. Más aún cuando los que trasportan tampoco gozan de la imagen deseada.
El Proyecto. ¿Realmente piensan los candidatos que los ciudadanos les creerán sus promesas de campaña, si cuando han tenido los cargos no lo han hecho? La gente identifica a quienes sólo pretenden llegar para llevarse lo más que se pueda, sin importar la situación social, cultural y económica de Chicoloapan. Si han hecho un buen trabajo, entonces, sin recato, podrán repetir con el puntero en las encuestas Enrique Peña: “Tu me conoces. Sabes que se comprometerme. Pero los más importante: Se cumplir”
Juan Bautista Mendoza
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domingo, 11 de marzo de 2012
Columna Incómoda 105
La Columna Incómoda
En los asuntos políticos, y en particular en los discursos de los políticos, hay que entender lo que se dice, pero también lo que no se dice. Tan importante es lo expresado como lo omitido. Así también, para evaluar a un político no sólo se debe tomar en cuenta lo que informa o cómo se califica a sí mismo, sino sobre todo lo que hace. No sé de ningún político que ande hablando mal de sí mismo o pregonando que es la peor opción, pero para conocerlo se deben conocer sus obras y sus acciones.
Los actuales representantes populares fueron electos hace casi tres años y andan buscando la forma de permanecer dentro del presupuesto. Los ciudadanos hemos sido testigos de cómo cuando un personaje prueba las mieles del poder, cree que debe ser para siempre y, por tanto, está eternamente buscando permanecer o heredar el poder, pues creen merecerlo. Observemos a nuestros representantes en Chicoloapan, usted ciudadano (a) ¿considera que han realizado un trabajo efectivo de beneficio social? ¿Usted ha visto y/o sabido de los grandes esfuerzos que realizaron en este tiempo para ayudar a la ciudadanía? ¿Los ha visto empujando proyectos de gran altura para beneficio de Chicoloapan? O más sencillo, ¿su labor los mantendrá en la memoria colectiva durante varios años pues la comunidad sentirá los beneficios de sus obras y acciones?
Pero así como dice la conseja popular que los hijos y los maridos por sus hechos serán queridos y la sabiduría antigua precisa que los hombres por sus hechos serán reconocidos, más parece que lo que desean los ciudadanos para sus representantes es mandarlos a un lugar de cuyo nombre no querrán acordarse.
Lo anterior es vigente cuando vivimos el proceso electoral 2012 y, seguramente, cuando vuelva a escribir esta columna ya sabremos quienes son los candidatos para nuestro municipio, y todos mostrarán su mejor cara y nos dirán lo idóneos que son para ocupar los puestos de elección popular. En estos momentos incluso aquéllos que renegaron o desconocieron a sus comités, o se dedicaron a dividir y torpedear a los demás, se presentarán como los amorosos, que están dispuestos a “sacrificar” sus ambiciones personales en pro de la unidad de sus partidos. Pero no hay nada nuevo bajo el sol. La comunidad identifica a los aspirantes y está atenta a quién será el abanderado oficial en cada uno de los partidos. Las definiciones delinearán el camino hacia el triunfo o la derrota.
En el PRD prácticamente está definido su candidato, al menos el grupo en el poder ya lo presentó, y lo que viene sólo serán rounds de sombra de los demás grupos, que en realidad sólo buscan mantener sus posiciones y tajadas de poder. Claro que actualmente están como gallinas en el corral: atentos al zorro que ronda y les quiere agandallar la candidatura, y que aprovecha las bardas promocionales de uno de los suspirantes para manifestarle su apoyo, pero además, con el agregado de basta de corrupción. Con ese fuego amigo para que quieren enemigos. En política no hay sorpresas lo que hay son sorprendidos.
En el PRI, al menos hasta el día de hoy 6 de marzo, impera la incertidumbre, pues como se sabe, el candidato será definido en las alturas y los grupos locales cruzan apuestas y mueven sus hilos para obtener la tan ansiada nominación. Están convencidos que la coyuntura y las circunstancias apuntan al regreso del PRI a la presidencia municipal, luego de doce años de vivir en la oposición, pero coinciden en la importancia del perfil del candidato. No sólo es cuestión de unidad o lealtad, sino sobre todo de imagen y aceptación entre la comunidad de quien los abandere. No se puede pedir a quienes han sido marginados y ninguneados que se sumen sin chistar a quienes han aplicado siempre una política sectaria.
Por lo que sabemos, la digirencia tricolor ha manifestado y pretende aplicar una política de inclusión y de respeto a todos los grupos y personajes locales. Este cambio de línea política lo estableció desde su toma de posesión el actual comité municipal, resultado, hay que decirlo, de un híbrido impensable hace años, al abrir la puerta de todos los priistas. El resultado está por saberse: O la dirigencia estatal refuerza esta línea política local o retoma y otorga la estafeta a la línea de cerrazón y exclusión, que ya muestra abiertamente el rechazo de los militantes y ciudadanos que por sus actos conocen a los que están en la lista.
Lo importante en todo caso es frenar ya a los gobiernos dedicados a nadar de a muertito, que buscan evadir conflictos y vivir tranquilamente su periodo. Chicoloapan no necesita administradores, requiere de un gobierno que asuma su función de representante del pueblo. Que lleve a cabo un trabajo titánico de tiempo completo para reencauzar el timón. Que impulse proyectos de gran visión que ayuden a sacar del hoyo en el que estamos los mexicanos. Un gobierno que rescate la participación ciudadana, en el diseño, planeación y ejecución de las obras y acciones. Los gobernantes no son “mandamases” son servidores públicos. Para eso les pagan.
No es casual el rechazo generalizado de los ciudadanos a la obra de remodelación de la plaza pública, pues además de no sentirla suya, la considera innecesaria o superflua, cuando en distintas comunidades existen grandes carencias. Cito a un ciudadano de la colonia Revolución: “¿No cree que son fregaderas que mientras en las colonias haya tantas necesidades, estos cuates se gasten tanto dinero en arreglar su estacionamiento?”
Juan Bautista Mendoza
En los asuntos políticos, y en particular en los discursos de los políticos, hay que entender lo que se dice, pero también lo que no se dice. Tan importante es lo expresado como lo omitido. Así también, para evaluar a un político no sólo se debe tomar en cuenta lo que informa o cómo se califica a sí mismo, sino sobre todo lo que hace. No sé de ningún político que ande hablando mal de sí mismo o pregonando que es la peor opción, pero para conocerlo se deben conocer sus obras y sus acciones.
