jueves, 28 de mayo de 2015

Por quién y porqué votaré el 7 de junio

Quizá a usted no le interese, ni yo tengo por qué decirlo. Pero considerando, y en respeto a la cantidad de lectores que acuden a este blog, hago público mi voto.

Mi decisión no obedece a la línea política de ningún grupo, ni al cumplimiento de alguna orden emitida por algún patrón. Presumo que lo hago con entera libertad.

Tuve dos opciones: abstenerme y dejar que la elección pase asumiendo el rol de “pilatos electoral”, o emitir un voto razonado, de acuerdo con mis expectativas y convicciones, contradiciendo lo que he escrito con anterior, en el sentido que la cantidad de opciones beneficia al poder. Decidí hacer esto último.

No votaré por el partido en el poder ni mucho menos por sus candidatos. Me uno al sentir popular que busca evitar su continuidad, porque representan un grave retroceso para el municipio.

No votaré por Morena, que pudo ser una alternativa para Chicoloapan, pero la llegada de su abanderado le restó aceptación entre los ciudadanos. También porque su candidato ni siquiera me saluda. Sus motivos tendrá y yo los respeto.

No votaré por el PRD porque no conozco al candidato. No puedo emitir una opinión negativa ni positiva sobre su trayectoria, porque la desconozco. Entiendo que el candidato tampoco me conoce, ni tiene por qué. Si identifico a quiénes conforman los grupos mayoritarios de dicho partido, algunos son mis amigos, y que son quienes impulsan la candidatura, sé también de la integración de su planilla. Respeto sus decisiones, pero no motivan mi voto.

El Verde y Nueva Alianza son lo mismo que el PRI; obviamente no votaré por ellos. De los demás partidos no supe de sus propuestas ni identifico a sus abanderados. No puedo votar por ellos.

Sí conozco César Agustín Hernández, es mi amigo desde hace varios años. Es cierto que no habíamos coincidido, con anterioridad, en otro proyecto político. Entonces, cuando decide invitarme personalmente, evalúe lo comentado al principio, de estar contribuyendo a la dispersión del voto. Sin embargo, comprendí que mi voto no cambiaría esa intención del poder.

Es por ello, que en esta ocasión, además de votar por César, es decir, por el Partido Encuentro Social, decidí sumarme a su proyecto para ayudar, con mi grano de arena, a intentar modificar el esquema de poder político imperante en Chicoloapan.

Respeto a todos los contendientes. Nunca he coincidido con quiénes utilizan la ofensa y la calumnia contra ellos, y menos si utilizan una máscara, seudónimo o trol para hacerlo. Yo prefiero la crítica aguda, abierta y con nombre y apellido, con responsabilidad y argumentos. Estoy a favor de la democracia. Sólo uno ganará la voluntad mayoritaria de los ciudadanos; obviamente deseo que sea mi amigo y candidato por Encuentro Social, César Agustín Hernández.


Un saludo fraternal a los ciudadanos y ciudadanas, que leen esta columna. 

lunes, 13 de abril de 2015

La columna Incómoda

Las tres boletas

Una verdad de Perogrullo: Uno va a ganar y quizá sea quién menos queramos. ¿Qué le vamos a hacer? El espacio de maniobra es muy reducido, por no decir nulo. El 7 se junio los ciudadanos chicoloapenses que decidan pararse frente a la mesa de votación recibirán tres boletas. Habrá quién decida anular una, dos o las tres. Será su decisión y la forma cómo manifestará su hartazgo de partidos y políticos. Respetable decisión. La mayoría de los votantes, seguramente, marcará una opción. ¿Cuál y porqué? Esa es la cuestión.

Si he entendido de forma certera las opiniones de muchos ciudadanos de a pie y de los opinadores de la política, ninguno de los candidatos y/o partidos les genera simpatía alguna para ser merecedores de su voto. Pero son tres boletas.

Una de ellas muestra a los candidatos a la diputación federal. Coincido con la opinión popular de que ninguno hará nada por nuestras comunidades. Pues todos prometen y luego no cumplen. Entonces, sería indistinto votar por uno u otro. Allá estarán en la cámara disfrutando de tres años de privilegios y canonjías. Qué bueno. Que allá se queden. Si no ayudan que no perjudiquen. Pero resulta que en esta elección va un personaje que si afectaría, pues pretende enquistarse en el poder y controlar los recursos de Chicoloapan. Todos lo conocen, y parece que aquí es donde hay coincidencia entre tirios y troyanos; es mayoría la decisión que busca evitar que el patrón gane la elección para diputado federal.