Los actuales representantes populares fueron electos hace casi tres años y andan buscando la forma de permanecer dentro del presupuesto. Los ciudadanos hemos sido testigos de cómo cuando un personaje prueba las mieles del poder, cree que debe ser para siempre y, por tanto, está eternamente buscando permanecer o heredar el poder, pues creen merecerlo. Observemos a nuestros representantes en Chicoloapan, usted ciudadano (a) ¿considera que han realizado un trabajo efectivo de beneficio social? ¿Usted ha visto y/o sabido de los grandes esfuerzos que realizaron en este tiempo para ayudar a la ciudadanía? ¿Los ha visto empujando proyectos de gran altura para beneficio de Chicoloapan? O más sencillo, ¿su labor los mantendrá en la memoria colectiva durante varios años pues la comunidad sentirá los beneficios de sus obras y acciones?
Pero así como dice la conseja popular que los hijos y los maridos por sus hechos serán queridos y la sabiduría antigua precisa que los hombres por sus hechos serán reconocidos, más parece que lo que desean los ciudadanos para sus representantes es mandarlos a un lugar de cuyo nombre no querrán acordarse.
Lo anterior es vigente cuando vivimos el proceso electoral 2012 y, seguramente, cuando vuelva a escribir esta columna ya sabremos quienes son los candidatos para nuestro municipio, y todos mostrarán su mejor cara y nos dirán lo idóneos que son para ocupar los puestos de elección popular. En estos momentos incluso aquéllos que renegaron o desconocieron a sus comités, o se dedicaron a dividir y torpedear a los demás, se presentarán como los amorosos, que están dispuestos a “sacrificar” sus ambiciones personales en pro de la unidad de sus partidos. Pero no hay nada nuevo bajo el sol. La comunidad identifica a los aspirantes y está atenta a quién será el abanderado oficial en cada uno de los partidos. Las definiciones delinearán el camino hacia el triunfo o la derrota.
En el PRD prácticamente está definido su candidato, al menos el grupo en el poder ya lo presentó, y lo que viene sólo serán rounds de sombra de los demás grupos, que en realidad sólo buscan mantener sus posiciones y tajadas de poder. Claro que actualmente están como gallinas en el corral: atentos al zorro que ronda y les quiere agandallar la candidatura, y que aprovecha las bardas promocionales de uno de los suspirantes para manifestarle su apoyo, pero además, con el agregado de basta de corrupción. Con ese fuego amigo para que quieren enemigos. En política no hay sorpresas lo que hay son sorprendidos.
En el PRI, al menos hasta el día de hoy 6 de marzo, impera la incertidumbre, pues como se sabe, el candidato será definido en las alturas y los grupos locales cruzan apuestas y mueven sus hilos para obtener la tan ansiada nominación. Están convencidos que la coyuntura y las circunstancias apuntan al regreso del PRI a la presidencia municipal, luego de doce años de vivir en la oposición, pero coinciden en la importancia del perfil del candidato. No sólo es cuestión de unidad o lealtad, sino sobre todo de imagen y aceptación entre la comunidad de quien los abandere. No se puede pedir a quienes han sido marginados y ninguneados que se sumen sin chistar a quienes han aplicado siempre una política sectaria.
Por lo que sabemos, la digirencia tricolor ha manifestado y pretende aplicar una política de inclusión y de respeto a todos los grupos y personajes locales. Este cambio de línea política lo estableció desde su toma de posesión el actual comité municipal, resultado, hay que decirlo, de un híbrido impensable hace años, al abrir la puerta de todos los priistas. El resultado está por saberse: O la dirigencia estatal refuerza esta línea política local o retoma y otorga la estafeta a la línea de cerrazón y exclusión, que ya muestra abiertamente el rechazo de los militantes y ciudadanos que por sus actos conocen a los que están en la lista.
Lo importante en todo caso es frenar ya a los gobiernos dedicados a nadar de a muertito, que buscan evadir conflictos y vivir tranquilamente su periodo. Chicoloapan no necesita administradores, requiere de un gobierno que asuma su función de representante del pueblo. Que lleve a cabo un trabajo titánico de tiempo completo para reencauzar el timón. Que impulse proyectos de gran visión que ayuden a sacar del hoyo en el que estamos los mexicanos. Un gobierno que rescate la participación ciudadana, en el diseño, planeación y ejecución de las obras y acciones. Los gobernantes no son “mandamases” son servidores públicos. Para eso les pagan.
No es casual el rechazo generalizado de los ciudadanos a la obra de remodelación de la plaza pública, pues además de no sentirla suya, la considera innecesaria o superflua, cuando en distintas comunidades existen grandes carencias. Cito a un ciudadano de la colonia Revolución: “¿No cree que son fregaderas que mientras en las colonias haya tantas necesidades, estos cuates se gasten tanto dinero en arreglar su estacionamiento?”
Juan Bautista Mendoza
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viernes, 20 de enero de 2012
Columna Incómoda 104
Los escenarios
Las encuestas electorales difundidas en la primera quincena de enero confirmaron las tendencias favorables para al PRI. Todo apunta a que en el 2012 el tricolor regresará a la Presidencia. Claro, me refiero a la de la República, porque a la municipal, está por verse. En Chicoloapan las ventajas en las encuestas se han ido por la borda desde el momento en que es designado el candidato. Y el responsable principal, hay que insistirlo, es el abanderado, no lo otros, como al final se les culpa, aunque tampoco estos estén exentos de complicidad.
La carencia de oficio político pero sobre todo la soberbia, que parece que está predestinada a quienes son ungidos o que tienen un cargo, los hace creer que lo tienen por ser grandes, muy grandes, y por eso no necesitan del otro. Y así se ha venido observando en Chicoloapan, en donde los cabecillas sólo piensan en el agandalle inmediato y en el beneficio para sus más cercanos, buscando marginar a los demás, a quienes quisieran ver desaparecidos. De ahí que los unos desconozcan a los otros y sean más rivales que con los de enfrente.
En donde por cierto se empiezan a configurar dos escenarios que determinarán los resultados: Por un lado, Chicoloapan es actualmente el territorio más grande que conserva el PRD en el Estado de México, y es obvio que es resultado del trabajo del grupo en el poder municipal, que ha logrado mantenerse, pese a la división y golpeteó que generó en la campaña el precandidato perdedor (que luego se fue a Convergencia); y luego con el abandono del barco perredista por parte del GAP. Habrá quien le regatee dicho triunfó y busque la explicación en otro lado, pero la realidad es que conservan la presidencia, y eso convierte al edil en el líder y cabeza de grupo, lo que le garantizaría llevar mano en la designación del candidato de su partido. Pero que creen, y eso configura el otro escenario: ahora resulta que, ante el efecto pin-pon (rebotado de todos lados), el socio águila ya no intentará la candidatura por el PRI, en donde no le dieron cabida, sino que regresa a Convergencia, desde donde se apresta a agandallar la candidatura de “la izquierda”, para lo cual negocia en las alturas imponerse en el PRD, del que renegó, como el candidato único a la presidencia municipal.
No tiene la culpa el indio.
Y que creen, que algunos “perredistas”, ante la orfandad política en la que viven, o demostrando el interés vil que los mueve, no ven mal este escenario (recuerden lo que dijo una perredista:“a nosotros nos vale m.. quién sea el candidato, lo que nos importa es que nos dé”). Están pensando que el 2012 sería igualito al 2000, es más, que la administración sería la misma. Sería como dijo el barbón alemán que la historia se repite dos veces, la primera vez como tragedia, la segunda como farsa. Las preguntas ociosas son: ¿Los que se dicen perredistas lo van a aceptar sin decir este voto es mío? ¿Rafael Gómez va a doblar las manos y sacar de la jugada a su delfín? ¿Y el partido de enfrente, pero sobre todo los ciudadanos, permitirían esta farsa?
¿Elección o Corcertacesión?
Habría que conocer con precisión qué tiene decidido para Chicoloapan la dirigencia estatal del PRI. En su momento, el argumento para no empujar un proyecto incluyente y ganador fue que los priistas tenían tache porque aquí había perdido Enrique Peña en el 2005. Pero ahora, después de los resultados contundentes del 2011, ¿Cuál sería el argumento para que Chicolopan continuara en manos del partido amarillo? Dependiendo de la intención de la cúpula estatal, se podrían delinear tres posibilidades: Primero. Si Chicoloapan está destinado a permanecer amarillo, todos coinciden en quién sería el seguro candidato perdedor (todos lo dicen, todos lo comentan, todos lo saben). Segundo. Si la intención es una competencia incierta, en donde el resultado esté en el aire, el candidato tiene que librar primero la bronca que tiene en casa y bajarse de su pedestal. Tercero. Si se quiere que el PRI aproveche la ventaja que tiene en las encuestas y gane la presidencia municipal, también hay candidato (ya muchos lo mencionan). La decisión del primer priista del estado incidirá en el destino de un municipio que, quizá allá en las alturas, sea insignificante, pero para las miles de familias que aquí habitan, lo es todo. Los priistas esperan su decisión, gobernador.
La envidia
Y es que debo reconocer que este columnista habla de pura envidia, al enterarse de lo que pueden hacer los representantes populares, ya sea en la presidencia municipal o en el congreso federal. No sé si todo sea cierto, pero el sólo hecho de enterarme me llena de envidia. Resulta que a través de los medios me entero que el Presidente Municipal está impulsando un megaproyecto industrial en alrededor de 800 hectáreas, con una inversión estimada de dos mil 500 millones de pesos, que tendrá una ciudad deportiva, campus de la UAEM y de la Universidad Politécnica, lagunas artificiales y oficinas administrativas, y que el parque industrial será un complejo moderno con pozos, vialidades y electricidad. Y, lo más importante, que se generarían 40 mil fuentes de empleo. Asimismo, saber que en el congreso federal se logró incluir, para el presupuesto del 2012, un monto histórico en materia de desarrollo social, que implican 900 millones para el municipio, y que uno de los proyectos que se lograron incluir fue la línea del Mexibús: Los Reyes, Chimalhuacán, Chicolopan y Texcoco. Pero la envidia me corroe aún más al saber que el proyecto industrial y los millones serán para el vecino municipio de Chimalhuacán y que los logros en el presupuesto lo informó la diputada federal Maricela Serrano.
¿Si imaginan lo que serían 40 mil empleos y 900 millones en desarrollo social para Chicoloapan? Y entonces volteamos a ver a nuestros representantes y los vemos repartiendo guajolotes y kilos de frijol y no nos queda más que aceptar como cierto que “lo poco que vemos depende de lo poco que somos”. Pero los mal pensados me dirán que aquí también se está pensando en las próximas fuentes de empleo: Ya aquella está viendo como mete a la nómina a su hijo, la otra y el otro, en dónde quedará su hermano; la de más allá, qué cargo tendrá su papá y cómo va a heredar el puesto a su hermana y así sucesivamente. ¿Será por eso que el destino que se nos tiene asegurado es ser el basurero del D.F.?
Las encuestas electorales difundidas en la primera quincena de enero confirmaron las tendencias favorables para al PRI. Todo apunta a que en el 2012 el tricolor regresará a la Presidencia. Claro, me refiero a la de la República, porque a la municipal, está por verse. En Chicoloapan las ventajas en las encuestas se han ido por la borda desde el momento en que es designado el candidato. Y el responsable principal, hay que insistirlo, es el abanderado, no lo otros, como al final se les culpa, aunque tampoco estos estén exentos de complicidad.
La carencia de oficio político pero sobre todo la soberbia, que parece que está predestinada a quienes son ungidos o que tienen un cargo, los hace creer que lo tienen por ser grandes, muy grandes, y por eso no necesitan del otro. Y así se ha venido observando en Chicoloapan, en donde los cabecillas sólo piensan en el agandalle inmediato y en el beneficio para sus más cercanos, buscando marginar a los demás, a quienes quisieran ver desaparecidos. De ahí que los unos desconozcan a los otros y sean más rivales que con los de enfrente.
En donde por cierto se empiezan a configurar dos escenarios que determinarán los resultados: Por un lado, Chicoloapan es actualmente el territorio más grande que conserva el PRD en el Estado de México, y es obvio que es resultado del trabajo del grupo en el poder municipal, que ha logrado mantenerse, pese a la división y golpeteó que generó en la campaña el precandidato perdedor (que luego se fue a Convergencia); y luego con el abandono del barco perredista por parte del GAP. Habrá quien le regatee dicho triunfó y busque la explicación en otro lado, pero la realidad es que conservan la presidencia, y eso convierte al edil en el líder y cabeza de grupo, lo que le garantizaría llevar mano en la designación del candidato de su partido. Pero que creen, y eso configura el otro escenario: ahora resulta que, ante el efecto pin-pon (rebotado de todos lados), el socio águila ya no intentará la candidatura por el PRI, en donde no le dieron cabida, sino que regresa a Convergencia, desde donde se apresta a agandallar la candidatura de “la izquierda”, para lo cual negocia en las alturas imponerse en el PRD, del que renegó, como el candidato único a la presidencia municipal.
No tiene la culpa el indio.