Estaría resuelta la mitad de la primera ecuación política, la mayoría ya sabe por quién no votar. ¿Pero por quién si? Si la intención es evitar que llegue el indeseable habría que tachar por quien tiene la posibilidad de ganarle. Hasta el momento la contienda está entre tricolores (apoyados por el Verde) y amarillos. Una decisión complicada, sobre todo para quiénes tampoco están de acuerdo con el candidato del PRD, un personaje desconocido en Chicoloapan. Pero no hay para dónde hacerse. La otra opción sería “por cualquiera menos por el patrón”, con el riesgo de pulverizar el voto opositor. Ustedes deciden mis queridos ciudadanos y ciudadanas.

La segunda boleta mostrará a los candidatos a la diputación local. Hasta el momento no he escuchado ni leído opiniones definitorias respecto de partidos o candidatos. Pospongo, en consecuencia, mi opinión en este punto.

La tercera boleta, la que muestra las planillas para elegir ayuntamiento, es la que provoca mayor efervescencia, al menos entre quienes se interesan por los asuntos políticos. Hasta el momento todo gira alrededor de tres partidos (PRI, PRD y MORENA), cuyos candidatos se consideran a sí mismos ganadores. Son también quienes concentran las decepciones, cuestionamientos y las más acervas críticas hacia sus candidatos y hacia quienes controlan los partidos. De ellos se opina que ninguno es digno de gobernar a Chicoloapan y en consecuencia que ninguno ganará.

¿Entonces? Volvemos al principio: uno va a ganar y quizá sea quién menos queramos. Claro, me dirán, que hay más partidos (PAN, PT, MC, PH, PES, recuerden que el Verde y el Panal van con el PRI) y ya hay quién ha decidido apoyarlos, como otra forma de manifestar el hartazgo social hacia la clase política. Pero desconozco si alguno presentará una oferta atractiva y creíble, o pasarán de noche en la polvareda electoral. Pronto lo sabremos. 

Quizá sería positivo, para redondear el escenario, la aparición de un cuarto elemento. Hasta entonces podríamos dar una opinión. Mientras, tanto sigamos con el debate y observemos con atención a TODOS los integrantes de las planillas y a los equipos que los apoyan.

Juan Bautista Mendoza

martes, 10 de marzo de 2015

La columna Incómoda 137

Una desventaja de escribir en una revista mensual lleva el riesgo de que, cuando sale publicado el artículo, quizá los comentarios estén desfasados. Pero apelando a lo dicho por el Rey Salomón (no hay nada nuevo bajo el sol), aquí neceamos, mis queridos ciudadanos y ciudadanas del cada vez más ‘famosísimo’ municipio de Chicoloapan, y les comento los sucesos del acontecer político y de los tinos y desatinos de los “políticos” locales.

De registrados a ungidos
El día del registro de candidatos en el comité del PRI hubo porras, gritos y tamborazos. Dos registros para presidente municipal, que pareció confundir y hacer patinar a más de uno. Aunque como se sabe, sólo uno es el ungido por el dedo del señor; lo demás, es pantomima. Para el cargo de regidor, como siempre, hubo muchos registrados que afirman que eso y más merecen, y hasta fotos se tomaron. Ya luego de la fiesta vendrá la cruda, la cruda realidad, ya vendrán las decepciones o deserciones. A riesgo de equivocarme, como ya es costumbre, parece que quienes tendrán un lugar asegurado en la planilla son: en la sindicatura, Lilia Aguirre Romero (único registro en esta cargo); y como regidores: José Fuentes y Gabino Cárdenas, ambos de la CTM y Guillermo Vega, del Movimiento Antorchista.

Lo probable es que será ungido como candidato quien se encuentra más confrontado con otras agrupaciones del PRI; en especial con el grupo de ejidatarios opositores a los que ahora gobiernan, y que han sumado fuerzas con el movimiento antorchista y buscan atraer a otros desplazados o inconformes con el clan del patrón. Ello hace previsible un escenario diferente a lo planeado por el patrón, quien desde el inicio de la administración convocó a un “pacto contra los violentos”, donde, por decreto, se impedía la participación de una fuerza política (Antorcha), que, contrariamente a lo esperado, ahora regresa con la venía de las dirigencias nacionales y estatales del PRI.

Sin embargo, como todo en política, este nuevo escenario puede ser una oportunidad o un problema. La oportunidad permitiría un nuevo realineamiento de fuerzas, que regrese el control del gobierno municipal a los grupos locales y no a intereses externos al municipio. Total, si el nuevo edil negocia con sus actuales opositores estaría regresando a sus orígenes y de paso se quitaría la tutela del patrón. ¿O no?.

El Patrón sigue generando innovaciones. Es hasta ahora el único edil que, en sus primeros seis meses, vivió en la confusión, sin atinar a dar rumbo a “su gobierno” y al final del segundo año abandona el barco. ¡Renunció al faltar un año! Claro, para competir por otro cargo. Le bastó sólo año y medio para “administrar” el erario y salir corriendo. ¿Pase usted a creer?

En el caso del PRD se registraron varias planillas para competir por el Ayuntamiento. Pero como es sabido, a partir de sus acuerdos, usos, costumbres y arrebatos, la designación la hará el líder de ADN en Chicoloapan. Esto ha provocado “serias inconformidades” entre otros personajes del partido amarillo, quienes cuestionan que ADN quiera imponer, basados en los números electorales. Dichos actores olvidan que, en su momento, ellos también impusieron sus decisiones y sus candidatos. Su argumento es la carencia actual de cuadros sólidos y competitivos dentro del PRD; que no existen, precisamente, porque aquéllos que ahora se oponen, son quienes impidieron o cerraron el paso a nuevos liderazgos.

Lo probable es que se apruebe lo ya decidido, y que la propuesta de ADN será el candidato del PRD, quien tendrá que hacer un esfuerzo titánico, pues llega cuestionado y con mínima credibilidad entres sus correligionarios, que han hecho todo para poner en duda su improbable triunfo. Lo acompañarán en esta aventura, los que aparecen como seguros en la planilla y, probablemente, futuros regidores: Felipe Gómez Robledo (UPAS), Yazmin Nataly González Canto (MOVIDIG) y José Armando García Peña (FDAS).

Mientras tanto los morenos se aprestan a entonar la canción popular: “La vida es una tómbola, tom, tom, tómbola…” y a fin de mes elegirán candidatos a síndico y regidores, cuyos nombres se colocarían en una tómbola y se sortearían. Pero como nos ha acostumbrado el líder tropical de dudar de todo, parece que la dichosa tómbola estará “cuchareada”, así como sucedió al elegir al candidato a la presidencia municipal por Morena.

Por cierto, creo que es una buena idea, considerando la formación profesional del candidato de Morena, su conocimiento del manejo de los recursos públicos y el papel que dice pretender Morena, que revisara con lupa el gasto de la actual administración; solicitara la información necesaria para hacer transparente el gasto y darlo a conocer a la ciudadanía. Sería uno de tantos actos que demostraría que si es un candidato de la oposición.

¿Con cuántos cuento?
Según los datos del instituto electoral, en la elección del “domingo siete” de junio, la lista nominal de Chicoloapan será de unos 120 mil ciudadanos. Y si aceptamos como cierta la afirmación de los analistas de que el porcentaje de participación será de 45%, podemos afirmar que, en Chicoloapan, votarán unas 54 mil personas. Entonces, el partido que logre convocar un promedio de 25 mil será el ganador. Está fácil ¿O no?

Crece o decrece
En esta semana tomará protesta la dirigencia de una nueva sección de la CTM Chicoloapan, la 211 de Taxistas y Gaseros, encabezada por los Arturos, Fernández Aguirre y Parral Vázquez, respectivamente. Un desprendimiento de la sección 65.


Juan Bautista Mendoza

lunes, 2 de febrero de 2015

La Columna Incómoda 136

Lo deseable y lo probable
Mientras la miseria y la desmoralización se extienden por la república, los dueños de los partidos, sin el mínimo pudor, se aprestan a designar a los candidatos que les garanticen la continuidad de sus intereses y prebendas. ¿El pueblo? ¿Y esos quiénes son? Ah, sí. Los que van a votar por esos candidatos designados por intereses ajenos a las comunidades.

Dicen que la política es el arte de conjugar lo deseable con lo posible. La realidad en Chicoloapan muestra cómo se convirtió en la habilidad de agandallar espacios de poder y recursos.

Lo deseable para Chicoloapan es la construcción de un proyecto social, político y cultural cuya prioridad sea el desarrollo comunitario. Ello implica la integración de un frente amplio, plural  e incluyente que confronte el intento de enquistamiento del grupúsculo en el poder, encabezado por el patrón. Lo probable es la actuación inalterable de los actuales protagonistas del teatro político.