Y que creen, que algunos “perredistas”, ante la orfandad política en la que viven, o demostrando el interés vil que los mueve, no ven mal este escenario (recuerden lo que dijo una perredista:“a nosotros nos vale m.. quién sea el candidato, lo que nos importa es que nos dé”). Están pensando que el 2012 sería igualito al 2000, es más, que la administración sería la misma. Sería como dijo el barbón alemán que la historia se repite dos veces, la primera vez como tragedia, la segunda como farsa. Las preguntas ociosas son: ¿Los que se dicen perredistas lo van a aceptar sin decir este voto es mío? ¿Rafael Gómez va a doblar las manos y sacar de la jugada a su delfín? ¿Y el partido de enfrente, pero sobre todo los ciudadanos, permitirían esta farsa?
¿Elección o Corcertacesión?
Habría que conocer con precisión qué tiene decidido para Chicoloapan la dirigencia estatal del PRI. En su momento, el argumento para no empujar un proyecto incluyente y ganador fue que los priistas tenían tache porque aquí había perdido Enrique Peña en el 2005. Pero ahora, después de los resultados contundentes del 2011, ¿Cuál sería el argumento para que Chicolopan continuara en manos del partido amarillo? Dependiendo de la intención de la cúpula estatal, se podrían delinear tres posibilidades: Primero. Si Chicoloapan está destinado a permanecer amarillo, todos coinciden en quién sería el seguro candidato perdedor (todos lo dicen, todos lo comentan, todos lo saben). Segundo. Si la intención es una competencia incierta, en donde el resultado esté en el aire, el candidato tiene que librar primero la bronca que tiene en casa y bajarse de su pedestal. Tercero. Si se quiere que el PRI aproveche la ventaja que tiene en las encuestas y gane la presidencia municipal, también hay candidato (ya muchos lo mencionan). La decisión del primer priista del estado incidirá en el destino de un municipio que, quizá allá en las alturas, sea insignificante, pero para las miles de familias que aquí habitan, lo es todo. Los priistas esperan su decisión, gobernador.
La envidia
Y es que debo reconocer que este columnista habla de pura envidia, al enterarse de lo que pueden hacer los representantes populares, ya sea en la presidencia municipal o en el congreso federal. No sé si todo sea cierto, pero el sólo hecho de enterarme me llena de envidia. Resulta que a través de los medios me entero que el Presidente Municipal está impulsando un megaproyecto industrial en alrededor de 800 hectáreas, con una inversión estimada de dos mil 500 millones de pesos, que tendrá una ciudad deportiva, campus de la UAEM y de la Universidad Politécnica, lagunas artificiales y oficinas administrativas, y que el parque industrial será un complejo moderno con pozos, vialidades y electricidad. Y, lo más importante, que se generarían 40 mil fuentes de empleo. Asimismo, saber que en el congreso federal se logró incluir, para el presupuesto del 2012, un monto histórico en materia de desarrollo social, que implican 900 millones para el municipio, y que uno de los proyectos que se lograron incluir fue la línea del Mexibús: Los Reyes, Chimalhuacán, Chicolopan y Texcoco. Pero la envidia me corroe aún más al saber que el proyecto industrial y los millones serán para el vecino municipio de Chimalhuacán y que los logros en el presupuesto lo informó la diputada federal Maricela Serrano.
¿Si imaginan lo que serían 40 mil empleos y 900 millones en desarrollo social para Chicoloapan? Y entonces volteamos a ver a nuestros representantes y los vemos repartiendo guajolotes y kilos de frijol y no nos queda más que aceptar como cierto que “lo poco que vemos depende de lo poco que somos”. Pero los mal pensados me dirán que aquí también se está pensando en las próximas fuentes de empleo: Ya aquella está viendo como mete a la nómina a su hijo, la otra y el otro, en dónde quedará su hermano; la de más allá, qué cargo tendrá su papá y cómo va a heredar el puesto a su hermana y así sucesivamente. ¿Será por eso que el destino que se nos tiene asegurado es ser el basurero del D.F.?
El envidioso
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 8 de diciembre de 2011
Columna Incómoda 103
A estas alturas ya hay un gran movimiento dentro de los partidos políticos, no sólo porque la carrera por la presidencia de la República ya empezó, sino porque estamos en la antesala de la renovación del poder municipal. Ya hay muchos apuntados y algunos iluminados. Y considerando que en este mes de ubica el día de los inocentes, mencionaré algunos nombres de quienes podrían ser nominados como candidatos en sus partidos, y uno o una podría ser el nuevo presidente municipal. Pero antes menciono lo siguiente:
La coyuntura reciente en Chicoloapan ha creado una percepción general de que el partido que tiene mayores probabilidades de ganar es el PRI. Con sorna y con cierto dejo de autocomplacencia, un experredista decepcionado de su partido me dijo: “Ahora resulta que el PRI está de moda”. Y comenta que varios de sus correligionarios están desmotivados ante lo que prevén como una derrota anunciada.
Sin embargo, como dicen que esto no se acaba hasta que se acaba, de aquí al 1 de julio de 2012 pueden suceder muchas cosas. Mucho va a depender de quienes resulten candidatos a la presidencia municipal, pues como todos sabemos, al ser el poder más cercano a la comunidad es la elección que genera mayor efervescencia.
El PRI y la responsabilidad.
Ante una coyuntura favorable para el PRI conviene resaltar el papel de responsabilidad que tiene que asumir dicho partido. Como se ha venido mencionado en este espacio: ¿Para qué va a regresar el PRI al poder municipal? ¿Cuál es el proyecto político, social y cultural que ofrece a la ciudadanía? No puede el tricolor a estas alturas pensar en que sólo hay que regresar y ya. Debe de haber un compromiso y un gran sentido de responsabilidad ante la problemática que vive el municipio.
Por citar sólo algunos ejemplos: No han dicho qué harán respecto de San Isidro, que aunque ya fue “donado” por el grupo en el poder a los Reyes La Paz, resulta que los votos siguen contando para Chicoloapan. Y qué con la problemática de la Unidades Habitacionales, hacia donde todos los grupos voltean porque es actualmente la veta electoral con sus más de 40 mil votos. O que pasa con las colonias tradicionales, algunas de las cuales son olvidadas ante la novedad de las nuevas unidades. Y que decir de la cabecera municipal en donde viven casi todos los dirigentes y representantes de los grupos políticos pero que no ha brillado con luz propia.