Vamos por partes: La estrategia actual del poder y de la ley electoral es la pulverización del voto opositor, aunado al desencanto social que invita a la abstención. Ambos  elementos facilitan la tarea de control. Entre menos participen en las cuestiones políticas y entre más divididos estén, mayor posibilidad de triunfo “electoral”.

En el PRI se mantiene la cultura de la opacidad, que raya en la ilegitimidad, donde la mano que mece la cuna decidirá al sucesor en el silencio impune del poder. No sólo la mitad de los líderes priistas están marginados del proceso, sino los militantes y simpatizantes son inexistentes en la toma de decisiones.

La “oposición” (PRD) tiene en sus manos la posibilidad de proponer un proyecto alternativo a la comunidad, que amalgame el descontento social; un proyecto plural y de amplio espectro, que regrese a los orígenes que dieron vida a su partido.   Esto sería lo deseable. Lo probable: Congruentes con su posición sumisa, la oposición en Chicoloapan, que nunca tocó al patrón ni con el pétalo de una rosa, designará un candidato “light”, muy cómodo a los intereses del grupúsculo que intenta adueñarse de Chicoloapan. Cómodo en el sentido que no represente ningún riesgo para el heredero que pretenderá ser manipulado por manos extrañas.

Morena se estrena como partido político en Chicoloapan. En un principio se vislumbró como una alternativa para sumar a los opositores reales al tricolor y a los descontentos con el PRD, una especie de “depuración”. Era lo deseable. Lo probable es que a Morena, con su abanderado actual, le corresponderá hacer el “juego democrático” al partido en el poder; en congruencia a lo que ha venido haciendo desde la campaña del actual gobernador, quien dará muestras de su “benevolencia” a quien le brindó un gran “banquete mediático” en 2011.

Lo deseable es un relevo del gobierno municipal actual por un proyecto social con real participación ciudadana en el diseño y ejecución de obras y servicios comunitarios. Lo probable, con la pulverización del voto, plasmado en una boleta electoral con 8 “opciones”, y un alto abstencionismo, será la continuación de un gobierno del PRI (“unido” con el verde y el Pañal), con 6 regidores de “oposición”: 3 de Morena, 2 del PRD y 1 del PAN. Los demás partidos, si aspiran a hacer la chica, sólo les queda juntarse y echar un volado para escoger un sólo emblema que los cobije y al candidato a primer regidor. Sólo así podrían desplazar al PAN o arrebatarle una posición a Morena.

Ya vendrá la ola de acusaciones sobre usted mi querido ciudadano(a), sobre todo, por parte de los izquierdosos “puros”, quienes le reclamarán que se haya vendido por una despensa, un guajolote o una “efectiva”. Se repetirá hasta el cansancio que “los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”, los llamados a “¡despierta, pueblo!” y sandeces por el estilo. Pero usted y yo sabemos que los pueblos tenemos los gobiernos que no podemos evitar, gracias, en gran parte, a los dueños de los partidos “de oposición”, quienes sólo se acuerdan de los ciudadanos cuando necesitan su voto. El poder los iguala. Todos, internamente, impulsan un solo ideal: el bienestar para su familia.

La federal.
Respecto de la diputación federal está más que previsto el resultado. El PRI no ganará. La probable pulverización de votos en la elección de ayuntamiento, se amalgamaría en contra de un personaje bien identificado. Está cantado: Ni un voto para Aguirre.

Desmemoria reciente.
En 2011, cuando estaban por definirse los candidatos, hubo un acontecimiento (conste que yo no lo provoqué). En una página de Reporteros en Movimiento aparecían dos fotografías emblemáticas de personajes conocidos por los chicoloapenses: En la parte superior una foto de la líder antorchista y diputada federal,  Maricela Serrano, en plantón afuera de la Cámara. En una mano el micrófono. El pie de foto mencionaba el motivo del plantón: la petición de 900 millones pesos para programas de desarrollo social para Chimalhuacán. En la otra foto, otro diputado federal: Andrés Aguirre Romero. En la boca, el alcoholímetro. El pie de foto decía que el diputado fue conducido al “torito” por manejar en estado de ebriedad. En 2015 ambos personajes intentan regresar al congreso con el emblema del PRI. Ya sabemos lo que pasará.

Lo anterior viene a cuento ante el desgarre de vestiduras por la conjunción de manifestantes de diverso color hace unos días: antorchistas, ejidatarios, priistas, perredistas y ciudadanos sin partido marcharon en contra el mal gobierno del patrón. “¡Qué horror –gritaron-. ¡Juntos! ¡Que alguien me explique!”.