Por otro lado, están también la actitud y el comportamiento de los actores políticos. Es evidente la división, dispersión y encono entre los grupos, que se incrementará conforme avancen los tiempos electorales. Están quienes dicen merecerla, pero no explican porqué, o los que dicen que ya les toca, ¿y porqué les tiene que tocar? O aquéllos que presumen una relación directa con factores de decisión en los altos niveles de la dirigencia partidista. Pero ¿hay un proyecto incluyente, de unidad de partido? ¿Sus actitudes son resultado de la defensa de un programa o sólo son banalidades por el ansia de poder?
Alusiones
Está de más decir que lo que escribo es mi opinión personal o información que considero de interés general. Todo con la responsabilidad que eso trae consigo. Pues resulta que ante comportamientos etílicos de un representante federal, fui convocado por sus allegados pues “les llegaron rumores” de que yo distribuía volantes para difundir la noticia. Como les dije y reitero en este espacio: Mi opinión la digo abiertamente y siempre la he firmado con mi nombre, y además la entrego en propia mano de los lectores y a la luz del día, no soy de los que acostumbran lanzar libelos clandestinos. Ponte las pilas diputado.
También he reiterado que lo que escribo va dirigido a los ciudadanos, quienes me han brindado un espacio de lectura, y es de quienes recibo opiniones, comentarios y sugerencias. Como hablo de cuestiones políticas, es decir de los asuntos públicos que competen a la comunidad, sé igualmente, que diversos actores políticos también me leen. Y aquí viene la cuestión. Resulta que si se sienten “beneficiados” o no aludidos, se expresan de mi en forma favorable; pero si encuentran comentarios no favorables (incluso a veces se ponen el saco sin ser los destinatarios), entonces soy casi casi la encarnación de Mefistófeles. Entonces les digo: No me siento chingón, ni me creo el gran analista político, esos calificativos me los han puesto ustedes. Soy sólo un ciudadano que se atreve a opinar y que lo seguiré haciendo porque los asuntos de la política, aunque muchos de ustedes lo olviden, son los asuntos del bien común, y por tanto, todos tenemos el derecho y la obligación de opinar y participar. Tan tan.
Pero regresando a lo del principio, y en respuesta a los ciudadanos que preguntan quiénes son lo que suenan para la Presidencia Municipal, aquí les dejo algunos nombres de quienes, por comentarios de los mismos ciudadanos o personajes políticos, mencionan con posibilidades de ganar. En estricto orden alfabético, por el PRD: Gerardo Cervantes, Pedro de la Rosa, Víctor Hugo Rodríguez. Por el PRI: Medardo Arreguín, Anameli Baena, José Luis Gálvez y Javier Ramírez. Obviamente hay más y se irán sumando conforme lleguen los tiempos, pero algunos ya tienen demasiados negativos que difícilmente ganarían, y otros, no pasarán de meros suspirantes que pondrán veladoras frente a la foto que tienen con su líder o padrino. Igual que siempre, habrá recordatorios por omisiones, pero como lo he repetido, sus reclamaciones mándenselas a Santa Claus o a los Reyes Magos.
Nos vemos en el 2012. Que se la pasen suave.
Juan Bautista Mendoza
Gaceta de Chicoloapan
La coyuntura reciente en Chicoloapan ha creado una percepción general de que el partido que tiene mayores probabilidades de ganar es el PRI. Con sorna y con cierto dejo de autocomplacencia, un experredista decepcionado de su partido me dijo: “Ahora resulta que el PRI está de moda”. Y comenta que varios de sus correligionarios están desmotivados ante lo que prevén como una derrota anunciada.
Sin embargo, como dicen que esto no se acaba hasta que se acaba, de aquí al 1 de julio de 2012 pueden suceder muchas cosas. Mucho va a depender de quienes resulten candidatos a la presidencia municipal, pues como todos sabemos, al ser el poder más cercano a la comunidad es la elección que genera mayor efervescencia.
El PRI y la responsabilidad.
Ante una coyuntura favorable para el PRI conviene resaltar el papel de responsabilidad que tiene que asumir dicho partido. Como se ha venido mencionado en este espacio: ¿Para qué va a regresar el PRI al poder municipal? ¿Cuál es el proyecto político, social y cultural que ofrece a la ciudadanía? No puede el tricolor a estas alturas pensar en que sólo hay que regresar y ya. Debe de haber un compromiso y un gran sentido de responsabilidad ante la problemática que vive el municipio.
Por citar sólo algunos ejemplos: No han dicho qué harán respecto de San Isidro, que aunque ya fue “donado” por el grupo en el poder a los Reyes La Paz, resulta que los votos siguen contando para Chicoloapan. Y qué con la problemática de la Unidades Habitacionales, hacia donde todos los grupos voltean porque es actualmente la veta electoral con sus más de 40 mil votos. O que pasa con las colonias tradicionales, algunas de las cuales son olvidadas ante la novedad de las nuevas unidades. Y que decir de la cabecera municipal en donde viven casi todos los dirigentes y representantes de los grupos políticos pero que no ha brillado con luz propia.
Por otro lado, están también la actitud y el comportamiento de los actores políticos. Es evidente la división, dispersión y encono entre los grupos, que se incrementará conforme avancen los tiempos electorales. Están quienes dicen merecerla, pero no explican porqué, o los que dicen que ya les toca, ¿y porqué les tiene que tocar? O aquéllos que presumen una relación directa con factores de decisión en los altos niveles de la dirigencia partidista. Pero ¿hay un proyecto incluyente, de unidad de partido? ¿Sus actitudes son resultado de la defensa de un programa o sólo son banalidades por el ansia de poder?
Alusiones
Está de más decir que lo que escribo es mi opinión personal o información que considero de interés general. Todo con la responsabilidad que eso trae consigo. Pues resulta que ante comportamientos etílicos de un representante federal, fui convocado por sus allegados pues “les llegaron rumores” de que yo distribuía volantes para difundir la noticia. Como les dije y reitero en este espacio: Mi opinión la digo abiertamente y siempre la he firmado con mi nombre, y además la entrego en propia mano de los lectores y a la luz del día, no soy de los que acostumbran lanzar libelos clandestinos. Ponte las pilas diputado.
También he reiterado que lo que escribo va dirigido a los ciudadanos, quienes me han brindado un espacio de lectura, y es de quienes recibo opiniones, comentarios y sugerencias. Como hablo de cuestiones políticas, es decir de los asuntos públicos que competen a la comunidad, sé igualmente, que diversos actores políticos también me leen. Y aquí viene la cuestión. Resulta que si se sienten “beneficiados” o no aludidos, se expresan de mi en forma favorable; pero si encuentran comentarios no favorables (incluso a veces se ponen el saco sin ser los destinatarios), entonces soy casi casi la encarnación de Mefistófeles. Entonces les digo: No me siento chingón, ni me creo el gran analista político, esos calificativos me los han puesto ustedes. Soy sólo un ciudadano que se atreve a opinar y que lo seguiré haciendo porque los asuntos de la política, aunque muchos de ustedes lo olviden, son los asuntos del bien común, y por tanto, todos tenemos el derecho y la obligación de opinar y participar. Tan tan.
Pero regresando a lo del principio, y en respuesta a los ciudadanos que preguntan quiénes son lo que suenan para la Presidencia Municipal, aquí les dejo algunos nombres de quienes, por comentarios de los mismos ciudadanos o personajes políticos, mencionan con posibilidades de ganar. En estricto orden alfabético, por el PRD: Gerardo Cervantes, Pedro de la Rosa, Víctor Hugo Rodríguez. Por el PRI: Medardo Arreguín, Anameli Baena, José Luis Gálvez y Javier Ramírez. Obviamente hay más y se irán sumando conforme lleguen los tiempos, pero algunos ya tienen demasiados negativos que difícilmente ganarían, y otros, no pasarán de meros suspirantes que pondrán veladoras frente a la foto que tienen con su líder o padrino. Igual que siempre, habrá recordatorios por omisiones, pero como lo he repetido, sus reclamaciones mándenselas a Santa Claus o a los Reyes Magos.
Nos vemos en el 2012. Que se la pasen suave.
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 3 de noviembre de 2011
Columna Incómoda 102
Muchos de los que ahora viven en Chicoloapan desconocen cómo era antes la política local. Les comento, sin ánimo de hacer historia, pues dice el filósofo que el que habla demasiado de historia corre el riesgo de quedarse en el pasado. En fin, que había dos bandos que se disputaban el poder: el sector campesino y el sector popular. Todos, como era de suponer, eran oriundos, es decir nacidos en Chicoloapan, por lo que si algún avecindado, que eran pocos al principio, quería participar, era descalificado con el epíteto “¡Tú no eres de aquí!”. Muchos de los acuerdos eran a manotazos. Sin embargo al final los alineaban y los sentaban a negociar (no había celulares que los interrumpieran), y todos eran incluidos en la planilla. Asimismo, la cultura política y el debate era escaso, las opiniones o críticas eran lanzadas en la oscuridad de la noche, por manos clandestinas que no eran capaces de dar la cara, mucho menos firmar sus libelos y panfletos en donde se erigían como “los buenos”, en consecuencia los otros eran “los malos” y la encarnación de lo peor de la política, todo ello con un lenguaje procaz que difícilmente hablarían delante de sus familias.
Obviamente quien era designado candidato tenía garantizado el triunfo, pues no había oposición y siempre ganaba el PRI. Pero llegó la oposición y al principio fue algo novedoso y bienvenido por la población, pues se abría la competencia y la posibilidad de rotar el poder, y sobre todo, evitar que la presidencia fuera botín de un solo grupo y sirviera de fuente de enriquecimiento, nepotismo y corrupción. Pero luego de una década de gobierno de otro partido, resulta que las cosas se fueron al extremo, no sólo el poder ha estado en manos de un mismo grupo, sino que ha servido de botín y fuente de enriquecimiento descarado y un nepotismo jamás visto.
Actualmente la lucha por el poder incorpora a más personajes, tanto por el crecimiento de la población (los avecindados ahora son mayoría), como por el ansia y la búsqueda del enriquecimiento fácil y rápido y la incorporación de la familia a la nómina, tal como hicieron sus antecesores. Sigue ausente el debate y la discusión de ideas para el beneficio de la comunidad. Los “nuevos liderazgos” carecen de una ética política basada en el bien común. Para ellos gobernar es llegar y llenarse los bolsillos.
En cuanto a la cultura política y la crítica argumentativa, es común que sólo aparezca en tiempos electorales y no sólo son lanzados en la oscuridad de la noche por manos clandestinas, sino que ahora se escudan en el anonimato de la redes sociales, mostrándose como los “nuevos buenos” que despedazan a los otros, que son la reencarnación de todos los males de la política. Son los puros, los valientes enmascarados que no son capaces de dar la cara, muchos menos firmar con nombre y apellido sus epítetos, pues algunos de ellos siguen cobrando en las nóminas de los partidos o del gobierno o han sido desplazados; de allí su indignación. No es casual que torpedean al que consideran el continuador del grupo en el poder, al director de obras públicas.
Cosas veredes, Sancho
En 2009 hubo una desbandada de militantes perredistas ante las inminentes pérdidas de cuotas de poder. Estos movimientos continúan. En el caso de Chicoloapan, el grupo hegemónico que inicialmente controlaba al PRD era el Grupo de Acción Política (GAP), cuyo líder estatal es Higinio Martínez Miranda, padrino de los primeros perredistas locales. Se dice que después de los sainetes recientes en el partido amarillo, así como la debacle de la elección para gobernador y los resultados de la renovación de sus consejeros, Higinio abandona el PRD. La pregunta es qué pasará con los militantes de esa corriente en Chicoloapan, y cuál será la posición del Presidente Municipal y su grupo, ya que en su pasado informe de gobierno lo presentó como “nuestro apoyo”.
¿El CDE contra la clase política local?
Los últimos sucesos en el PRI de Chicoloapan prefiguran una pugna entre la clase política local y algunos personajes del Comité Directivo Estatal. Desconocido el comité municipal porque no le obedece, como él cree que debe ser, el diputado ha optado por la confrontación y la división del partido. Y para ello utiliza como torpederos a los delegados políticos del comité estatal del PRI, quienes debieran de tener una posición institucional y de respeto a todas las fuerzas políticas locales. Es una constante que cada vez que se tiene que realizar un protocolo, una renovación o una integración de estructuras, viene el intento de madruguete y la imposición de acuerdo a los intereses de quien se supone debiera mantener una posición neutral, negociadora y una visión de altura.
La realidad es clara en Chicoloapan: por un lado un bloque de organizaciones que cada vez es más grande y más fuerte, y por otro, el bloque del diputado y sus subordinados (desde hace algunos años denuncié el riesgo que implicaba el crear líderes por nombramiento), que al parecer son apadrinados y protegidos por el CDE. ¿A quién conviene que se mantengan este tipo de actitudes? ¿A quién beneficia que siga dividido el PRI? Sobre todo en momentos en que la ciudadanía manifiesta su deseo de que haya alternancia en el poder municipal. ¿Eruviel Ávila, primer priista del estado, sabe de esta situación? ¿El líder estatal, Raúl Domínguez Rex, está informado y autoriza lo que hacen sus delegados en Chicoloapan? Y tratando de mantenerse en medio estaría el comisariado ejidal que quiso mostrarse como el conciliador, que no está ni con uno ni con otro bloque, o con los dos; es decir, sus aspiraciones no tendrían el apoyo ni de uno ni de otro. Cómo la ven.