La memoria es corta. Pues Antorcha ya ha tenido posiciones de gobierno en Chicoloapan y fue apoyada y aliada de la mayoría de los funcionarios priistas que hoy están en el poder. En los trienios 2003–2006  y 2006–2009  tuvieron sendos regidores. Uno de ellos tiene el nivel de director en el gobierno municipal. Otros personajes, que hoy están con el patrón recibieron beneficios directos e indirectos del movimiento antorchista del que ahora despepitan. ¿Nombres? Todos los conocen y esta columna no tiene porqué hacerles publicidad. Ellos, seguramente, tendrán las fotos cuando acompañaron y se sumaron a la campaña del dirigente nacional antorchista Jesús Tolentino Román Bojorquez, quien fue diputado federal por el distrito 25 (Chimalhuacán-Chicoloapan). Por cierto, logró integrar una fuerte estructura de líderes en Chicoloapan. Entonces los antorchistas eran buenos, ahora ya no lo son, y menos si van contra el patrón.

Libertad de expresión.
Casualmente, cada que viene una elección aparecen los esbirros del poder. Me vuelven importante. Se incrementan las presiones. Aparecen las descalificaciones y calumnias. Ahora, también, aprovechan los disfraces y antifaces de las redes sociales. Todo por ejercer la libertad de expresión. Y eso que yo escribo de política, nunca me meto con la vida familiar de los políticos. Claro que en ocasiones cala más la pluma que la espada.

Juan Bautista Mendoza

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Columna Incómoda 135

De un pueblo con encanto al desencanto del pueblo.

En lugar de ver el horizonte, lo único que se les ocurrió a los funcionarios municipales el 1 de enero de 2013, fue pintar sus oficinas, luego siguieron con las fachadas; emocionados, se imaginaron la tierra del nunca jamás y hablaron de “Chicoloapan, un pueblo con encanto”; al final, todo quedó en remozar las fachadas de las casas de los funcionarios. Entendimos que quienes sobraban en el proyecto del patrón, era el pueblo, los ciudadanos. Usted y yo.

Muy pronto, en tan sólo 100 días de gobierno, llegó el desencanto. La mayoría de los ciudadanos del municipio de Chicoloapan, renegaron de haber otorgado un voto de confianza al PRI. Luego de la fiesta vino la resaca. La administración municipal estaba hecha bolas, sin rumbo ni liderazgo. Fue tal la parálisis que el ‘informe’ de los fabulosos cien días sólo duró unos cuantos minutos. Se culpaba de la falta de acción al gobierno anterior y a la carencia de recursos. Pero los ciudadanos teníamos noticia o éramos testigos de los despilfarros, festejos y ostentosos cambios en la vida de los funcionarios. Casi 120 millones de pesos por año en sueldos y salarios.

La megalomanía que mencionaba la columna incómoda del mes de diciembre de 2012 se plasmó en la realidad. Fotografías, imágenes, alfombras, placas, cristales cortados. La pasión por el poder en su forma más descarnada. Ninguna expresión ni trabajo de grupo; “el jefe soy yo” y al que insinuara cualquier discrepancia sería expulsado del nuevo Olimpo.

Del desencanto vino el enojo y el reclamo popular. Sendos “informes” de gobierno se han llevado a cabo en el más completo hermetismo y extremas medidas de seguridad. Sólo para unos cuantos, sólo para unos 'cuates', todos los demás, fuera. Pero por más que se encierre en su burbuja de cristal, su ineptitud es transparente. La gente lo afirma: No ha hecho nada.

Mientras los trabajadores de a pie, los de la 'talacha', han cumplido su trabajo, limpiando, barriendo, llevando y sacando agua, haciendo trámites, la cabeza ha sido incapaz de hacer su tarea. Ninguna obra de impacto o beneficio colectivo en los dos años. A no ser que se considere como tal, lo que se lee en una gran barda a un costado de la carretera, que por cierto se carece de guarniciones y banquetas, donde se presumen como logro los 600 metros de rosca de reyes. Patético.

Ahora ya no se culpa al gobierno anterior, sino a quienes fueron sus aliados y le ayudaron a ocupar la silla. Ahora es el grupo de ejidatarios, que se atrevieron a poner en duda sus “buenas intenciones”, los culpables de que no haya obras y los señala y estigmatiza. Ya sólo falta que los acuse de traidores a la patria.

Luego de dos años del peor gobierno de que se tenga memoria, no termina de pintar su palacio imperial. Despilfarrando los recursos del pueblo, ha mandado grabar cada uno de los cristales con su eslogan y retocado las fachadas de tal forma “que ya no se puedan modificar”. El ansia de reconocimiento, le hace olvidar que todo ayuntamiento es temporal, y que al igual que el actual, los próximos ayuntamientos tendrán su eslogan y lo colocaran en los edificios públicos.

¿Pero que creen? Inició ya el proceso electoral y, muy pronto, tendrá que dejar la burbuja de cristal y salir a la calle a pedir el voto, despojado del “traje del emperador” y será visto tal como es.

Se ha vuelto lugar común que México era uno antes del 26 de septiembre y otro, después de esa fecha, como resultado de los acontecimientos del Estado de Guerrero. Pero carece de sentido hablar de un cambio, si en nuestro territorio permanecemos impávidos y sólo lanzamos blasfemias a la autoridad central, sin tocar en lo más mínimo el poder más cercano, el que jode a la gente, el poder municipal. Si sólo nos atrevemos a cuestionar y a criticar cubiertos con una máscara o un seudónimo. Si somos los nuevos héroes enmascarados, los valientes guerrilleros de la red social que lo mismo cuestionamos al poder despótico, que a quienes se atreven a dar la cara, acusándolos de dolidos, frustrados, invasores, quemados, ardidos y toda una letanía de epítetos que no tienen mayor resonancia social.

Si vivimos en un México diferente, hagámoslo real aquí en Chicoloapan. Decidamos nosotros como ciudadanos el destino que queremos. No permitamos que seudopolíticos arribistas, ajenos al sentir popular, vengan a gobernar y a saquear a Chicoloapan. Las manifestaciones, los enojos y exabruptos deben tener una plataforma de aterrizaje, un proyecto social de amplio espectro que amalgame a la mayoría inconforme. Y en este proceso tienen responsabilidad los dirigentes de los partidos, los simpatizantes y los ciudadanos. Es de la mayor importancia la búsqueda de coincidencias y la suma de fuerzas, más allá de intereses personales y del color del partido. Es el momento de mostrar dignidad y vergüenza. Creo que la ley electoral actual y la estrategia del poder lo que pretenden es pulverizar el voto opositor. Entonces, pregunto ¿Por qué no impulsar una coalición, electoral o de facto, de amplio espectro, e incluyente? Una fuerza política que enfrente, en bloque, al proyecto del patrón.

Juan Bautista Mendoza

lunes, 10 de noviembre de 2014

Columna Incómoda 134

El trinquete

Hace ya muchos años, cuando la democracia se veía como un sueño o utopía; cuando los estudiantes salían a las calles a exigir libertades y alto a la represión; cuando los que se atrevían a criticar al gobierno eran desaparecidos; cuando había un partido hegemónico, encarnación de todos los males, a quien un escritor latinoamericano describió como “La Dictadura Perfecta” y luego fue “invitado” a abandonar el país. Digo, esa época ahora vista como lejana (¿¿??), uno de mis mentores, de formación economista, afirmaba que no fue en los libros de economía, sino en la física mecánica, donde entendió la esencia, la clave de la permanencia del sistema político mexicano.

Cuando un cuerpo se va en picada arrastra consigo lo que tiene atado. Sólo hay una forma de detener su caída: el trinquete. El trinquete, en física, es el mecanismo (puede ser un simple palo) que traba la polea y detiene la caída del objeto en picada.

En México, la palabra trinquete es sinónimo de tranza (El que no tranza no avanza). Trasladado al ámbito político, el trinquete es la esencia, la clave que evita la caída del sistema político (la tranza los une). En su forma palpable y cotidiana, el trinquete es la corrupción que impera entre la llamada clase política, al grado que el propio presidente de la república habla de la corrupción en un sentido “cultural”. ¡Como si los ciudadanos fueran los beneficiaros de la corrupción!.

Por eso los políticos señalan y estigmatizan al que se descuidó, al que no cubrió las formas; al que es pescado in fraganti. Estamos viviendo en México un momento cúspide de corrupción e impunidad. Quedó al descubierto la esencia del sistema: el trinquete. Corregido y aumentado. En un intento de “salvarse”, los políticos señalan al “culpable”; tratan de que todos miren  hacia otro lado y no hacia su  feudo, igual de corrupto e impune. Con esto lo que lograron fue encender el ventilador frente a ese gran montón de porquería.