Juan Bautista Mendoza
Obviamente quien era designado candidato tenía garantizado el triunfo, pues no había oposición y siempre ganaba el PRI. Pero llegó la oposición y al principio fue algo novedoso y bienvenido por la población, pues se abría la competencia y la posibilidad de rotar el poder, y sobre todo, evitar que la presidencia fuera botín de un solo grupo y sirviera de fuente de enriquecimiento, nepotismo y corrupción. Pero luego de una década de gobierno de otro partido, resulta que las cosas se fueron al extremo, no sólo el poder ha estado en manos de un mismo grupo, sino que ha servido de botín y fuente de enriquecimiento descarado y un nepotismo jamás visto.
Actualmente la lucha por el poder incorpora a más personajes, tanto por el crecimiento de la población (los avecindados ahora son mayoría), como por el ansia y la búsqueda del enriquecimiento fácil y rápido y la incorporación de la familia a la nómina, tal como hicieron sus antecesores. Sigue ausente el debate y la discusión de ideas para el beneficio de la comunidad. Los “nuevos liderazgos” carecen de una ética política basada en el bien común. Para ellos gobernar es llegar y llenarse los bolsillos.
En cuanto a la cultura política y la crítica argumentativa, es común que sólo aparezca en tiempos electorales y no sólo son lanzados en la oscuridad de la noche por manos clandestinas, sino que ahora se escudan en el anonimato de la redes sociales, mostrándose como los “nuevos buenos” que despedazan a los otros, que son la reencarnación de todos los males de la política. Son los puros, los valientes enmascarados que no son capaces de dar la cara, muchos menos firmar con nombre y apellido sus epítetos, pues algunos de ellos siguen cobrando en las nóminas de los partidos o del gobierno o han sido desplazados; de allí su indignación. No es casual que torpedean al que consideran el continuador del grupo en el poder, al director de obras públicas.
Cosas veredes, Sancho
En 2009 hubo una desbandada de militantes perredistas ante las inminentes pérdidas de cuotas de poder. Estos movimientos continúan. En el caso de Chicoloapan, el grupo hegemónico que inicialmente controlaba al PRD era el Grupo de Acción Política (GAP), cuyo líder estatal es Higinio Martínez Miranda, padrino de los primeros perredistas locales. Se dice que después de los sainetes recientes en el partido amarillo, así como la debacle de la elección para gobernador y los resultados de la renovación de sus consejeros, Higinio abandona el PRD. La pregunta es qué pasará con los militantes de esa corriente en Chicoloapan, y cuál será la posición del Presidente Municipal y su grupo, ya que en su pasado informe de gobierno lo presentó como “nuestro apoyo”.
¿El CDE contra la clase política local?
Los últimos sucesos en el PRI de Chicoloapan prefiguran una pugna entre la clase política local y algunos personajes del Comité Directivo Estatal. Desconocido el comité municipal porque no le obedece, como él cree que debe ser, el diputado ha optado por la confrontación y la división del partido. Y para ello utiliza como torpederos a los delegados políticos del comité estatal del PRI, quienes debieran de tener una posición institucional y de respeto a todas las fuerzas políticas locales. Es una constante que cada vez que se tiene que realizar un protocolo, una renovación o una integración de estructuras, viene el intento de madruguete y la imposición de acuerdo a los intereses de quien se supone debiera mantener una posición neutral, negociadora y una visión de altura.
La realidad es clara en Chicoloapan: por un lado un bloque de organizaciones que cada vez es más grande y más fuerte, y por otro, el bloque del diputado y sus subordinados (desde hace algunos años denuncié el riesgo que implicaba el crear líderes por nombramiento), que al parecer son apadrinados y protegidos por el CDE. ¿A quién conviene que se mantengan este tipo de actitudes? ¿A quién beneficia que siga dividido el PRI? Sobre todo en momentos en que la ciudadanía manifiesta su deseo de que haya alternancia en el poder municipal. ¿Eruviel Ávila, primer priista del estado, sabe de esta situación? ¿El líder estatal, Raúl Domínguez Rex, está informado y autoriza lo que hacen sus delegados en Chicoloapan? Y tratando de mantenerse en medio estaría el comisariado ejidal que quiso mostrarse como el conciliador, que no está ni con uno ni con otro bloque, o con los dos; es decir, sus aspiraciones no tendrían el apoyo ni de uno ni de otro. Cómo la ven.
Juan Bautista Mendoza
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jueves, 29 de septiembre de 2011
Columna Incómoda 101
Soy de los que piensan que en la designación del candidato del PRI a la Presidencia de la República, se debe de considerar a la militancia, y, porqué no, a la ciudadanía en general, aun y con los riesgos que ello tendría, y llevar a cabo una elección interna. Es real que se perfilan dos fuertes aspirantes a la presidencia de la República, y que con ello ronda el fantasma de la división y la fractura. Pero eso ya se da por sabido. Un proceso interno mostraría que no hay imposición y legitimaría al candidato. El PRI estraría en acción y haría su ensayo general con miras a la elección del 2012. Asimismo, los aspirantes continuarían posicionándose sin infringir la actual legislación lectoral y tendrían un acercamiento con la militancia.
También creo que esos movimientos debieran enmarcar las acciones de los actores priistas en Chicoloapan. He sido reiterativo en el sentido de que los priistas locales debieran de observar y seguir con atención la operación política que lleva a cabo la dirigencia nacional y estatal. No es casual que el PRI encabece las preferencias electorales a nivel nacional y haya arrasado en la elección estatal; sus activos vienen haciendo un juego cuidadoso. No se puede negar que las presiones, negociaciones e intereses están presentes en todo movimiento, pero los actores han sabido procesarlos, al menos hasta el momento. Están haciendo política y no dan nada por ganado. Cito a continuación parte del discurso de Enrique Peña dirigido a los diputados federales días antes de dejar el cargo de gobernador:
“Creo sin duda que el proyecto que el partido impulse de cara al 2012 tendrá obligación y exigencia de dar espacios a todas las expresiones que hay en el partido, de ser un proyecto incluyente, un proyecto que exprese respeto a las distintas instituciones políticas, y que de esa forma acredite, no en la retórica, sino en los hechos, la unidad que necesita el partido. Segundo, se requiere de una actitud propositiva, constructiva, de humildad, nunca de soberbia, y no porque las encuestas nos favorezcan pensemos que todo está ganado; por el contrario, en la guerra y en la justa electoral, no se puede subestimar a nadie”.