Servirse con pasión

Para el año que está por terminar, la administración municipal de Chicoloapan, tuvo asignados 370 millones de pesos, los cuales se gastarían así: 117 millones para sueldos y salarios, bonos, gratificaciones y demás estímulos. Si a este monto se suman los gastos de “gobierno”, es decir, papelerías, gasolinas, viáticos, muebles, remodelación de oficinas, alimentos, asesores, fiestas y ceremonias y un largo etcétera, la administración. que trae una gran pasión por servir (se), se chutará la nada despreciable suma de 220 millones de pesos.

En estos gastos adicionales resaltan los más de 5 millones por pago de diseño y servicios de arquitectura; 7 millones para gasolina; casi 9 millones para asesores y servicios profesionales; 3 millones para su publicidad. Obviamente, para los actos faraónicos, perdón, para ceremonias oficiales, eventos y “circo”, los eventos del patrón, pues: casi 20 millones de pesos. Lana hay. Gobierno rico, pueblo pobre.

Es el tiempo de de los estudiantes.

La misma clase política ha provocado una conmoción social intentando sacar raja política. Han armado un gran montaje, cuyo final de la obra parece llamarse "El Apocalipsis Mexicano".

Antes, los estudiantes y los luchadores sociales eran acusados de vandalizar la propiedad privada. Ahora es la misma policía la que comete actos vandálicos contra los ciudadanos (como en el caso del comercio de Juan Bautista, cuya cortina de metal fue pintarrajeada por los encargados de cuidar el orden y la ley).

Pero siempre, en estas etapas han surgido voces y mentes sensatas que entienden los momentos catárticos. La cultura se impone. Es el tiempo de los estudiantes. Mientras unos son desaparecidos y asesinados, otros mantienen en el banquillo a los gobernantes. Entienden que este país es de todos y corresponde a todos delinear el presente y el futuro que queremos.

Lo que viene ¿es lo mejor?

Mientras los medios de comunicación y los discursos y actos de los políticos avivan el espectáculo, los grupos de poder se alistan para mantenerse o para acceder a los cargos que estarán en disputa el primer domingo de junio de 2015.

A los ciudadanos de Chicoloapan corresponde elegir: diputado federal por el distrito 39 (La Paz-Chicoloapan); diputado local por el distrito XL (Ixtapaluca - Chicoloapan). Y por supuesto, lo que incita la efervescencia de los grupos locales, Ayuntamiento (Presidente, Síndico, 7 regidores de mayoría y 6 de representación proporcional).

La competencia según la historia reciente, los grupos políticos o coyunturas será entre dos. Es cierto que cada tres años aparecen “nuevas opciones”, que al paso de los años ni siquiera se recuerdan, y que son copados por militantes descontentos o marginados por las cúpulas de sus partidos. Buscan hacer la ronchita para, en el anhelado “resto mayor”, obtener un regidor de representación proporcional. Pues en un municipio con un padrón electoral de más de 120 mil electores, quien aspire a ganar deberá convocar la voluntad de 30 mil ciudadanos.

Los resultados en Chicoloapan pueden considerarse, en la mayoría de los casos, atípicos, en el sentido de ser un poco diferentes al resto de la entidad. Como han sido competencias muy cerradas, la balanza se ha inclinado a uno u otro lado, dependiendo de las alianzas, actos u omisiones de líderes y grupos. En la siguiente columna intentaré realizar una radiografía de esos comportamientos, y su incidencia en el resultado electoral.

Juan Bautista Mendoza

viernes, 3 de octubre de 2014

Columna Incómoda 133

El Paseo del Emperador.
En la segunda mitad del siglo XIX, cuando en México se recrudecía la lucha fraticida, por la confrontación de dos proyectos de nación, el emperador Maximiliano trazó una vía directa entre el Castillo de Chapultepec y el Palacio Nacional, al que se llamó “Paseo del Emperador” o “de la Emperatriz”. Luego del triunfo de los liberales se le denominó “Paseo de la Reforma”.

Esa época impuso un sello en la conciencia histórica del pueblo mexicano, al grado que algunos historiadores y analistas, afirman que sólo hay dos presidentes que, aunque muertos, siguen vivos en el imaginario popular: Benito Juárez y Lázaro Cárdenas.

Muchos municipios (Chicoloapan es uno de ellos), en reconocimiento y como un honor para sus habitantes, agregaron el ‘de Juárez’ al nombre del municipio.

En Chicoloapan, incluso, a la vialidad principal que conecta la carretera México Texcoco con el centro de la Cabecera Municipal, se llama “Avenida Juárez”.

De manera adicional se colocó un busto del ‘Benemérito de Las Américas’ a la entrada del pueblo, donde se acostumbraba llevar una ofrenda floral y realizar un acto conmemorativo los días 21 de marzo, por parte de las autoridades municipales en turno.

¿Y a qué viene toda esta alharaca de historia?, se preguntarán mis estimados lectores. Pues parece que en Chicoloapan vivimos en un mundo al revés. En una época donde la democracia busca imponerse y acabar con las arrogancias del poder y los despilfarros imperiales, vemos como desaparece el mencionado busto de Benito Juárez y, en su lugar, se colocó una “impresionante” fuente con dos pájaros y una “preciosa” placa con el nombre del patrón.

A este paso, muy pronto se les va a ocurrir cambiar el nombre de Avenida Juárez por el de “El Paseo del Patrón” o “La Avenida de las Ocurrencias”. Faltaba más. Estar haciendo honores a un indígena zapoteca, cuando podemos cantar loas y hacer caravanas al nuevo emperador y colocar una placa con su nombre en cada esquina.

No se hagan bolas…
El pasado siete de septiembre, los militantes del sol azteca (PRD) llevaron a cabo la elección interna de sus congresistas y consejeros, organizada por el Instituto Nacional Electoral (INE). Como se sabe, el PRD se integra con varias corrientes o “tribus”, que se acuerpan con los liderazgos de los estados y los municipios.

Con afán informativo, comparto con los lectores los resultados municipales de dicha elección interna. Los números provienen de la página del INE, y tomo como referencia la elección de consejeros estatales. En cuanto a la asociación con los grupos locales, es como me los explicaron y como los entendí. Ojalá los afectados y damnificados agradezcan mi aportación a la confusión.

La boleta electoral presentaba 25 (si, veinticinco), emblemas y subemblemas. Votaron sólo afiliados del PRD, en mesas electorales colocadas en 18 secciones. El resultado total municipal fue de 4,802 votos, de los cuáles, 151 fueron anulados.

Tres grupos o bloques, considerados representativos en Chicoloapan, se disputaron la mayoría. Así quedaron: ADN MEXICO (EDOMEX) 2,040 votos; NI MEJORES CUENTAS; 1,102 votos; y ADN-GAP: 538 votos.

El primer grupo (ADN MEXICO EDOMEX), que obtuvo la mayoría (2,040), es coordinado por José Pineda y Felipe Gómez Robledo, cuya agrupación tiene la presidencia del comité municipal del PRD y dos regidores en el Ayuntamiento.

El segundo lugar, Nueva Izquierda (MEJORES CUENTAS), con 1,100 votos, se integró con cuatro grupos locales. De acuerdo con los malabares numéricos de algunos de los involucrados, esos votos fueron aportados por: GPD, coordinado por César Juárez, 350; FDAS, dirigido por Edgar García Peña y Enrique Maciel (tienen la secretaria general del comité municipal y un regidor), 350 votos; Alianza Ciudadana, que dirige Manuel San Martín, (con un regidor obtenido bajo las siglas de movimiento ciudadano y luego afiliado al PRD), 250 votos; y PESCAR, de Luis Espinoza, 150 votos.

El tercer lugar en votos fue para el grupo ADN-GAP más conocido como Expresión Ciudadana, agrupación del ex presidente Rafael Gómez Alvarado (tiene un regidor), obtuvo 538 votos.

Los restantes 971 votos se diluyeron en la maraña y la confusión de los restantes 22 emblemas. Algunos incluso desconocidos o no representados en Chicoloapan, como FIP, MOPEM, RUNI, PDDS.

Aunque no se disputó ninguna posición municipal, los grupos perredistas “echaron toda la carne al asador”, pues los resultados los consideran vinculantes a las decisiones con miras al 2015. De acuerdo con sus reglas internas, las posiciones y candidaturas se asignan en proporción a los votos obtenidos en la última elección (en este caso, la del 7 de septiembre).

A nivel nacional Alternativa Democrática Nacional (ADN) ocupará la secretaría General del PRD, con el expresidente municipal de Nezahualcóyotl, Héctor Bautista López; y mantendrá la presidencia del PRD estatal, donde es primera fuerza. Esta posición permitirá a la “tribu” de ADN encabezar las negociaciones para definir candidaturas para diputados y ayuntamientos, sobre todo en su territorio de origen, la zona oriente del Estado de México.

Saque usted sus conclusiones sobre quien, entonces, tendrá mano para proponer candidatos en Chicoloapan.

Juan Bautista Mendoza