Para aquellos que sólo piensan en ser candidatos sin tener una definición clara de hacia donde ir, sería importante que siguieran los discursos y entrevistas de Manlio Fabio Beltrones.
El país y nuestro municipio pasan por momentos difíciles. No podemos hablar sólo de aspirantes que quieren llegar al poder sólo para beneficio personal, eso ya no es aceptado por la gente. Hay que recordar que los políticos y los partidos ocupan los últimos lugares en la calificación ciudadana. Ya no les creen. Por ello insisto: ¿Qué proponen y hacia donde van quienes aspiran a ocupar un lugar en el próximo ayuntamiento y en la administración municipal?
Ese apoyo no se ve
Durante el segundo informe del Presidente municipal fue evidente la falta de liderazgo político. Uno de los presentes no se mereció un solo aplauso durante la presentación de los invitados especiales, es más ni siquiera cuando el presidente se esforzaba por encontrar el adjetivo preciso “Agradezco la presencia de nuestro apoyo, Higinio Martínez Miranda”. Silencio absoluto. Si así apoyan a los apoyos, en que apoyo nos apoyaremos.
La administración perredista, que no el partido, anda muy apurada para evitar que se repita la debacle electoral en el 2012, Según mencionan fuentes confiables, ya hasta contrataron($) nuevos operadores en las unidades habitacionales. No obstante, se mantiene el núcleo original, que es lo que ha generado inconformidades dentro de los mismos perredistas. Recuerdo lo que me dijo un ciudadano hace un año: “Nos volvieron a engañar. Se trajeron a toda la borregada de las unidades y de las colonias, para ponerse los mismos de siempre”. Quizá por eso uno de los aspirantes dice que el cambiará a todos y meterá a nuevos elementos. Claro, una vez que gane y deje la presidencia.
Ser o no ser
En el PRI como en todos los procesos anteriores, nadie dice esta mano es mía. Es más, dicen que hasta quienes se sentían candidatos predestinados, ahora “dicen” que ya no van. ¿Será por eso que pierden?
Pollo de todos los moles.
Ya habló con los del PRI, ya lo hizo con los del PRD, también con los del PAN, con el Foro Democrático, prometiéndoles que el apoyará con todo y que no quiere nada para él. El problema es que con esos sainetes ya nadie le cree.
¿Incoloro?
Se sabe que hubo un primer acercamiento entre la dirigencia municipal del PRI y las agrupaciones afines, con el Presidente Municipal, solicitando un trato equitativo, sin distinción de color. ¿Será?
Juan Bautista Mendoza
También creo que esos movimientos debieran enmarcar las acciones de los actores priistas en Chicoloapan. He sido reiterativo en el sentido de que los priistas locales debieran de observar y seguir con atención la operación política que lleva a cabo la dirigencia nacional y estatal. No es casual que el PRI encabece las preferencias electorales a nivel nacional y haya arrasado en la elección estatal; sus activos vienen haciendo un juego cuidadoso. No se puede negar que las presiones, negociaciones e intereses están presentes en todo movimiento, pero los actores han sabido procesarlos, al menos hasta el momento. Están haciendo política y no dan nada por ganado. Cito a continuación parte del discurso de Enrique Peña dirigido a los diputados federales días antes de dejar el cargo de gobernador:
“Creo sin duda que el proyecto que el partido impulse de cara al 2012 tendrá obligación y exigencia de dar espacios a todas las expresiones que hay en el partido, de ser un proyecto incluyente, un proyecto que exprese respeto a las distintas instituciones políticas, y que de esa forma acredite, no en la retórica, sino en los hechos, la unidad que necesita el partido. Segundo, se requiere de una actitud propositiva, constructiva, de humildad, nunca de soberbia, y no porque las encuestas nos favorezcan pensemos que todo está ganado; por el contrario, en la guerra y en la justa electoral, no se puede subestimar a nadie”.
Para aquellos que sólo piensan en ser candidatos sin tener una definición clara de hacia donde ir, sería importante que siguieran los discursos y entrevistas de Manlio Fabio Beltrones.
El país y nuestro municipio pasan por momentos difíciles. No podemos hablar sólo de aspirantes que quieren llegar al poder sólo para beneficio personal, eso ya no es aceptado por la gente. Hay que recordar que los políticos y los partidos ocupan los últimos lugares en la calificación ciudadana. Ya no les creen. Por ello insisto: ¿Qué proponen y hacia donde van quienes aspiran a ocupar un lugar en el próximo ayuntamiento y en la administración municipal?
Ese apoyo no se ve
Durante el segundo informe del Presidente municipal fue evidente la falta de liderazgo político. Uno de los presentes no se mereció un solo aplauso durante la presentación de los invitados especiales, es más ni siquiera cuando el presidente se esforzaba por encontrar el adjetivo preciso “Agradezco la presencia de nuestro apoyo, Higinio Martínez Miranda”. Silencio absoluto. Si así apoyan a los apoyos, en que apoyo nos apoyaremos.
La administración perredista, que no el partido, anda muy apurada para evitar que se repita la debacle electoral en el 2012, Según mencionan fuentes confiables, ya hasta contrataron($) nuevos operadores en las unidades habitacionales. No obstante, se mantiene el núcleo original, que es lo que ha generado inconformidades dentro de los mismos perredistas. Recuerdo lo que me dijo un ciudadano hace un año: “Nos volvieron a engañar. Se trajeron a toda la borregada de las unidades y de las colonias, para ponerse los mismos de siempre”. Quizá por eso uno de los aspirantes dice que el cambiará a todos y meterá a nuevos elementos. Claro, una vez que gane y deje la presidencia.
Ser o no ser
En el PRI como en todos los procesos anteriores, nadie dice esta mano es mía. Es más, dicen que hasta quienes se sentían candidatos predestinados, ahora “dicen” que ya no van. ¿Será por eso que pierden?
Pollo de todos los moles.
Ya habló con los del PRI, ya lo hizo con los del PRD, también con los del PAN, con el Foro Democrático, prometiéndoles que el apoyará con todo y que no quiere nada para él. El problema es que con esos sainetes ya nadie le cree.
¿Incoloro?
Se sabe que hubo un primer acercamiento entre la dirigencia municipal del PRI y las agrupaciones afines, con el Presidente Municipal, solicitando un trato equitativo, sin distinción de color. ¿Será?
Juan Bautista Mendoza
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